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Una Carta de un Teósofo Notable, Robert Crosbie

Editorial Junio 2017

 


Hoy, presentamos una carta con una riqueza Teosófica extraordinaria, esta capacidad de síntesis, pero a la vez profunda, se destaca siempre en todos los escritos de R. Crosbie. Y esta carta, da una clara referencia hacia donde debemos los actuales estudiantes continuar la misión encomendada. Escribe con suma claridad, la diferencia que existe entre los más grandes exponentes del conocimiento, y nosotros que aún somos estudiantes. El punto es saber seguir ese lineamiento, es el que jamás se equivocará, y de haber alguna equivocación, seguro será debido a nuestra ignorancia.

El día 25 de Junio de 1919, se elevó este Teósofo, hacia su merecido descanso, dejó el mundo físico, pero sus enseñanzas, su interpretación de la Doctrina Teosófica, no se corrió un ápice de su equilibrado centro y esa fue la guía que él dejó, y el Norte a seguir para toda esa humanidad que se transformó en su gran preocupación. Compañero y amigo de W. Q  Judge, supieron complementarse en la enorme tarea que llevaron adelante, como dos gigantescas manos que elaboran con Amor el Deber y el Servicio al cual ambos estaban Comprometidos.

Es necesario, que los estudiantes de Teosofía, comiencen a conocer mucho más sobre este noble trabajador, el cual nunca buscó notoriedad, y en el silencio de su tarea, encontró la manera de que la rimbombancia social nunca lo arrastrara. La formación de La Logia Unida de Teósofos, fundada por él junto a otros hermanos, es una clara demostración de que el Plan de los Mahatmas no se detuvo por los desvíos de la conducta de otros Teósofos, muy humanos por cierto, ocurridos en otros lares.

Él inspiró una tarea con un sistema sencillo, con bases casi idénticas a las que este Centro de Estudios sigue, de hecho él inició su grupo de estudio con El Océano de la Teosofía de W.Q.J. y La Clave de la Teosofía de H.P.B., tal cual lo recomienda este Centro. Toda su tarea nos inspira, y reconocemos en él un verdadero Teósofo. Por ello es que, comenzaremos a publicar varios escritos que contienen esa fuerza valiosa de la Verdad, y a la vez les sirva a los estudiantes, de inspiración, de guía y de fuerza para los momentos de flaqueza. Pero también, lo más esencial, es que conozcamos un poco más sobre su colaboración dentro del Movimiento Teosófico, y saber que ese hermano, es un gran privilegio tenerlo en nuestra filas, a ningún estudiante le pasará inadvertida la fuerza de su elocuencia y su constancia en persistir que no debemos cejar en el intento de continuar aunque las debilidades de la vida nos pretendan arrastrar.

Creemos que es mejor que el mismo lector evalúe la carta y se relacione con este Teósofo a través de sus escritos, es un compañero, incomparable, y un guía honesto en todo lo que dice, porque de ello tal vez tenga mucho de realizado.

Presentado por E.S.C.

Integrante del Centro


 

Has dado un paso impulsado por tu determinación interna, a fin de conocer la verdad en aras de la verdad. Mediante tu manera de pensar, tu verdadero ser está encontrando un canal para expresarse y este crecerá. Como sabrás, el pensamiento correcto debe preceder a la palabra y a la acción correcta. Lo antedicho se ha declarado de muchas formas, quizá la más familiar sea: “Busca primero el reino de Dios (que está dentro de ti) y todo el resto se te dará por añadidura”.

No permitas que las condiciones circundantes, comparadas con lo que ves, te afecten. Desde luego, sabes que, si cualquier condición existente te afecta, esta fue creada por ti, mientras las condiciones futuras estarán en armonía con tu determinación. Lo necesario es que todo individuo cumpla con su deber, ejecutando cada uno de ellos. Ningún deber es pequeño o insignificante.

Tu sabes, por supuesto, que el apego a las cosas o a los resultados se desarrolla pensando en ellos. No puedes sentir afección ni antipatía alguna por algo en lo que no piensas. Mientras haces lo mejor que sabes en cada acto y deber presente, no te apegues a ninguna forma particular de resultado: déjalo a la ley; ya que se deslizará en armonía con ella. Al haber cumplido con tu deber, como lo entiendes, abandona todo interés personal en los resultados y, cualquiera que sea su manifestación, considéralos como eso que tu verdadero ser realmente deseaba.

Es cierto que para el individuo el motivo es lo único que determina la línea de demarcación entre lo blanco y lo negro. Pero lo que se necesita en el mundo es conocimiento. El buen motivo puede salvar el carácter moral; pero no asegura esos pensamientos y actos que constituyen el bien más elevado de la humanidad. El buen motivo, sin el conocimiento, a veces produce resultados desagradables. La buena intención, sin el conocimiento, a veces produce obras nocivas. A lo largo de las eras existe un archivo de buenas intenciones; sin embargo, el poder y el celo se han usado mal por carencia de conocimiento. La Teosofía es el sendero del saber y se promulgó para que, entre otras cosas, el buen motivo y la sabiduría marcharan paralelos.

