Trabajos del Centro

Un Desglose de la Escala de Oro de H.P.B.

[Realizado por el Centro de Estudios de la Teosofía Original, en el mes de Septiembre del 2017]

 

Dentro de las muchas enseñanzas dadas por H.P.B. y sus Maestros, esta es una de las que se destaca por sus contenidos, que forman una sólida instrucción sobre cómo debe proceder el hombre en su intento de alcanzar el Corazón de la Fuente de Sabiduría. La Voz del Silencio, Luz en el Sendero, y muchos más, apelan al Sentido Común, al Discernimiento y a la Intuición del Estudiante de Teosofía, para que su asociación con las Leyes Superiores, se vaya haciendo una realidad hasta que la riqueza y la pureza de las mismas, lo eleven por sobre la condición humana que lo mantiene aún prisionero de las terrenas pasiones y apegos que han formado una sólida barrera que pretende evitar ese ascenso hacia ese Anhelo Superior y Universal. Pedimos sinceras disculpas a quienes puedan interpretar mejor cada uno de estos peldaños, sabemos que otros lo han hecho, y si bien todos traen sus vislumbres que ayudan a esclarecer cada profunda verdad de cada escalón, esta vez, intentamos allanar otra capa más para que algún día los futuros estudiantes, puedan formar el delicado mosaico de las Verdades Eternas que estos peldaños enseñan e impulsan al ser humano hacia el Norte del Sendero Medio o más elevado.

Damos gracias a estas enseñanzas y a toda esta Teosofía, que nos ayuda a pisar en terreno más sólido, y que a la vez nos acompaña en cada prueba que el buen Karma nos pone para que desarrollemos la capacidad de resolverlo, y a la vez aliviar la pesada carga que teníamos antes de Conocer esta inagotable fuente de Sabiduría. Todo nuestro incondicional Amor y Agradecimiento, a estos Hombres Ilustres, Sabios y Compasivos que aún creen en nosotros, su amada Humanidad, la Gran Huérfana. Gracias a su Mensajera, que supo atar con la blanca cinta de la Verdad, todo este inmenso ramillete de Sabiduría, este merecido reconocimiento, a Helena Petrovna Blavatsky, se va agigantando en la medida que hombres y mujeres valientes, han decidido proseguir contra viento y marea, la Gran Obra para la Raza Humana, aunque esto implique que el mundo no nos comprenda, y se niegue a escuchar, pero esta fuerza que desarrollaremos con el firme propósito de elevar a toda la Humanidad de sus penurias e insensatos sufrimientos, se levantará como una ola gigantesca de las profundidades de la Verdad, para derramarse en el corazón de todos los seres que habitan y habitarán este mundo.

 

LA ESCALA DE ORO

 

CONTEMPLA LA VERDAD ANTE TI

Desde la profundidad de los pasados siglos, resuena la voz del Hierofante, con esas palabras quedan demarcados los Peldaños de Oro, que son los mandatos para la observancia de las Normas o Reglas, que le harán pasar por las puertas del Sagrado Templo de la Sabiduría Divina, en cuyo Centro, yace el Tesoro de La Verdad. Alcanzar ese Centro es desde ese instante, su mayor anhelo. Contemplarla, es hacer observancia de la Ley que surge de ella para alcanzarla. Para lo cual, las Normas o Reglas establecidas comienzan con estos Peldaños:

 

UNA VIDA LIMPIA

Es como comienza el primer peldaño de la Escala de Oro de H.P.B.; este primer peldaño, abraza todos los demás como un anillo necesario que contiene dentro de sí todos los demás peldaños. Cada uno de ellos, está íntimamente relacionado con la Ética y la Moral de la conducta, y este primer escalón, es el más costoso de realizar de todos, porque no será posible transitar por los demás sin haber superado este.

