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Explicaciones Sobre Karma, Dadas por W. Q. Judge

Compilado por E.S.C.

[Este trabajo se ira completando con nuevos extractos de libros y artículos]

 

En las enseñanzas Teosóficas hay una cantidad considerable de temas para ser investigados, así como es necesario saber la composición septenaria del hombre, es necesario saber sobre las Leyes que mantienen el orden Universal, como así mismo conocer cómo se sucede el equilibrio y su armonía en un proceso constante de causas y efectos.

Nada atrae más en estos conocimientos que la Ley de Karma, bajo su imperio, nuestro planeta, el Cosmos y todo el Universo, es mantenido, ciclos tras ciclos en ese orden y equilibrio antes mencionado; nada escapa a esta Ley, desde el átomo al hombre, como cada plano de existencia, está influenciado por esta Fuerza única que permite a su vez el desarrollo de toda Vida que entra en los diferentes planos de evolución; por lo tanto, es muy interesante poder estudiar lo que un hombre tan entregado a la Gran Causa, como lo ha sido W. Q. Judge, que enseña lo que pocos Teósofos han podido explicar simplificadamente, las enseñanzas Teosóficas, entre ellas, sobre esta intrigante Ley Universal llamada Karma.

La voz de estos grandes trabajadores, no ha podido ser acallada por ningún ser humano, la Verdad que ellos aprendieron y enseñaron, hoy es la herencia de millones de hombres y mujeres que buscan el Conocimiento que les permita ser una parte de esa gran Legión de seres que hoy custodian los secretos de ese Gran Plan, que involucra a toda la Tierra, sus criaturas que la anidan, como los Misterios Sagrados que envuelven a todo nuestro sistema solar.

Si sus enseñanzas son estudiadas, respetando el Orden Original de las mismas, no son tergiversadas por ambición u orgullo, estaremos dando esas enseñanzas Teosóficas Originales tal como se han venido dando desde un remoto pasado. El ser humano, puede tener en su haber muchas Verdades, pero en un punto de su evolución todas se aúnan, porque la Verdad es una sola e incorruptible por más que haga un ser humano para deformarla, ella surgirá victoriosa y luminosa, desterrando de la mente del hombre, toda oscuridad ocasionada por la ignorancia que mantiene a nuestra Humanidad tan disociada de la Ley Kármica y de su Orden Ético y Moral.

En estos momentos en que nuestra Humanidad gime bajo el doloroso y oscuro poder del más fuerte y en que las religiones parecen haber perdido la capacidad de guiar al hombre por un sendero de Fraterna unión, dando cumplimiento a su mandamiento del No Matarás y tantos otros de alta Moralidad, son ignorados hasta dentro de su propio seno religioso. Las naciones involucradas en el abuso de poder con los más débiles, a puesto al mundo fuera de todo control religioso, y los hombres, en nombre de sus creencias se degüellan mutuamente o hacen volar en pedazos a quienes no comparten su fe o sus políticas.

El resultado comienza a estar a la vista, el deterioro ambiental causado por la desaprensiva acción humana, las pestes como las hambrunas ocasionadas por las guerras que no solucionan nada, han puesto en marcha las Leyes defensivas y equilibrantes de la Naturaleza, y todo el sistema terrestre está colapsando para comenzar en un nuevo orden en el que puede estar previsto que la raza Humana pierda el derecho a seguir dentro del Plan evolutivo en el que llevó millones de años para llegar hasta aquí, o tal vez, será obligada por el poder de esa Ley Kármica, a recomenzar desde un punto cero, lo cual, nos indica que serán muy pocos los que sobrevivirán, si es que sobrevive alguien después que ese nuevo orden equilibre las causas y los efectos que provoca la raza Humana haciendo reaccionar violentamente a las fuerzas que gobiernan a la Madre Tierra. Las consecuencias actuales en las que el hombre ha provocado tamaña reacción de la Naturaleza con su enano poder, ha convocado la lógica actividad del Karma y una vez que este se pone en marcha, no hay poder humano que lo detenga y cumplirá con su divino mandato, hasta las últimas consecuencias, hasta restablecer el orden alterado.

W. Q. Judge, ignorado por una gran parte de los estudiantes de Teosofía, ya sea porque nunca se lo reconocía como el tercer fundador del Movimiento Teosófico junto a H.P.B. y H. S. Olcott. ¿Porqué hay tan poco conocimiento, entre los estudiantes de Teosofía, sobre la vida y obra de este gran trabajador Teosófico? Quizá se deba a que muchos tomaron partido de un triste suceso en el que fue enjuiciado por ignorancia y él tuvo que viajar a la India, para hacerles frente, donde finalmente se retiraron los cargos en su contra, años más tardes H. S. Olcott, reconocería estar arrepentido, de haber enjuiciado a semejante trabajador. Quienes cometieron ese error fueron quienes deberían haber confiado en él, tanto como confió H.P.B., al que encargó, la inmensa tarea que tuvo que realizar, en este lado del continente. Para saber en que concepto tenía H.P.B. a W. Q. Judge, nada más que leer las cinco cartas a las convenciones entre los años 1888 a 1891, donde en la última, ella habla sobre el indisoluble lazo de Amistad y hermandad que los une en esta ardua tarea de difundir el Conocimiento, a un mundo descreído y competitivo como a la vez tan desagradecido. Murió muy joven, pero dejó preservada para estos tiempos, la Teosofía como se había enseñado originalmente, y a pesar de la evolución del idioma, la Teosofía que él preservó para estos tiempos, guarda su prístina esencia, pocos han logrado escribir y enseñar con tanta simpleza sobre las Leyes y el orden Universal como él lo ha hecho. Donde su pluma interviene, hay sabiduría que conserva la pureza de lo que los Mahatmas y H.P.B. dejaron para el mundo. W. Q. Judge, es para el estudiante de estos tiempos, una invalorable ayuda, ya sea para quienes dan sus primeros pasos en Teosofía, como para aquel que, ya más avanzado, puede internarse en el mar de una Teosofía más profunda.

