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¿Es Posible instaurar un Orden para resolver los graves desvíos de la actual Humanidad?

Editorial Enero 2014

 

Entramos a un nuevo año, fuimos dejando una gris estela en el que ha pasado; las pocas buenas noticias no han tenido la oportunidad de ver la luz a causa de la pesada y oscura carga de los desafortunados sucesos en casi todo el mundo. Al parecer las condiciones en que cada vez más se va internando la Humanidad son sumamente desfavorables. Nuestro mundo ha sido invadido por una violencia desmedida del Hombre contra el Hombre y una severa impiedad con los animales, la naturaleza verde, y los fríos polos donde las pocas especies luchan por sobrevivir entre los deshielos y la invasión del hombre que amenaza los ecosistemas de manera despiadada.

El petróleo parece ser la sangre vital del movimiento económico del planeta, pero este devastador vampirismo ocasionado por los poderes incontrolables y sin escrúpulos, vaciará de recursos el planeta y a su vez llevará a toda la humanidad a un sufrimiento con la consiguiente disminución de manera drástica de gran parte de la raza humana en el planeta. Este último vive creando planes basados en las riquezas que podrá lograr destruyendo el ecosistema, pero el planeta tiene su propio plan dentro de una interminable ley de ciclos aún desconocidos por la ciencia actual, ¿qué futuro le espera dentro de este desequilibrio entonces al hombre? indudablemente no podrá implorar a ninguna divinidad por su perdón dado que ha violado a sabiendas las leyes de una naturaleza que tarde o temprano reaccionará buscando ese equilibrio perdido.

Las palabras de un Maestro de Sabiduría vienen hoy a tener una enorme importancia donde él revela donde pueden comenzar a resolverse los graves problemas que nos preocupan hoy y en el futuro, “Solo en el Hombre hay esperanzas para el Hombre”, si, es el Hombre el que debe asumir la responsabilidad de poner toda su energía en sanar al planeta dañado gravemente por su irresponsabilidad, si este mundo está enfermo hoy por su causa, los destructores del mismo lo están mucho más. Una Humanidad enferma de descontroladas ambiciones, con una ansiedad producida por un consumismo más enfermizo aún no puede avizorar un mundo feliz.

No existe en el mundo líder religioso ni político que inspire una verdadera confianza y que puedan ayudar a contener los desvíos que cubren la tierra de tanta violencia y sangre inútilmente derramada, poco a poco algunas religiones comenzaron a revelar la parte más oscura de sus sacerdotes donde las víctimas incapaces de defenderse en su niñez, comenzaron en su adultez a reclamar justicia por un daño moral que jamás curará en sus Almas.

¿Porque los niños deben ser ultrajados con drogas, prostitución, y destrozados para obtener sus órganos y como si fuera poco violados, asesinados?

¿Quién pondrá en el corazón de cada ser Humano ese sentido común que le advierta del daño que hace y que hay leyes que aunque no se vean a los ojos los buscará y dará cuenta de él proporcionalmente al daño que haya causado?

Muchos queremos tener la esperanza de que es posible que esa divinidad existente en el Hombre comience a surgir a través de tantas miserias acumuladas en el corazón de esta Humanidad, que las políticas apunten a un Orden más equitativos haciendo cumplir leyes sin excusas, que las religiones den un paso hacia al destierro de las supersticiones que las han hecho muy poco creíbles ante el avance de un intelecto más despierto.

Siempre habrá esperanzas en los que creemos en las inmutables leyes de la naturaleza, ningún sacrificio será en vano si luchamos por ayudar con acción y nobles pensamientos evitando acoplarnos a toda injusticia.

Este bello planeta puede ser un verdadero paraíso con solo proponérselo toda la Humanidad, teniendo una actitud religiosa con todo ser viviente, evitando toda reacción violenta, respetando las decorosas normas de vida que hacen una sociedad rica en el sentido común que crea un equilibrio moral entre los seres pensantes.

¿Seremos capaces de este esfuerzo común? no puede ser que este pequeño punto en el espacio termine sin pena ni gloria en el Divino Plan de la Naturaleza solo por la acción poco fraternal del Hombre, lo único que puede dar permanencia y derechos en el Cosmos, es el Amor, puesto que este amalgama en una fuerza imponderable en el campo de la evolución a cada sistema; donde este es desterrado por el efecto contrario, finalmente perece irremediablemente.