Desde ya, Vida Limpia no debe interpretarse como la higiene personal, a lo que se refiere este primer peldaño, es a la asepsia mental que se produce a través del análisis, reflexión y meditación que debe dar como resultado, acciones correctas, y para comenzar con una orientación sin posibilidades de error, es necesario estudiar profundamente el Óctuple Sendero que surge de las Cuatro Nobles Verdades. Su obediente práctica, llevará al hombre hacia una Vida Limpia, sin generar la sombra de una sola acción, que convoque la reacción equilibrante de Karma. Vida Limpia, en acción y pensamiento, sin especulaciones mezquinas, sin apego a la acción y a sus resultados, sin la oscura intención del egoísmo, sólo la más pura acción dentro del marco de la Ley.

 

UNA MENTE ABIERTA

Es el segundo peldaño, y esto nos insta a ser flexibles y agudos en nuestro discernimiento a la hora de juzgar nuestros actos, pero aún más flexibles a la hora de intentar juzgar las acciones de los demás. Una Mente rígida, enclaustrada en sus propias estructuras, carecerá de sentido común y de esa intuición superior que tiene la vasta capacidad de poder observar cada caso desde ángulos distintos a la vez y buscar la raíz que impulsó una acción deliberada e incorrecta. Una Mente Abierta, se acomoda armoniosamente a cada circunstancia y no abre juicios condenatorios sobre ningún ser humano sin antes conocer en detalle todos los pormenores de cada acción, justa o injusta, y aún así, no condena, comprende y sugiere. Una Mente Abierta, acepta con Sabiduría su paso por el espinoso Sendero del Karma humano que le toque vivir, acepta, no con la resignación del vencido, sino con la Mente fija en resolver con ecuanimidad todos los inconvenientes que surgen en su vida y en su relación con el mundo humano que lo rodea. Mente Abierta es tener la capacidad de integrar y saber qué significa esa integración, es poder reconocer que cada ser ES esa parte del Todo que nos envuelve en su Absolutez, pues esa Mente sabe que, en Eso estamos, en Eso vivimos y tenemos nuestro Ser. Una Mente Abierta, no se arrastra en el pesimismo ni en el extremo del optimismo, Sabia y diligentemente camina por entre ambos sin tocar a ninguno para evitar apegos, y eso es discernimiento. Una Mente Abierta, acepta todas las condiciones del mundo fenoménico, pero toma de él, sólo lo que puede llevarle hacia su Libertad Espiritual. Una Mente Abierta, evita crear apegos en este mundo, porque cada uno de ellos, es un ancla que corta sus alas y Dukkha lo abraza con sus brazos de oscura noche, dolor, desorientación y sufrimiento.

 

UN CORAZÓN PURO

Un Corazón Puro, es incapaz de atraer un sólo pensamiento de discordia, ha vencido el tenebroso odio y se ha centrado solamente en los más puros Afectos Superiores que están relacionados con la Devoción y la Compasión. Las pasiones, han sido vencidas, el instinto transmutado en intuición, ya la ingenuidad ha perdido su poder y el discernimiento ve a través de ese Corazón. El hombre de corazón puro carece de un sólo Sendero, los ha conquistado a todos, para llevar a los hombres hacia esa suprema Compasión a fin de alcanzar el Corazón que pulsa, en el centro del mismo Universo. Un ser de Corazón Puro, es aquel que ha conseguido que su vehículo sea la Devoción porque es la única capaz de unirlo a su primer y único Principio, ĀTMAN. Un Corazón puro, está lleno de las Glorias Inefables del Nirvāṇa, y las derrama Piadosa y Compasivamente, sobre todas las criaturas de este mundo. El Corazón Puro yace en todos los hombres sin excepción, pero encerrado en la dura concha de la ignorancia, mas, la potente Voluntad de su dueño, romperá, no sin esfuerzo, esa costra, y surgirá luminoso para expandirse por el Corazón de todos los demás seres vivientes. “¡Hombre!, comienza hoy, no mañana que es nunca, y toma el cincel de las Nobles Verdades y el mazo de tu férrea voluntad, y destruye la cárcel que tiene prisionero a tu Corazón, y cuando lo hayas logrado, baña al Universo con su Divino resplandor, y abrazado a la Ley, ayuda a otros a liberar su Corazón, así este mundo nuestro, taciturno y obscurecido, será el Sol más bello en la inmensidad del espacio”.