El presente trabajo, servirá como punto de referencias para poder armar una conferencia, para buscar el contexto en el libro donde se trató la cita aquí impresa, para incluir el texto en algún escrito, etc. Y además, podremos constatar el enorme caudal de conocimientos que este gran trabajador, por y para la Humanidad, tenía. Es probable, que a muchos ayudará este trabajo en el que se trata de esclarecer lo más posible el accionar de la Ley Kármica; no es una tarea fácil acercarse a una profunda comprensión de su inimaginable raíz. Pues, Karma, acciona en el mundo, sobre los países, los seres humanos y toda criatura que está transitando sus distintos grados de evolución, pero, Karma también es Cósmico y Universal, si es dificultoso ya, conocer su accionar en nuestro planeta y sobre todo lo que en él existe, es aún más dificultoso saber su actividad en el Cosmo y en el Universo. Hoy, hacemos resurgir una vez más la figura de W. Q. Judge, su trabajo, su talento extraordinario y su Amor al Servicio, quienes deseen trabajar Teosóficamente para la Humanidad, reconocerán en él uno de los más destacados trabajadores, que pudo, en solitario llevar adelante el Movimiento Teosófico a pesar de las duras pruebas que tuvo que pasar. Por todo lo hecho por él, por todo lo que nos heredó, un Agradecimiento infinito a su obra y a su memoria.

 

Aforismos Sobre Karma

 

[Publicado en The Path Vol. II, marzo de 1893, págs. 366–369.Título original Aphorisms on Karma. Traducido por integrantes del Centro de Estudios de la Teosofía Original en Argentina en abril del 2015]

 

Los siguientes aforismos, entre otros aún no dados a conocer, me fueron entregados por mis maestros, entre los cuales se encuentra H. P. Blavatsky. Algunos por escrito, otros comunicados de alguna otra manera. Fueron presentados ante mí como provenientes de manuscritos aún inaccesibles para el público en general. Cada uno fue sometido a mi razonamiento y juicio; y así como, después de una seria consideración, ellos obtuvieron la aprobación por sí mismos ante mi razón, sin que mediara ninguna autoridad, del mismo modo espero que obtengan la aprobación de aquellos de mis compañeros de trabajo para quienes ahora los publico.

William Q. Judge

 

AFORISMOS

 

(1)  No hay Karma a menos que exista un ser que lo cree o sienta sus efectos.

(2)  Karma es el ajuste de los efectos que fluyen de las causas, durante el cual, el ser sobre y a través de quien éste se efectúa, experimenta dolor o placer.

(3)  Karma es una tendencia constante e infalible en el Universo a restaurar el equilibrio, operando incesantemente.

(4)  El aparente cese de esta restauración del equilibrio, es debido al necesario ajuste de un disturbio en algún otro punto, lugar o foco, solo visible para el Yogui, el Sabio o el Vidente perfecto: por lo tanto no existe un cese, sino más bien un velo en la visión.

(5)  El Karma opera en todas las cosas y en todos los seres, desde el más diminuto átomo concebible, hasta Brahma. Procediendo en los tres mundos de hombres, dioses y de seres elementales; no existe ningún punto en el universo manifestado que esté fuera de su alcance.

(6)  Karma no está sujeto al tiempo, de modo que, aquel que conoce cuál es la última división del tiempo en este Universo, conoce el Karma.

(7)  Para todos los demás hombres el Karma es, en su naturaleza esencial, desconocido e incognoscible.

(8)  Sin embargo, su acción puede ser conocida por el cálculo de la causa al efecto; dicho cálculo es posible debido a que el efecto está envuelto en la causa y no es posterior a esta última

(9)  El Karma de esta tierra es la combinación de los actos y pensamientos de todos los seres de todos los grados, los cuales estuvieron envueltos en el Manvántara precedente o corriente evolucionaria, desde la que fluye la nuestra.

(10)  Y como esos seres incluyen a Señores de Poder y Hombres Santos, así como a débiles y malvados, el período de duración de la tierra es mayor que la de cualquier entidad o raza sobre ella.

(11)  Dado que el Karma de esta tierra y de sus razas comenzó en un pasado muy lejano como para ser alcanzado por la mente humana, una indagación en cuanto a sus orígenes es infructuosa e inútil.

(12)  Las causas Kármicas ya puestas en movimiento deben ser dejadas a su propio impulso hasta ser agotadas, pero esto no le da lugar al hombre a negarse a ayudar a sus semejantes o a todo ser sensible.

(13)  Los efectos pueden ser contrarrestados o mitigados por los pensamientos y actos de uno mismo o de otros, y entonces los efectos resultantes representan la combinación e interacción del número total de las causas implicadas en producir estos efectos.

(14)  Karma no puede actuar en la vida de mundos, razas, naciones e individuos, a menos que haya un instrumento apropiado provisto para su acción.

(15)  Y hasta que dicho instrumento apropiado sea encontrado, ese Karma relativo a él permanece en suspenso.

(16)  Mientras que un hombre está experimentando Karma en el instrumento provisto, su otro Karma en suspenso no es agotado por otro ser u otro medio, sino que es mantenido en reserva para una futura operación; el lapso de tiempo durante el cual no se siente ninguna intervención de ese Karma, no causa desgaste en su fuerza ni cambio en su naturaleza.

(17)  Lo apropiado de un instrumento para la operación del Karma, consiste en la exacta conexión y relación del Karma con el cuerpo, la mente y la naturaleza intelectual y psíquica adquiridos para su uso por el Ego en alguna vida.

(18)  Todo instrumento utilizado por algún Ego en alguna vida es apropiado para el Karma que opera a través de él.

(19)  Pueden ocurrir cambios en el instrumento durante una vida y así hacer a éste apropiado para una nueva clase de Karma, y esto puede darse de dos maneras: (a) por medio de la intensidad del pensamiento y el poder de un juramento, y (b) por medio de alteraciones naturales debidas al completo agotamiento de viejas causas.

(20)  Como el cuerpo, la mente y el alma tienen un poder de acción independiente cada uno de los otros dos, cualquiera de ellos puede agotar, independientemente, alguna causa Kármica de forma más cercana o más remota al momento inicial, que aquellas operando a través de los otros canales.

(21)  Karma es tanto misericordioso como justo. Misericordia y Justicia solo son polos opuestos de la única totalidad; no es posible la Misericordia sin Justicia en las operaciones de Karma. Aquello que el hombre llama Misericordia y Justicia es defectuoso, erróneo e impuro.

(22)  El Karma puede ser de tres clases: (a) el actual, operando en esta vida a través de los instrumentos apropiados; (b) aquel que está siendo originado y guardado para ser agotado en el futuro; (c) el Karma retenido de las pasadas vidas no operando aún debido al carácter inapropiado del instrumento que está en uso por el Ego, o por la fuerza operante del actual Karma.

(23)  Tres son los campos de operación utilizados en cada ser por el Karma: (a) el cuerpo y las condiciones; (b) la mente e intelecto; (c) los planos psíquico y astral.

(24)  El Karma retenido y el Karma presente, pueden cada uno o ambos, operar en los tres campos de operación del Karma a la vez o puede operar al mismo tiempo en cualquiera de esos campos una clase diferente de Karma a aquel usado por los otros.