Si tenemos presente que el propósito de la vida es aprender y que todo está constituido por el aprendizaje, constataremos que los deberes ordinarios de cada día son los medios mediante los cuales aprendemos muchas cosas. “Cumple tu deber, realizando todo deber dejando los resultados a la ley”. En un tiempo, a la Teosofía se le denominaba, felizmente, “sentido común santificado” y me agrada que tú lo percibas.

El Movimiento Teosófico es más grande que cualquier sociedad u organización, siendo, estas, simplemente provisionales y cambiantes con la naturaleza y el entendimiento de sus constituyentes, los cuales influencian sus cursos, planes e ideales. Las sociedades y las organizaciones corresponden a nuestros cuerpos físicos, mientras el Movimiento, al Alma. Existen muchas clases de grupos y el trabajo debe hacerse, en cada uno, en armonía con las posibilidades que su naturaleza ofrece. Los que depositan su fe en algún grupo, escogen un guía transitorio, una base frágil; ya que la mayoría de ellos buscan una “autoridad”. Con el tiempo, la debilidad humana que hace posible el dominio eclesiástico, conduce al oscurantismo espiritual.

Los Maestros fundaron la Sociedad Teosófica como una organización para promulgar la Religión-Sabiduría. Tal organización se ha escindido en fragmentos. Por supuesto, en todas las sociedades teosófica la base de su existencia es el mensaje que H.P.B. llevó a Occidente. La persona promedio pone mucho énfasis en la organización, la forma, el método, la autoridad y así sucesivamente; mientras la cristalización de las ideas impide la compresión. Por eso la historia del Movimiento en esta generación está plegada por ataques, divisiones, controversias y otras insensateces. Debes haber notado que todas las dificultades que surgieron en la Sociedad Teosófica tenían como eje las personalidades, más bien que las diferencias doctrinales. Esto es significativo.

La Sociedad Teosófica representa al mundo, por lo tanto, en ella se labran las luchas del mundo en estado embrionario. Ahí se encuentran la ignorancia, la superstición, el egoísmo y la ambición. A un grupo como la Sociedad Teosófica le amenazan otros peligros, además de los concernientes al “séquito personal”. A veces surgen conservadores auto-electos que promueven conclusiones inflexibles referentes a los seres humanos, las cosas y los métodos. Ellos tratan de imponer sus ideas como las únicas verdaderas, mientras en realidad, buscan desarrollar un séquito personal disfrazado por un plan de acción, olvidándose que ningún método es el verdadero; pues el verdadero método debe ser una combinación de todos método. Estas cosas son lecciones, iniciaciones en ocultismo, si las interpretamos correctamente. La Sociedad Teosófica proporciona múltiples lecciones que son inaccesibles en cualquier otra parte del mundo humano.

Muchos han entrado en cada fragmento de la Sociedad Teosófica original, atraídos por la filosofía. Lo justo o lo injusto de la división no los afecta. En cada fragmento debe haber quienes son discípulos buenos y verdaderos de los Maestros. Según mi saber, diría que los Maestros trabajan de muchas maneras y obran mediante numerosas organizaciones e individuos. Su asistencia no conoce barreras, excepto las que la personalidad se auto-impone. Su trabajo es universal, por lo tanto: que nuestra visión siga esa dirección, mejorando, así, nuestro servicio y conocimiento.

H. P. Blavatsky era la Mensajera de la Gran Logia para el mundo occidental. Desde el principio, William Q. Judge fue el co-fundador y colaborador de H.P.B. Vale la pena recordar que ninguna autoridad otorgó a H.P.B. ni a W.Q.J. las posiciones que cubrieron; ya que estas dependieron del reconocimiento de Su saber y poder. Ellos eran seres atípicos, todos los demás no somos sino estudiantes. Los que menosprecian a Judge, menosprecian a H.P.B. Según un dicho antiguo: “Aquél que escupe en la cara del Maestro, será maldecido por la acción kármica”. Quizás para nuestras ideas no sea un lema elegante, sin embargo, transmite un hecho muy trascendental en ocultismo. “Por sus frutos los conoceréis”.

Para los que conocen a H.P.B. y a W.Q.J., los ataques son dignos de consideración sólo desde un punto de vista: distraen la atención de muchos que, de otra forma, hubieran aprendido las grandes verdades del Hombre y de la Naturaleza. A los Teósofos no les resta más que tomar la posición expresada en las palabras: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”.

Como siempre, R.C.

 


Notas:

  • Esta Carta aparece en el libro El Filósofo Amigo, como la Carta Uno de la sección El Espíritu en el Cuerpo. Este libro fue publicado en castellano por The Theosophy Company, en el año 2016, y puede ser adquirido en su página http://www.theosophycompany.org/ .