 

UN INTELECTO ÁVIDO

Un Intelecto Ávido es aquel que se ejercita, y su mejor ejercicio es el estudio y su comprobación. Una red de neuronas nuevas se forja cuando el Intelecto se expande, pero es importante también saber que ya venimos al mundo con una porción de él, que Karma otorga según merecimiento. Mas, el individuo, puede acrecentar en mucho ese Intelecto “virginal” aún en esta vida, y si se ocupa y se preocupa, entre el estudio y las experiencias que surjan a través de él, será posible que esas nuevas redes de neuronas colaboren ampliamente en transportar ese conocimiento a la Mente, para formar parte de su Sabiduría. Un Intelecto así despierto, vivaz, y observador, aprenderá con mayor velocidad pero a la vez podrá llevar al terreno del análisis y la reflexión cada hecho de su vida. Todo intelecto es el resultado de experiencias tanto de esta vida como de las incontables que ya se han tenido, la inteligencia necesita pasar por la experiencia y es así como se transforma en Intelecto, por lo tanto, es fácil deducir que el intelecto humano debe poseer otro más elevado que influye en este, la dualidad preponderante en la Naturaleza así lo hace deducir. La Memoria, es comprobable de que no nace en cada existencia física, pues, el recuerdo de vidas pasadas de pronto surge en la vida de una persona que quizá jamás ha pensado que ha tenido otras existencias. Ese Intelecto, es esa inteligencia procesada a través de cientos de experiencias en el pasado y prosigue con cada nueva existencia cosechando más capacidades intelectuales, y en algún punto de ese Progreso Espiritual, ese intelecto deja de ser puramente físico y “sube” un escalón desde la Mente inferior, hacia la Mente Superior y se convierte por su enorme capacidad, en un Intelecto Superior. Este es el verdadero Intelecto Despierto, porque el “Despertar” es sólo una cualidad o capacidad de la Mente Superior.

 

UNA PERCEPCIÓN ESPIRITUAL SIN VELOS

Cada capacidad que se va adquiriendo necesita de sus definidos pasos en el campo de la Evolución y en Armonía con el progreso interior, las personalidades de cada existencia, pasan por una gran cantidad de experiencias, pero no todos sus resultados alcanzan su lugar en la Mente, y el discernimiento requiere de una disciplina de varias vidas para aflorar desde el mismo instinto animal-humano en su primera etapa, luego ese instinto pasa por la fuerza del Intelecto a ser un tanto más importante, logrando formar en el hombre cierta percepción que suele ser notable en los hombres de ciencia y estudiosos de todo tipo. Pero, es inevitable que en una existencia la justa Ley de oportunidades, el Karma, lo ponga ante las puertas de la Sabiduría y ese instinto que ha sido dominante por tiempos incontables, se transmute lentamente en esa necesaria percepción que procederá a entender primero y luego comprender las inescrutables Leyes del Universo manifestado. Pero he aquí lo que va pasando en ese proceso: el instinto primero desarrolla el psiquismo animal, luego el psiquismo humano, y es en esta etapa que el hombre, si se esmera y comienza su búsqueda de Conocimiento en la Arcaica Sabiduría, su estudio, y su aplicación, despertará seguramente los resultados lógicos para que Karma provea a quién, mediante esfuerzos propios, despierte en su ser esa percepción que dependiendo de su Devoción, Amor y Compasión, será tan Espiritual como la potencia de cada uno de estos tres atributos ganados con abnegación y esfuerzos. Esta percepción, hará que el individuo vea bajo su propia luz, el Sendero que Debe transitar. Pero además, esta percepción está íntimamente ligada a sus acciones, lo cual hace que funcione como un límpido cristal y lo ayudará a ver con claridad su avance en el Sendero, pero si sus acciones no son lo suficientemente Morales ni Éticas, esas percepciones se tornarán veladas, haciendo correr un permanente riesgo de serios errores que deberá subsanar corrigiéndolos.