(25)  El nacimiento en una determinada clase de cuerpo y la obtención de los frutos de alguna clase de Karma, se deben a la preponderancia de la línea de tendencia Kármica.

(26)  La influencia de la tendencia Kármica repercutirá en la encarnación de un Ego, o familia de Egos, al menos por tres vidas, mientras no se adopten medidas de represión, eliminación o de neutralización.

(27)  Las medidas adoptadas por un Ego para reprimir una tendencia, eliminar defectos y contrarrestar por medio de la creación de causas diferentes, alterarán la influencia de la tendencia Kármica y reducirán su influencia de acuerdo con la fortaleza o debilidad de los esfuerzos empleados al implementar las medidas adoptadas.

(28)  Ningún ser humano a excepción de un sabio o verdadero vidente, puede juzgar el Karma de otro. Por lo tanto, mientras que cada uno recibe lo que le corresponde, las apariencias pueden ser engañosas, y nacer en la pobreza o con alguna dura prueba, puede no ser necesariamente el castigo por mal Karma, dado que los Egos encarnan continuamente en ambientes pobres en los que experimentan dificultades y pruebas las cuales son para disciplinar al Ego dándole como resultado fortaleza, templanza y compasión.

(29)  El Karma racial influencia a cada uno por medio de la ley de Distribución. El Karma nacional opera sobre los individuos de esa nación por acción de la misma ley, pero más concentrada. El Karma familiar gobierna solo en naciones donde las familias se han mantenido puras y diferenciadas; porque en una nación donde hay una mezcla de familia, como sucede en cada período de Kaliyuga, el Karma familiar es generalmente distribuido sobre una nación. Pero incluso en tales periodos, algunos grupos familiares permanecen coherentes por largo tiempo, y entonces sus miembros sienten la influencia del Karma familiar. La palabra “familia” puede contener a varias familias más pequeñas.

(30)  El Karma opera, por la concatenación a través del plano mental y el astral del ser, para producir cataclismos en la naturaleza. Un cataclismo puede ser atribuido a una causa física inmediata tal como los fuegos internos o un disturbio atmosférico. Pero a su vez éstos han sido provocados por otros disturbios creados por el poder dinámico del pensamiento humano.

(31)  Los Egos que no tienen ninguna conexión Kármica con la porción del globo donde un cataclismo está por comenzar, son separados de esta operación de dos maneras: (a) por un rechazo que actúa en su naturaleza interna, y (b) siendo llamado y advertido por aquellos que vigilan el progreso del mundo.

 

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“La lección que el Karma de tu existencia presente te proporciona, es la paciencia más elevada.No puedo decirte nada con respecto de esto, es una cuestión personal y de práctica. Expele cada deseo de alcanzar el poder y busca solo la comprensión de ti mismo. Insiste en la indiferencia. Impónte que lo que eras ayer no tiene la más mínima importancia, pero en cada momento esfuérzate por aquel instante, los resultados se darán por si solos.” (Cartas que me han Ayudado, pág. 26)

 

“¡Cuán difícil es el Sendero de la acción! Percibo el futuro vagamente y en tal caso, una persona se esfuerza inconscientemente en favor o en contra de esto. Entonces, llegan los resultados Kármicos. Podría casi desear no oír estos susurros. Sin embargo, el que se conquista a sí mismo, es mucho más grande que el conquistador del mundo.

Quizá, ahora ves más claramente como obra el Karma. Si alguien se dirige a eliminar todo el Karma antiguo, muy a menudo la lucha se hace tremenda ya que el conjunto total del pecado anterior se precipita sobre un ser y los sucesos se siguen rápidamente. La tensión es terrible y todo el tejido de la vida gime y se sacude. Según se dice en el Oriente, se puede recorrer la senda trazada en 700 nacimientos, en siete años o en siete minutos.” (Cartas que me han Ayudado, pág. 29)

 

“Ahora bien, no somos nuestros cuerpos ni simplemente nuestras mentes, sino que la verdadera parte de nosotros en la cual el Karma está inherente. El Karma determina todo. Se apega a nuestro ser real interno por medio del vínculo y de la repulsión. Es decir, si amamos el vicio o alguna otra cosa, se aferra a nosotros por medio del apego, si odiamos algo, esto atrapa nuestro ser interno por el fuerte horror que suscita en nosotros.” (Cartas que me han Ayudado, págs. 29-30)

 

“No somos el Karma, no somos la Ley y el condenar a algún ser humano, se vuelve una especie de hipocresía que el Karma desaprueba profundamente. El hecho que la Ley permita a un individuo vivir, demuestra que el poder superior aún no lo juzgó. Sin embargo, debemos mantener; y mantendremos nuestro poder discernitivo a cada instante.”( Cartas que me han Ayudado, pág. 30)

 

“En una vida futura, el Karma recompensará al inocente ser humano injustamente asesinado. En verdad, a cada individuo asesinado se le reembolsa, por así decirlo, mientras que aquella desdicha fue fruto de su Karma, la ley oculta no admite que se mate. Algunas personas son las armas del Karma en su conducta negativa, pero son ellas mismas las que en su pasado se asignaron este lugar.” (Cartas que me han Ayudado, pág. 33)

 

“Si tuviésemos éxito en cada uno de nuestros planes, no experimentaríamos ningún contraste. Mas, estos planes que ideamos, podemos formularlos de manera ignorante y por lo tanto errónea y la gentil naturaleza nos impedirá llevarlos a cabo. No tenemos ninguna culpa por el plan, sin embargo, al no aceptar la imposibilidad de realización, podemos adquirir un demérito Kármico. Los seres humanos no pueden invocar al hecho de que ignoran la ley, pero pueden invocar la ignorancia del hecho. En ocultismo, aún cuando se ignoren algunos hechos importantes, no podemos sustraernos a La Ley ya que no es parcial y sigue sus ajustes prescindiendo de lo que sabemos o desconocemos.” (Cartas que me han Ayudado, pág. 42)

 

“Ramaswamier se precipitó a Sikkhim intentando encontrar al Maestro, pero halló a alguien que le dijo que regresara y cumpliera con su deber. Eso es todo y cada uno de nosotros puede hacerlo, a menudo desconocemos nuestro deber, pero aún esto es nuestra culpa, es una incapacidad Kármica.” (Cartas que me han Ayudado, pág. 44)

 

“Debemos tener una fe constante y firme que nada pueda estremecerla, ya que hemos dirigido nuestra apelación al poderoso Karma y, como el Gurú es Karma, en el sentido que nunca actúa oponiendose al Karma, no debemos perder la fe ni siquiera por un instante, visto que es aquella que clarifica la atmósfera y nos permite recibir la ayuda por todos lados.” (Cartas que me han Ayudado, pág. 49)