Creo que deberíamos salir de esta ciega adolescencia y comenzar a transitar el camino de una evolución más adulta.

El Movimiento Teosófico en el mundo se puede debilitar seriamente si carece de unión entre las instituciones que deberían estar más unidas en los elevados propósitos que nos han dejado nuestros instructores. Ese esfuerzo aún no se ha visto recompensado con el primer principio de Fraternidad tan anhelado por esos instructores; parece ser ignorado por el grueso de estudiantes de Teosofía que observa con total indiferencia los grandes esfuerzos que están haciendo estudiantes en materia de difusión y traducción. Las instituciones Teosóficas deberían llamar a una convención mundial reuniéndose en algún país elegido para tal evento, donde estos gravísimos problemas de conducta de la Humanidad sean tratados y brindar propuestas tanto a los presidentes y religiosos del mundo buscando un consenso en soluciones inmediatas para detener las terribles matanzas de etnias entre las gentes negras, crear centro de observaciones en colegios de niños para delinear conductas más correctas que puedan capacitarlos como entidades responsables para guiar moral y éticamente a una sociedad desequilibradamente violenta como la que se está sufriendo a nivel mundial. El respeto por la vida en todas sus escalas, es un tema que urge ser tratado, ¿cuál es el propósito que se persigue con tanta violencia? ¿debemos los estudiantes de Teosofía permanecer en esta lánguida indiferencia sin tratar de hacer algo útil encerrados egoístamente en nuestras instituciones haciendo oídos sordos al dolor de todo ser sufriente? creo que no se podrá evitar por estar encerrados allí, la justicia Kármica que pedirá cuentas a cada uno de los que nos hemos comprometido en ayudar a la Humanidad, también es imposible ayudar desde la intención, por más noble que esta parezca si no es acompañada con una acción en favor del bien común.

La Teosofía enseña sobre leyes universales, todas basadas en una justicia de orden y armonía, el ojo avizor de esa justicia no desestima juzgar las malas o las buenas acciones del hombre tanto sean cometidas en obras o en pensamiento, todo el interior de la conducta humana queda expuesto ante esta Ley Divina, nada escapa a su juicio y es de esta manera como se mantiene el orden Cósmico, desde lo más infinitamente pequeño, hasta la entidad espiritual más elevada que queda bajo el imperio de esta ley, llamada Karma; el hombre se engaña al no querer reconocer estas leyes y distribuye su justicia, donde, tanto los poderes y bienes en riquezas son compartidos por unos pocos, a la vez que el resto perece de hambre y miserias incontables.

Busca la humanidad un salvador, alguien que pueda representar la Ley de Justicia Divina como a la vez de Amor y compasión, ese Buda, ese Cristo, piadoso salvador de la humanidad espera paciente en el mismo corazón espiritual del ser humano, pero nuestra ceguera lo quiere encontrar afuera, en otro, sin comprender que ese otro también lucha en busca de esas Divinidades que puedan salvarlo a él mismo, dado que no se encuentra fuera del esquema humano, ¿quién puede mediar entre lo divino y lo humano?, ¿otro ser humano? y, ¿cómo?, no es posible pactar con lo divino los desvíos humanos, nosotros hijos del error pretendiendo borrar nuestras injusticias, con un perdón que solo puede caber en la infantil mente humana, no es de esta manera que podemos interactuar con lo Divino, las leyes de perfección deben ser alcanzadas con cambios de conducta que armonicen con ellas, y mientras esto no ocurra, mediará un profundo abismo de corte evolutivo imponderable.

Si los principios éticos y morales de la Teosofía no son aplicados de alguna manera en nuestras sociedades humanas, las sombras de un oscurantismo doloroso envolverán a nuestra civilización, H.P. Blavatsky dejó esta advertencia diciendo que “…el mundo sufrirá por ello”, y es lo que en realidad está ocurriendo. Si hasta ahora todas las advertencias no son escuchadas, seguramente correremos la misma suerte de antiguas civilizaciones que hoy yacen sepultadas en distintas partes del globo como en las mudas profundidades del mar.

“Paz, inconmensurable y Bendita Paz para toda la Humanidad”

 

Por Manuel Fernández

Integrante del Centro