La percepción, que se va desarrollando, y cubre varios procesos, todos ligados a los demás peldaños, se une finalmente a la Intuición, y esto ocurre, cuando la individualidad esta ya preparada y Manas y Buddhi, logran atraerse mutuamente y se produce Taijasī, esto es llamado la “iluminación” de la Mente, pero en realidad es la unión consciente de estos dos extraordinarios principios, al ocurrir esto, la Percepción, se “convierte” en el “Ojo” de Taijasī, o de la Mente “Iluminada” y ya no habrá velo alguno que engañe a esa Individualidad ni a su personalidad, ya no habrá límites para “Ver la Verdad Ante Sí”. Esto es, “La Percepción Espiritual sin Velos”, es, “El Ojo del que Todo lo Ve”.

Adviértase, que todo lleva un largo proceso, pero a pesar de saber esto, todo individuo que sienta en su ser la necesidad de saber, debe intentar en su vida presente, comenzar todo su proceso sin mirar la lejanía del horizonte que tiene por alcanzar.

 

AFECTO FRATERNAL HACIA EL CONDISCÍPULO

El Afecto Fraternal, tiene para el estudiante de Teosofía un profundo significado, y es porque está ligado a ese reconocimiento pleno, de que somos una Hermandad Universal. Pero además, se enuncia Fraternidad con el agregado de Afecto, y este, en realidad, está referido a los Afectos Superiores, y se dicen Superiores, porque no están ligados a las emociones ni a las pasiones, pero sí están unidos todos, a ese vínculo que nos amalgama a todos como Unidad Universal y es el Amor Espiritual. De este, surgen todos esos Afectos Superiores siendo la Compasión, el primero y más importante, luego surge la Piedad, le siguen la Caridad, la Indulgencia, Benevolencia, Benignidad, Perdón. Todo esto y más, siempre está enternecido por la Fraternidad, porque los vincula a todos y los une en un solo Aspecto Superior, el Amor.

Los tres refugios del Buddhismo muestran cómo están todos relacionados al Amor, a la Fraternidad y al deber, pero el primer refugio siempre es el Hermano, con el cual tenemos un Deber Fraternal, y el Amor amalgama a todos los componentes de un saṅgha, bajo la influencia benefactora de esa Fraternidad que nos declara hijos de un sólo y único vientre Espiritual y Universal, no reconocer esto, es estar fuera de la Ley o del Dharma. El Afecto Fraternal, es una poderosa Fuerza en sí mismo, y esta instrucción nos indica que la ausencia de ello, debilita al individuo y a toda comunidad, Logia o Rama que pretenda unirse para propósitos de estudio. La Fraternidad, es una práctica constante entre verdaderos estudiantes, pues, se ha de saber que quedarán desamparados ante cualquier prueba que el Karma los someta si esta Fraternidad está ausente. Y los Afectos deben cultivarse como una auténtica familia, para poder enfrentar cualquier adversidad de cualquiera de los componentes y ser solidarios ante la necesidad que un hermano tenga. Los Afectos curan más que cualquier medicina, y ayudan maravillosamente en la partida del mundo físico al hermano que “se va”. Nada más piadoso que los Afectos y el silencio para aquel ser humano que parte de este mundo, los Afectos protegen, acompañan y son una bendición para aquel que lo da como para aquel que lo recibe. No hay lugar para el egoísmo entre hermanos, cuando los Afectos Fraternales abrazan a una Comunidad, a una Rama o Logia, “Vuestros condiscípulos, son toda la raza Humana”.

 

PRESTEZA PARA DAR Y RECIBIR CONSEJO E INSTRUCCIÓN

Esto podría comenzar con una pregunta, ¿qué es Dar? un viejo axioma dice, “Dar y Darse es Amor”. Tal vez Dar sea un acto de Amor, que por supuesto no está relacionado a las pasiones humanas, aquí estamos tratando del Amor Espiritual que siempre es incondicional. Ningún acto de Dar, debe quedar manchado con el particular egoísmo del que Da lo que sea por un interés determinado o por una ostentación de la personalidad o por perpetuarse en el otro y a la vez hacerle sentir que ha contraído una deuda que esclaviza su voluntad por haber recibido algo.