 

“A la mayoría de los postulantes hacia el estado de chela, les impulsa un deseo por recibir instrucciones directamente de los Maestros. No se preguntan que es lo que hicieron para merecer tan raro privilegio. Ni consideran el hecho de que, siendo todos los Adeptos los servidores de la Ley del Karma, el candidato, si se lo mereciera, tendría Su ayuda visible y no estaría buscándola. Las indicaciones de la realización de la Ley, son en realidad el parcial desarrollo de las facultades anteriormente mencionadas.” [Se refiere a ciertos principios espirituales que debe tener desarrollado el candidato a Chela] (Cartas que me han Ayudado, pág. 57)

 

“…Ellos [los Maestros] intentan impedirle, a individuos no idóneos, el precipitarse en aventuras temerarias cuyos resultados repercutirán en sus desequilibradas vidas, conduciéndolos a la desesperación. Los poderes del mal, que el ignorante reta inadecuadamente, se vengan de él y también de sus amigos, pero no afectan a los que trascienden su alcance. Aunque estos poderes no sean terribles formas objetivas que se manifiestan de manera tangible, no son , sin embargo, menos reales y peligrosos. En estos casos, su descenso no puede prevenirse: es Karma.” (Cartas que me han Ayudado, págs. 58-59.)   

 

No cabe duda que los Maestros ansían (usando un término corriente) ver que el número más grande posible puedan alcanzar el estado de poder y amor en el cual ellos se encuentran. ¿Porque entonces suponéis que no darán su auxilio? Como ellos son Atman y por lo tanto la misma Ley de Karma, se hallan en cada cosa en la vida y en cada face de nuestros días y años en constante cambio. Si eleváis vuestra fe conforme a esta línea, os acercareis a su ayuda más de lo que podáis daros cuenta.” (Cartas que me han Ayudado, pág.70.)

 

“Me gustaría mucho tener tal oportunidad que el Karma me ha negado y me percato de la pérdida en la cual incurro cada día, debido al hecho de que no la tengo ni allá ni aquí. Vosotros la tenéis y de allí debería extenderse, tarde o temprano a toda la Tierra: a los hombres y mujeres abiertos; activos y fuertes para efectuar el trabajo de ayudar al mundo.” (Cartas que me han Ayudado, pág. 72.)

 

“Entretanto, tu trabajo y deber consiste en continuar con paciencia y perseverancia. Los problemas de tus amigos y parientes no son tu Karma, sin embargo, estás estrechamente asociado con esto por tu amistad y consanguinidad. En las vidas de aquellos que aspiran a cosas superiores, acontece una precipitación más o menos rápida del antiguo Karma, el cual es el que te está afectando. Se disipará en breve y tu te beneficiarás mucho por la eliminación de una cuestión desagradable.” (Cartas que me han Ayudado, pág. 117).

 

“Retírate en tu silencio y deja a todos los demás en las manos del Karma, en las cuales se encuentra cada uno de nosotros. “Karma cuida a lo que le corresponde”. Es mejor no tomar ningún partido, ya que todo es para el Maestro el cual velará sobre todos si cada uno actúa correctamente, aún en caso de que, según ellos, otra persona no parece comportarse justamente.” ( Cartas que me han Ayudado, pág. 119).

 

“Es mejor adquirir mucho de lo que el mundo llama indiferencia, mientras que en realidad es una tranquila confianza en la ley y un cumplimiento del propio deber, satisfechos de que los resultados, cualquiera que sean, deben ser correctos. Pondera sobre esto y trata de integrar en tu mente interior el hecho de que no tiene caso preocuparse, que las cosas irán bien prescindiendo de lo que acontezca, que estás determinado a realizar lo que se te presenta y confía en el Karma para todo el resto.” (Cartas que me han Ayudado, pág. 121).

 

“Debemos contentarnos con lo que el tiempo y el Karma nos brindan después que hemos cumplido con nuestro deber y efectuado lo mejor posible.” (Cartas que me han Ayudado, pág. 163)

 

“Además, no debemos esperar demasiado de los Mahatmas. No pueden interferir con el Karma; por lo tanto, si una persona empieza a buscarlos ellos le dicen: “Trata”. Si fracasa, deberá atribuirlo a su juicio. No implica que ellos están constantemente asistiéndolo porque se ha constituido como un chela. Por supuesto, existen aquellos que su Karma es tal que reciben ayuda. Sin embargo, no es correcto suponer, como algunos hacen, que el hecho de que sean chelas, les permite entrar a una jaula de leones quedándose incólumes. Naturalmente, si es el Maestro el que envía a un chela ahí, recibirá protección.” (Cartas que me han Ayudado, pág. 182)

 

“Debo compartir contigo una pequeña indicación que me suministró acerca del Karma y del Devachan, la cual no se encuentra en la obra de Sinnett, aunque debería estar allí. Según la obra de Sinnett, se lleva solo nuestro buen Karma al Devachan, mientras el otro nos espera. Esto me molesta y también a muchos otros individuos, de mínima forma. Mohini dice que llevamos ambos con nosotros, pero el Karma malo ahí no tiene ninguna oportunidad de ejercerse y permanece latente hasta que volvamos, momento en el cual empieza a funcionar. Por supuesto, debes recordar que los términos empleados aquí son indefinidos y que la expresión “mal Karma”, incluye el “buen” Karma material. Pues, al decir “mal Karma”, implico el Karma que se expresa en la vida física ya sea bueno o malo. Con la frase “buen Karma en Devachan”, quiero indicar aquel Karma bueno o espiritual que puede agotarse sólo en ese estado.” (Cartas que me han Ayudado, pág. 183)

 

¿Cómo se puede interpretar el desastre en Johnstown desde el punto de vista del Karma?

W.Q.J.  Muchos Teósofos tienen una visión imperfecta del Karma. Se enseña que el Karma afecta sólo a los seres humanos y cuando se considera como “la ley de acusación ética”, lo aplicamos, únicamente, a la humanidad. Esto no sólo nos deja sin ley alguna que explique las numerosas operaciones y efectos en el mundo natural; sino que levanta dificultades graves en la presencia de una calamidad como la inundación que tuvo lugar en Johnstown.

Otra concepción frecuentemente errónea acerca del Karma, es la de considerarlo sólo como castigo; mientras que trabaja en la recompensa y en el castigo. Tanto una vida placentera como dolorosa , son el fruto del Karma.

La palabra Karma significa “acción” y, en su sentido más amplio, la acción del gran inmanifestado, ya sea que lo llamemos Dios o Absoluto. En el momento en que lo inmanifestado empieza a manifestarse en la creación o evolución, su acción y Karma comienzan. Entonces, toda circunstancia, grande o pequeña, toda manifestación de vida, toda cosa creada y todos los hechos y circunstancias de la vida humana, están bajo la ley de Karma.