Dar, es todo una ciencia que se debe estudiar profundamente en uno mismo, porque, ¿qué es lo que en realidad damos? ¿bienes materiales? o ¿enseñanzas que están relacionadas al Sendero? de cualquier manera de estas dos cosas, ninguna nos pertenece, los bienes materiales todos son patrimonio de la misma materia y nada de esto puede ser llevado a ningún elevado Estado Superior. Y si se trata de enseñanzas que son sobre el Sendero Espiritual, tampoco nos pertenece esa Sabiduría dado que la hemos recibido como una heredad que debe ser transmitida porque es la heredad Universal de todo ser que alcanza el estado humano y con el cual debemos ascender por las Normas Sagradas que han sido Dadas por milenios, por los Hombres más Sabios que generó la raza humana y que cuya Sabiduría teniendo un valor incalculable, no puede ser cobrada por nadie ni tener UN dueño. Dar, nos relaciona con el inegoísmo, con el auténtico desapego, con la destrucción de toda estructura intelectual que condicione, nos relaciona con la Fraternidad, con el Ver al otro con la urgencia de que aprenda y se libere de la cadena de Dukkha; Dar es Altruísmo, magnanimidad, conectarse con la necesidad del otro y formar el vínculo que permita la superación siempre, del que intentamos ayudar, Dar es Escuchar, y comprender, Dar es Darse a sí mismo y por ello el egoísmo debe haber sido totalmente trasmutado en y por esta ciencia auténtica del Dar, el Dar sin mancha alguna, es espontáneo sin especulación, porque el que Da es el Alma de la reconocida Hermandad. “Debe tener Ud. la mejor mala memoria cuando Da, debe olvidar por completo ese acto, evitar que cualquier especulación de su Mente, manche lo Dado, porque cuando algo se Da, lo Dado, queda impregnado con la esencia misma del pensamiento, y si Ud. no cuida ese detalle, lo que cree haber Dado como un beneficio, se tornara una maldición para aquel que recibe ese supuesto bien”.

Las barreras de los condicionamientos humanos son increíblemente muchas, por lo que se torna un serio impedimento, cuando debemos recibir algo de alguien aunque esté dado con la más buena intención. El aprender a escuchar, permite saber recibir, y principalmente todo lo que esté relacionado a las enseñanzas sobre la Sabiduría. Los Mahatmas y H.P.B. hicieron un gran esfuerzo tratando que los hombres y mujeres de ese tiempo, de 1875 en adelante, aprendieran y supieran escuchar, porque el que escucha aprende y es así que puede recibir plenamente esa Sabiduría que no transmite la palabra, sino la transferencia de esa comunión que se forma entre uno que desea aprender y un Sabio que sabe enseñar. Saber recibir las sugerencias, o las advertencias y las enseñanzas también es una ciencia, porque hay que aprender a silenciar la vorágine mental para establecer una plena atención al Maestro o Hermano que enseña o nos sugiere o nos advierte algo. Se ha escuchado decir de algunos estudiantes que los Mahātmas y H.P.B., atemorizaban con tantas advertencias, pero ellos trataron de que el estudiante no pise un terreno que podría ser una ciénaga oscura de la perdición humana, pero además, muchos estudiantes ignoran que toda advertencia es poca cuando deben enfrentarse a las consecuencias Kármicas que convocaron con su Promesa. Entonces el haber sabido escuchar, el haber sabido estar atentos, les permite forjar un poderoso escudo que les ayudará a pasar las dificultades con mayor presteza. Cuando un ser querido abandona este mundo, todos sus consejos, sus sugerencias y sus enseñanzas cobran una inmensa fuerza dentro de nuestros sentimientos y parece que cada palabra se convierte en algo sagrado porque lo dijo él o ella. De la misma manera, las enseñanzas escritas, que hoy poseemos, deben ser tomadas con el mismo respeto y devoción, porque han sido dejadas por Hombres que ganaron la más poderosa batalla y la más cruel si se quiere, venciendo esos sentidos que mantienen a esta raza humana esclavizada en los pliegues de las vestiduras de Māyā, la Gran Ilusión. Esos Santos Varones, son los Hijos de esa Sabiduría que nada promete, sino que actúa y salva a quien dedica su vida a Servirla.

“Aquiete el hombre su mente, y reciba en su ser, la silente voz del Maestro, penetrará su Alma, y le hará atravesar el tormentoso mar de las pasiones, que le llamarán y no las escuchará, fija su mirada en la luz de la Sabiduría que recibe de su Maestro, no las verá, si no fallas en tu atención plena, serás Libre”. Esto demuestra la importancia del saber Escuchar y Recibir lo que se nos Dé, porque cuando no se sabe Recibir, tampoco se sabe Dar. Y algo que suele ser muy importante, cuando alguien nos Dé algo, un pequeño objeto, un regalo, un favor, por más que esa persona, lo haya dado con mezquindad de cualquier tipo, nosotros lo debemos recibir con una auténtica alegría, debemos evitar que la Mente especule, si es dado por lo bueno o no, nuestra propia alegría nuestro puro agradecimiento, será suficiente para bendecir lo que recibamos. Esto lo podemos hacer nosotros sin pedirle al otro que lo haga y nos veremos ambos beneficiados con lo que se recibió, habremos llenado de buenas energías del Noble Pensamiento a ese acto y por ende surgirá una buena respuesta Kármica, o sea que será un excelente Dharma para las dos partes. Cuando Dar, se convierte en algo espontáneo, y recibir, un intenso agradecimiento, es que estamos preparados para emprender responsabilidades mayores junto a la Ley que deseamos Servir.

 

UN LEAL SENTIDO DEL DEBER HACIA EL INSTRUCTOR

El cumplimiento del Deber no es sometimiento, es ponerse en armonía con las superiores Leyes de perfección Divinas, cumplir con la Ley, es cumplir con el Deber. Esto es plenamente comprendido, cuando el Discernimiento comienza a iluminar los oscuros rincones de nuestra Mente.

Un Maestro, personifica a ese Deber, porque debe ser un hijo de la Ley, un Ser con altos conocimientos sobre la perfección Espiritual del Hombre. Cada enseñanza, implica Deber, el Deber de aprenderla, el Deber de incorporarla y el Deber de enseñarla con la mayor perfección posible de acuerdo a quien se le deba trasmitir ese saber. El Sendero es en realidad el mayor aprendizaje sobre el Deber, el Sendero es Deber.

El Deber es Disciplina, austeridad, humildad y auténtico Servicio; sino se aprende a ser humilde, jamás habrá Sentido del Deber. Entonces, es imperativo saber de qué se trata el Deber. La Arcaica Sabiduría tiene en este planeta sus Normas, que, como dijo un Maestro, se convirtieron en Leyes con el transcurso de los siglos, todas ellas están signadas con el cumplimiento del Deber, si no, no sería posible que a pesar de haber transcurrido tanto tiempo, mantengan su Disciplinado Orden de cumplimiento. Despertar al Sentido del Deber, es Comprender cómo funciona la Ley en los distintos principios más próximos al reino humano, con el atenuante, de que es posible seguir avanzando por ese Deber hacia las alturas inconmensurables del Espíritu. Cuando ese Sentido se despierta en el ser, podremos Comprender la magnitud de las palabras de Gautama el Buddha, “Hasta que no vea la espalda de mi último Hermano entrando a Nirvāṇa, no entraré YO”, el cumplimiento del Deber es poner al Amor en movimiento dentro de nosotros, y aplicarlo en todas las cosas que hacemos, y cada cosa que hagamos, debe ser con plena alegría de saber que estamos haciendo lo que se Debe hacer. Practicar el Discernimiento, nos aproximará cada vez más a la dirección correcta de ese Deber, porque como todas las cosas que involucren Progreso Espiritual, requiere de su tiempo y experiencias que no acaban en una sola existencia terrena. Esta alta cualidad, se sigue desarrollando paulatinamente vida tras vida, pero lo más esencial es comenzar su aprendizaje ahora, “porque mañana es nunca” y si deseamos progresar, debemos dar cumplimiento a las Normas que han sido establecidas por edades, para que el Deber se cumpla, e instruya al Buscador, con el cumplimiento de las Leyes que elevan al Alma o la hacen descender en los más oscuros y tórridos mundos de la materia. Leal Sentido del Deber, es la capacidad de captar con claro discernimiento, lo que se debe ejecutar con justa medida, sin permitir desviarse de la Correcta Acción y su Correcto resultado según demande la Ley con la cual nos hemos juramentado Servir Lealmente. Cuando el hombre descubre que el único Líder que debe seguir es la Verdad, también descubre que la única manera de unirse a ella es su Lealtad. La Lealtad, es la incondicional entrega a esa suprema Verdad, que comienza con aquel que la representa, el Mahātman que lo guiará hacia ella.