Los tres tipos de Karma son:

1. Eso que estamos experimentando.

2. Eso que estamos preparando para la próxima vida.

3. Eso que hicimos; pero que se ha quedado sin sentir hasta alguna otra vida o vidas.

Esta división está vigente en toda la naturaleza.

¿Cuales medios usa el Karma para obrar? Los medios del aparato idóneo para que se saque a relucir y se agote. Cuando se nos proporciona tal aparato, sentimos y vemos el Karma apropiado.

Al tener presente todo esto vemos que el Karma del (llamado) mundo material actual, es el Karma que procede de un manvantara o período de manifestación previo, que fluye en el aparato adecuado que llamamos el mundo. Es posible que haya un “Karma del Mundo” que aun no se ha agotado y que experimentaremos o veremos en el próximo ciclo o manvantara.

Bajo estas leyes es posible que una gran cantidad de individuos se congregue, como aconteció en Johnstown, ya que poseen el aparato físico, mental y psíquico que tiende a hacer aflorar, en algún momento, muchos pesos Kármicos acomunados, por lo tanto: sentirán los efectos que hemos presenciado en la inundación que los arrastró.

Sin embargo, decir que tal catástrofe debe llamarse Karma negativo en todo caso, no puede ser justo. Algunos perecieron y para ellos no podemos decir que no fue un beneficio; otros, no cabe duda, que sufrirán en sus vidas; pero mucho más pueden beneficiarse de las circunstancias que causaron un cambio de vida completo.

Además: hay que tener presente que durante una hora cualquiera del día, al menos diez mil personas mueren en varios lugares de la tierra; por ende: en cada hora hemos acumulado y sentido el Karma que provoca la muerte para estas personas.” (Explicaciones de un Gran Esoterista, págs. 9-10)

 

“En la era del Kali Yuga, el Karma que facilita el brotar de los Adeptos Negros empieza a actuar y las semillas sembradas desde hace mucho tiempo, eclocionan más y más al transcurrir de los años del Kali Yuga.” (Explicaciones de un Gran Esoterista, pág. 11)

 

“Si nosotros nos sentamos abúlicos; y no creamos el material apropiado, el justo vehículo de la civilización para estas almas, como ellas pueden haber hecho para nosotros en el pasado, el ciclo podrá llegar al término sin la realización de la tarea de estas almas, por nuestra culpa. El Karma de esto será el nuestro y la justicia inexorable nos traerá a escena, en otros ciclos, los cuales proceden eternamente de la matriz del tiempo, para acabar, con reluctancia, la tarea que evitamos.” (Explicaciones de un Gran Esoterista, pág. 14 )

 

“Se invoca el Karma cuya operatividad se activaría solo después de años o vidas y, por ende, se precipita, en masa, sobre la cabeza de quien rogó a la ley inmutable, como expresó clara mente H.P.B. ‘Los insensatos se precipitan donde los ángeles temen aventurarse’.” (Explicaciones de un Gran Esoterista, pág. 18)

 

¿Hay una gran diferencia entre Karma y destino?

W.Q.J.  Destino es la palabra en castellano que se refiere a un Karma tan fuerte y abrumador, que su acción no puede ser contrabalanceada por otro Karma. Pero en el sentido de que todos los eventos están bajo el Karma, implica que todas las cosas están destinadas como acontecen. Los seres humanos siempre se dieron cuenta de que algunos sucesos eran tan inevitables que, desconociendo la ley de Karma, solían decir: “estas cosas estaban destinadas”. Una vez que aferramos el sentido de Karma, nos percatamos de que el destino es sólo el fluir, en la acción, de causas tan poderosas que ningún acto nuestro y ningún otro tipo de Karma pudo, de ninguna forma, evitar o modificar el resultado. Esta opinión no es antitética con eso que algunos definen como: “los decretos inmutables de Karma”, siendo estos decretos la resultante de numerosos factores Kármicos, la ausencia, el aniquilamiento o la dilación de cualquiera de ellos, cambiaría el supuesto resultado. Sin embargo, si imaginamos que nuestra vida actual es sólo el fruto del Karma pasado de una encarnación previa, cometemos el error que lleva a una creencia en el destino o hado. Puesto que estamos experimentando los efectos del Karma de esta vida y también de muchas anteriores, es obvio que los eventos en la vida de un ser humano se deben al equilibrio de causas Kármicas.” (Explicaciones de un Gran Esoterista, págs. 24-25).

 

¿Si todos nuestros sufrimientos en esta vida son causados por las transgresiones de una existencia anterior, cómo puede, alguna combinación de influencias siderales al nacimiento, influenciar nuestro destino?

W.Q.J.  Una familiaridad escrupulosa con las doctrinas de Karma y con lo que las personas calificadas a hablar sobre la Astrología afirman que esta enseña, contestará a esta pregunta. La Astrología no es vaticinio ni la lectura de barajas. Leer los signos es predecir; leer las barajas es una forma de adivinación; la Astrología no es ninguna de las dos. Lo que se afirma ser su enseñanza, es que todo el conjunto de estrellas, siendo una amplia maquinaria o un mecanismo de relojería, indica exactamente cuál es el estado o la condición de cualquier punto dado en la masa total. ¿Es esto, quizá, más absurdo que decir que un relojero puede supone, por los movimientos de un reloj, dónde se encuentran las manecillas en cada momento particular y, además de las manecilla, deducir donde se encuentran los engranajes y otras partes internas? Si las mentes comunes y los practicantes tanto ignorantes como venales de la Astrología, creen en las imitaciones que producen las concepciones erróneas y el uso ínfimo de la Astrología, esta no es una razón por la cual el “Foro” debería denunciarla rotundamente. Al mismo tiempo, ¿acasos se debería denunciar el verdadero cristianismo, debido a la falsa copia que lleva este nombre? Tomemos, ahora, la aserción repetida a menudo según la cual: “Karma gobierna a todos los mundos hasta el de Brahma”, contestamos a la respuesta diciendo que nuestro Karma y las estrellas se encuentran indisolublemente coadunadas; ya que si no tuviéramos ningún Karma, no habría para nosotros ninguna estrella. Es porque el Karma de cualquier ser al nacimiento esta fijado de su venida anterior que el gran mecanismo celeste muestra, indefectiblemente, al sabio, y no al aficionado ni al abusador moderno de la Astrología, el Karma o el destino presente del ser. Sin embargo, si separamos, como a menudo hasta los mejores teósofos hacen, cualquier parte de nuestro universo de cualquier otra porción, colocando una bajo la influencia de Karma y la otra no, es obvio que no se pueda contestar a este tipo de preguntas. Las doctrinas de la Religión-Sabiduría no son nada si no son omniabarcantes; son inútiles y extraviantes si no se pueden aplicar tanto a la más grande como a la más pequeña circunstancia o mundo. Entonces, contestamos que: no sólo las posiciones siderales indican nuestro Karma, sino también las meras nubes, el viento y las horas diurnas o nocturnas en que nacimos.” (Explicaciones de un Gran Esoterista, págs. 26-27).

 

“El suicida no está verdaderamente muerto, sólo su cuerpo lo está. Él queda como un hombre vivo en las esferas astrales cerca de nosotros, sin cuerpo. Si se lo deja en paz, llega a su fin en el momento propicio, aunque corresponda, generalmente, a la longitud de años que hubiera vivido si no se hubiera matado. Pero, si es atraído dentro de un médium, se le proporciona una nueva atracción, la cual lo vincula a la tierra, volviéndolo ebrio con los efluvios de la vida. Esto lo retrasa, haciéndolo vivir largos años en Kama-loka y maldice, también, a quien contribuye a degradarle ulteriormente. ¿Cómo se opone a esto “la operación ordenada de Karma”? Es su Karma que lo convirtió en suicida, colocándolo bajo el poder de los médiums para que lo molestaran. Es exactamente el caso de un ser humano que bebe excesivamente y, por ende, se hace permeable al daño por medio de otras influencias malas. En el caso de muerte accidental, el Karma producido por la persona, decreta que él se castigará así, permaneciendo susceptible a todas las consecuencias que pueden resultar. Esta no es una razón por la cual deberíamos ignorar la ley y pagar un dólar por gratificar nuestros caprichos, dañando, al mismo tiempo, a un ser humano.” (Explicaciones de un Gran Esoterista, pág.34)

 

¿Es justo frenar el impulso de beneficiar a otro ser, ya sea enseñando o proporcionando lo necesario para el uso físico, por miedo de interferir con el Karma?

W.Q.J.  Deberíamos explayarnos un poco más sobre esta cuestión. Ha surgido en varios lugares y es el fruto de una leve idea errónea de lo que es el Karma; y también de nuestra posición, como seres humanos, en todo el esquema natural, ya sea como jueces o como verdugos. Si el Karma fuera algo de cada persona que se pudiera ver claramente, por ejemplo: si cada uno de nosotros llevara escrito cual fuera su Karma y cuales castigos y recompensas nos corresponden o no, entonces sería simple, para cualquiera, decir en cada caso particular, lo que uno debería hacer en tal situación. Sin embargo, la realidad no es esta. Nadie de nosotros sabe el Karma que le espera a otro o a él mismo, lo sabemos sólo cuando los eventos ya se produjeron. Cada acontecimiento, pequeño y grande, es Karma; además: es el resultado de Karma y el hacedor de nuevo Karma; ya que esta gran ley es acción y los resultados de estas últimas. Por lo tanto, aunque conociéramos el Karma inminente o lo que nos espera y decidiéramos: “ayudaré a esta persona aunque se que interferirá con el Karma”, actuando de esta forma no interferiremos en lo más mínimo, porque sería, aun, Karma. Esto es un absurdo, pero es un absurdo de los que hablan de interferir con el Karma. No podemos interferir con el Karma, porque trasciende nuestro poder y nosotros somos, en efecto, los meros instrumentos que usa para llevar a cabo los decretos que nosotros mismos pasamos. La idea de la posible interferencia ha nacido de la declaración expresada, de vez en cuando, según la cual los Adeptos no han hecho esto aquello porque hubiera interferido con el Karma; pero esto no se ha comprendido. El verdadero significado de estas palabras era que: los Adeptos mismos son Karma, así como lo somos nosotros, la diferencia es que ellos ven lo que para nosotros es invisibles y, como algunos de nosotros pedimos una razón, ellos dijeron que no interferirían o, en otras palabras, la ley es fuerte y ningún ser, dios, diablo o humano, puede interferir con ella. Cualquier tentativa de “interferir” es simplemente Karma nuevo que hace brotar la semilla Kármica ya sembrada, a pesar de cuantas edades o años atrás. Además a mi juicio, si decidimos que hacer, inducidos por el miedo que nuestro hermano no recibirá un castigo suficiente, no solo acumulamos furia antagónica, pero, al mismo tiempo, sembramos las semillas en nuestro carácter que brotarán en el egoísmo y en el dolor. No debemos temer que el Karma no hará justicia. A menudo lo hace ofreciéndonos una oportunidad para ayudar a otro y, si nos hacemos a un lado, en algún otro día nos castigará por nuestro egoísmo y arrogancia.” (Explicaciones de un Gran Esoterista, págs. 38-39)

hasta el 19-07-2016


Continuación

El resto de la pregunta se refiere al tema de la ley castigadora en general y, sobre esto, mi punto de vista es el siguiente: esta pregunta no esta clara; ya que estas leyes practicadas para castigar a los malhechores, son el producto de Karma. El estado de la raza, que hace patente el crimen, se debe a su Karma; entonces, el sistema actual: los criminales que atiborran las cárceles, los departamentos judiciarios y ejecutivos que administran las leyes, son todos productos del Karma. Por lo tanto: donde, debido a las leyes humanas, los ofensores son multados y encarcelados, tales castigos son del Karma. (Explicaciones de un Gran Esoterista, pág. 40)

 

El Karma rige en esto [en la obsesión y la locura] como en cualquier otra cosa; y uno se confunde sólo cuando limita su visión del Karma a esta vida. Los actos en una vida anterior establecen ciertas tendencias en el océano de la vida y cuando el ego vuelve, estáseguro de que un día enloquecerá, lo cual significa, sólo, que se produjo un desarreglo de fuerzas astrales y físicas, dando lugar a una total inhabilidad de correlacionar el alma y el cuerpo, que llamamos: locura. El libre albedrío sembrólas causas pero no tiene ningún poder para alterar los efectos. Sin embargo, como en el caso mencionado, pueden haber mejoramientos producidos por el Karma en la misma forma. Desde luego, en el ejemplo mencionado constatamos, aunque a menudo no es el caso de los demás, que el pobre loco es protegido por el efecto de otro tipo de Karma; y en esta larga vida obsesionada, tiene quien lo cuida y lo hace feliz lo más posible. (Explicaciones de un Gran Esoterista, pág. 43)

 