 

UNA OBEDIENCIA VOLUNTARIA A LOS MANDATOS DE LA VERDAD, UNA VEZ QUE HEMOS PUESTO NUESTRA CONFIANZA EN ESE INSTRUCTOR, Y CREEMOS QUE ÉL ESTÁ EN POSESIÓN DE ELLA

La Obediencia Voluntaria, requiere de un espontáneo discernimiento, una obediencia ciega, es más proclive al error, ningún Maestro, asignará una tarea a aquel que sólo obedece sin discernir lo que debe o puede realizar. Ningún Maestro dará a su Chela, una tarea que supere sus propias fuerzas, el Maestro sabe hasta dónde puede su hijo Espiritual, cumplir con un mandato, esos límites, nunca son conocidos por el Chela.

Pero, esa Obediencia Voluntaria es la que lo mantendrá atento permanentemente, ante la más mínima insinuación del Maestro. Esta constante y permanente comunicación forma el más fuerte lazo de unión entre ambos, tan es así, que el Chela, actúa espontáneamente ante una sugerencia de su Maestro, pero a la vez, interpreta la pureza del mensaje, con toda la capacidad de su discernimiento; si esto no ocurriera así, el Chela puede incurrir en un error por interpretar incorrectamente el alto contenido del mensaje del Maestro, ya sea este una enseñanza o una acción determinada.

El Discípulo, se ofrece al Maestro con plena Voluntad, porque sabe que a quien elige para que lo guíe por el difícil Sendero, posee la Sabiduría que le puede permitir unirse finalmente a la Verdad, a esa misma Verdad que ha convertido en Maestro a ese hombre que eligió su corazón para que lo guíe. La Obediencia Voluntaria ofrecida al Maestro, es como cuando el Loto, que es el devoto Chela, abre los pétalos de su Alma, para que la Luz de la Verdad, que anida en el Solar Maestro, penetre en su corazón, permitiéndole así, alcanzar el mismo Centro desde donde dimana esa Verdad.

 