[Sobre las enfermedades] Desde luego, el Karma actúa sobre nosotros, no sólo en los problemas heredados, sino también conforme a las tendencias que hemos establecido en nosotros en una vida previa. Dichas tendencias nos inducen a ir a lugares o a mezclarnos con ciertas personas, produciendo como resultado inevitable, ciertos efectos mentales o corporales que, de otra manera, no experimentaríamos. (Explicaciones de un Gran Esoterista, págs. 47-48)

 

Lo siento, pero no concuerdo con el Editor a raíz de la afirmación distinta que: el Karma no es la causa de la encarnación. La palabra Karma significa acción. Cada encarnación de un ser es acción; cada manifestación de un sistema de mundos es acción por parte de las entidades que se manifiestan. Es nuestro Karma el que nos lleva en cualquier tipo de cuerpo, medio ambiente y carácter, ya sea bueno o malo, alto o bajo, ancho o estrecho. Karma, con respecto a nuestro alrededores, produce la circunstancias del medio ambiente y del cambio, para la recompensa, el placer o el dolor. En lo referente a nosotros, considerados como seres morales, produce, de vida en vida, una tendencia para las acciones y los pensamientos buenos, virtuosos y sabios o lo contrario. Por eso vemos un ser humano con un carácter muy virtuoso, circundado por circunstancias muy dolorosas; mientras otro, con un temperamento bestial o vicioso, se halla donde todos los eventos parecen placenteros. ¿En este caso, cual es el Karma bueno o malo? ¿Cual es la fórmula para determinar si el Karma es bueno o malo? En el ejemplo de ser bueno, rodeado por sus adversidades, podría ser Karma bueno, si esto lo fortifica y amplía su capacidad compasiva; mientras que, en el caso del otro individuo, puede ser un Karma por completo negativo, ya que se sumerge sólo en el fango de la sensualidad, profundizando más sus tendencias malas. El buen Karma o acción, es eso que deleita al Ser Superior; mientras que, el mal Karma, es eso que degrada al Ser Superior.

Entonces, también la ilustración del balance es buena, puesto que, por medio del equilibrio de nuestro Karma, llegamos aquía tal lugar, con tal carácter para experimentar las diferencias del medio ambiente. Este Karma que afecta a las circunstancias puede ser, ordinariamente, desagradable, motivo por el cual algunos lo llaman malo; sin embargo, nuestro carácter, adquirido por medio de otro Karma, puede ser tal que nos permite triunfar sobre la adversidad, concediéndonos, ahora, libar ayuda y fuerza del campo mal arado en otras vidas por el error y el percance. Desde mi punto de vista, la discusión se deslizóa lo largo de rieles erróneos; cada contrincante tenía razón a su manera, aunque la aplicóde forma equivocada. Karma es una doctrina demasiado vasta y complicada para que pueda explicarse mediante reglas fijas, aplicadas a un balance de una empresa comercial. Una cosa es cierta: Karma es acción, vista desde todo punto de vista y en cada ocasión.(Explicaciones de un Gran Esoterista, págs. 52-53)

 

El Karma de vidas anteriores determina dónde, cómo y cuándo nacemos. En el asunto bajo examen, la tendencia es una de las ramificaciones de la Ley de Karma que tiene más nexo con esto. En otras palabras, la tendencia establecida en una vida previa determinarála tendencia hacia una familia particular en el próximo nacimiento. (Explicaciones de un Gran Esoterista, pág. 56)

 

En una organización social adecuada, el Rey o Regente debería ser la protección final contra todos los problemas producidos por los criminales internos o los asaltos externos. Pero tal organización no existe entre nosotros. Por lo tanto, el ciudadano debería actuar según su deber sin pensar en su Karma; ya que no puede tener un Karma que sus conciudadanos no compartan con él. Por lo tanto, si sabe que un crimen estápor ser cometido, debería avisar.(Explicaciones de un Gran Esoterista, pág. 68)

 

El tiempo no tiene ningún efecto por si; Karma no actuaráhasta que llegue el momento en el cual, los Egos conectados con tal Karma, se encuentren en la vida; hasta entonces, queda inactivo. Motivo por el cual el ser humano que abusaste hace 10 mil años, reaccionarásobre ti cuando lo encuentres y tal reunión acontecerá; ya que la acción y la reacción os atraerán en la encarnación juntos. (Explicaciones de un Gran Esoterista, pág. 75)

 

Pero si condenamos, castigamos, nos resentimos, en breve, si nos consideramos agentes Kármicos sin saber el significado de tal término, sembramos dientes de dragón, plantamos sólo la causa para un sufrimiento futuro. (Explicaciones de un Gran Esoterista, pág. 76)

 

“A pesar de que artículos como: “Tópicos sobre el Karma”, están muy bien escritos, no satisfacen, para nada, la pregunta aquí formulada. De entrada: el corresponsal supone, en las primeras diez palabras de la pregunta, que un ser humano, a veces, no es un agente del Karma. Según mis estudios y, a mi juicio, según inevitablemente la ley de Karma, no hay ningún momento en que un ser humano no es un agente del Karma, pues, en todo acto y pensamiento ejecutamos Karma, producimos nuevo Karma, sufrimos el Karma viejo o catalizamos efectos sobre otras personas; o todo esto junto. Por lo tanto, deduzco que el corresponsal quiere preguntar si una persona es justificada en tratar de asumir, por su voluntad, el papel de juez, jurado y verdugo para suministrar a otros los efectos del Karma. Esto queda involucrado en la cuestión, junto al asunto de si alguna consecuencia puede precipitarse sobre una persona que se comporta de tal forma. Ahora bien, como el primer párrafo del Editor contesta con una declaración nítida de la ley, es obvio que la persona que, en este caso, se ha vuelto agente Kármico directo, experimentará ciertas consecuencias. El binomio actor y persona a la cual se proporciona el castigo o la recompensa, debe sentir las consecuencias; ya que el “agente Kármico” es el centro del cual la acción fluye y sobre quien debe repercutir y el otro individuo es la persona que recibe las consecuencias presentes. El simple decirte a ti mismo que estás imponiendo lo justo o suministrando lo que, a tu juicio, es castigo o recompensa, no te absuelve de las consecuencias, cualquiera que estas sean. Y dichas consecuencias llegarán de dos modos. Primero: a través de nuestra actitud y, segundo: por medio de lo que uno despertó en la otra persona El primer caso contiene, aparentemente, una tercera posibilidad que es la posible infracción de la ley de la naturaleza debido a nuestra ignorancia. Por ejemplo: si suponemos otorgar un castigo, considerándonos agentes Kármicos, es más que posible que estamos simplemente gratificando alguna vieja rencilla o resentimiento, disfrazado por una imposición cuerda de lo justo o un castigo para lo indebido. Constatamos esta posibilidad cada día en estos casos donde una persona que se declara ser imparcial y cuerda, suministra, a los individuos que no quiere particularmente, un castigo que considera lo que se merecen, absteniéndose de hacer lo mismo con otra persona que respeta y, por lo tanto, no la castiga; al contrario, practica el perdón y la caridad. Como esta es una experiencia humana común, ¿acaso no indica que, hasta cuando una persona, a través de simpatías y afinidades Kármicas, es inducida a ser bondadosa y caritativa ejerciendo lo que llamamos parcialidad, puede, en cambio, a través de antipatías antiguas, suministrar un castigo inducido por la repulsión que siente hacia el otro, cuando hubiera podido perdonarlo? Pienso que cada ser humano debe dejarse libre de decidir cual es su deber en solventar lo indebido hecho a otro y tal reajuste quizá involucre el castigo de un tercero. A mi juicio, no es una actitud sabia considerarse un agente Kármico por algún propósito. Además: tanto el editor y, aparentemente, el corresponsal, han pasado por alto el hecho de que: “agente Kármico” tiene un sentido técnico, que incluye sólo ciertas personas; es decir: la mayoría de los seres humanos no son agentes Kármicos, salvo en el simple sentido de que están involucrados en la vida, produciendo y experimentando Karma en la masa. Unas pocas personas son lo que se conoce como “agentes Kármicos”, es decir: seres humanos quienes, debido a cierto entrenamiento y manera de vivir en existencias previas, se han convertido en agentes concentrados para llevar a cabo ciertos efectos definidos que el vidente entrenado e iniciado puede prever. Esta es una de las declaraciones de los Iniciados que se supone que conocen dichos temas y, por lo tanto, toda persona que se cree ser un agente Kármico puede, posiblemente, extralimitarse, llevándose bajo la influencia de leyes que operarán sobre ella con una fuerza decuplicada en las vidas futuras. Por ende: es más caritativo, cuerdo, bondadoso y teosófico, seguir las palabras de Jesús, Buddha y una pléyade de otros Maestros que nos exhortan a perdonar a nuestro hermano setenta veces siete. Esto nos dice que la caridad cubre una multitud de pecados, advirtiéndonos contra la hipocresía que podría inducimos a suponer que nos elevamos de los cimientos del mundo para rectificar los abusos en las acciones ajenas, en lugar de cumplir con nuestro deber.” (Explicaciones de un Gran Esoterista, págs. 88-90)

 

A mi juicio es imposible que cualquier persona sufra o goce algo, sino a través de Karma. A pesar de que estemos en las familias, las naciones o las razas, sufriendo o gozando por causas generales, esto se debe, aún, a nuestro Karma, el cual nos lleva a ese lugar. En las encarnaciones sucesivas recibiremos la recompensa o el castigo según el mérito o el demérito de las vidas previas. (Explicaciones de un Gran Esoterista, pág. 95)

 

No logro entender como una persona podría imaginar que la Ley de Karma, si comprendida correctamente, pueda llevar a la venganza. Ciertamente, una Ley del género no puede establecer un ejemplo, ya que esto implicaría la acción de un ser como un Dios u otro ser. A la Ley de Karma no se le debería considerar como una ley de venganza; ya que la acción de desquitarse supone, de nuevo, el acto de un ser y no la operación de una Ley. El Karma es el equilibrar el efecto de una causa y también la creación de una causa de la cual naceráun efecto. Entonces, el Karma es completamente misericordioso; ya que la justicia y la misericordia son uno en su aspecto superior. El resultado exacto debe seguir a la causa y de toda acción fluirán numerosos efectos buenos y malos. Los que quieran tener una excusa para vengarse, por supuesto que pueden tergiversar cualquier Ley para sus fines y la manera de pervertir la Ley de Karma para que apoye la venganza, es hablar de ella como si estableciera un ejemplo o cualquier otra cosa realizable sólo por un individuo con consciencia, inteligencia y responsabilidad. (Explicaciones de un Gran Esoterista, pág. 107)

 

Es innegable que durante las épocas importantes en la historia del mundo, bajo la Ley de los ciclos y del Karma, aparecen grandes seres para confundir a los malos y restablecer la virtud.(Explicaciones de un Gran Esoterista, pág. 110)

 

Los gastos altruistas de un millonario en grandes cantidades, deben acumularle más “crédito Karmico” de que si hubiera sido más pobre. […] Por ende este millonario crea amigos para si, los cuales, algún día y en alguna vida, lo beneficiarán a él. Si esto no es así, entonces: todas las doctrinas de Karma, de causa y efecto no tienen ningún valor.” (Explicaciones de un Gran Esoterista, pág. 116)

 

Al Karma no se le puede adquirir como el dinero en un banco, no puede depositarse; sin embargo; se puede agregar una buena cantidad de mérito en la cuenta de cada cual que actúe en la manera propicia para acumularlo. (Explicaciones de un Gran Esoterista, pág. 116)

 

El buen Karma es ese acto y pensamiento que agrada al Ser Superior. Por ende: el sufrimiento, el dolor y la disciplina, puede ser Karma bueno. El Karma negativo es ese acto y pensamiento que degradan al Ser Superior. Entonces: todos los actos de beneficio personal, a pesar de que parezcan altamente virtuoso, son Karma negativo; ya que el Ser Superior no desea estos tipos de acciones para su bien. (Explicaciones de un gran Esoterista, pág. 117)

 

Karma como Ley cósmica, emite el exacto resultado para la acción, pero esto es causa y efecto y no venganza; mientras el hombre que golpea porque lo golpearon, se venga del que lo maltrato. (Explicaciones de un gran Esoterista, pág. 120)

 

Mientras que decimos que el alma no toma plena posesión del cuerpo hasta los siete años, como regla general, sólo el Karma es lo que conduce al alma a este cuerpo, por ende: todo el sufrimiento y la felicidad es exactamente la propiedad de esta alma a través de las moléculas del cuerpo, al mismo tiempo deberíamos recorra que el ser humano entero, cuerpo y alma, estáunido como uno y la masa de moléculas en sí, es tanto el Karma del alma que se encarna como cualquiera otra circunstancia, medio ambiente o cualidad. La cuestión no puede determinarse sólo en la base del beneficio del Ego, sino que desde el punto de vista de causa y efecto, de relación y de Karma. (Explicaciones de un gran Esoterista, pág. 128.)

hasta el 21-03-2017

 

 


Bibliografía:

- Cartas que me han Ayudado, edición de The Theosophy Company del año 1998.

- Explicaciones de un Gran Esoterista, edición en conjunto de Berbera Editores y The Theosophy Company del año 2005.