UN VALEROSO ÁNIMO PARA RESISTIR LA INJUSTICIA PERSONAL

Este peldaño, es uno de los más difíciles, pero es el que más templa el Alma. La calumnia, la denostación, el ser declarado culpable injustamente, y el mal agradecimiento, pueden tener en el estudiante un efecto devastador. Para ello es necesario fortalecerse siempre con la fuerza de la Veracidad y las más correctas acciones, pero por sobre todo, conocer al ser humano en sus más recónditas debilidades. Porque no existe peor acusador y difamador que el débil, es como aquel que pretende que al gritar más fuerte puede con ello engañar mejor haciendo creer que dice la verdad. Los grandes engañadores han llevado a la muerte a muchos inocentes, y son los que saben que con prolijas y bien elaboradas mentiras consiguen falaces aliados. Si por ser Veraces, si por enseñar la Verdad, si por defender a un inocente, si por evitar que se cometa una injusticia, si por intentar salvar al mundo y no ser comprendidos, se cae bajo la cruel injusticia y el desprecio del juicio humano, es de Hermanos de la Ley, el no responder con el poder indiscriminado del odio, es de Hermanos de la Ley, refugiarse en la Fuerza de esta Ley que amamos y que sólo ella puede abogar por quien ha caído víctima de ese infortunio. Pero, en la búsqueda en nuestro interior, de templanza y de valor, como de fortaleza, es necesario centrarnos en esa Ley de Causación, pues algo hemos puesto en movimiento, de alguna manera la hemos invocado y se ha abierto una puerta del pasado, donde por mucho tiempo han permanecido las causas que dejan salir presuroso los efectos que son las viejas deudas aún sin cancelar o mejor dicho sin resolver. Si se reacciona con violencia, ante la injusticia, agregaremos más causas y más efectos a esas injusticias, el remedio amargo, hay que beberlo con la mejor predisposición, porque cura, así, muchas veces, la única manera de templarnos para no perder el equilibro y la sensatez, sea pasar por esas amargas experiencias. Aprender a atenuar nuestra propia violencia evitará que ese dragón de las injurias nos devore en su arremetida. La defensa siempre debe ser como la misma Verdad que la ampara, elocuente, firme y convincente e infundida de una fortaleza fundamentada en la paz, para que la agresión, ante la misma se debilite y no encuentre resonancia para que no se multiplique. Todos los motivos del odio, se alimentan de las reacciones de los que por falta de discernimiento, atacan de plano el muro de las injusticias que levantan los hombres errados.

 

UNA ENÉRGICA DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS

Los Principios Declarados por la Teosofía, son y han sido por siglos, los más elevados. Todos ellos sin excepción, están fundados en la Suprema Ética y Moral que los grandes Sabios del pasado dejaron como Norma de las acciones correctas, basadas en pensamientos correctos. Aprender de ellas y actuar en consonancia con estos elevados Principios, nos permite declararlos y declararnos parte de ellos porque se vive de acuerdo a ellos. Todas las Religiones del mundo profesan reglas Morales y Éticas en sus Mandamientos fundamentales que son el corazón de esa Religión, pero vivir de acuerdo a ellas es todo un desafío porque implica ser tan transparentes como el más límpido cristal a la luz del día, y tanto hombres religiosos como sus creyentes pueblos y muchos Teósofos, deben librar una batalla constante para evitar poner el pié del lado que los desplace de esos Principios. Estos Peldaños Dorados, están fundamentados en esos principios con los que el Hombre honesto debe actuar en una sociedad humana, pero a la vez, es importante comprender que estos no deben ser usados como una máscara que encubra el corazón y los oscuros pensamientos del hombre, esa hipocresía, en algún momento involucrará a su dueño en algún error que será fatal porque quedará desnudo ante los ojos de un mundo que no suele ser nada piadoso a la hora de juzgar, pero lo peor, es haberse fallado a sí mismo, el dejarse vencer por los apetitos de las tendencias instintivas, por mentir, por contribuir por ambición con las miserias de los más débiles, por actos inmorales con niños, por no cumplir con las promesas o compromisos contraídos, por poblar el campo de la Mente con pensamientos que harán víctimas a aquellos distraídos que se dejan llevar por cuanta influencia pulule en sus propias mentes, por indiferencia cruel y despiadada, por ser cómplices de criminales actos inhumanos, por fanatismo religioso o político, por todos esos actos en acción o pensamiento, el hombre queda fuera de todo Principio que exalte los más encumbrados valores humanos. Pero el Hombre o Mujer, que ha incorporado a su Mente y Corazón esos elevados Principios, y vive de acuerdo a ellos, podrá demostrar que una sociedad humana puede vivir honrosamente en la justicia, en la defensa constante por pueblos cultos, en los derechos de todos los estamentos de una sociedad, a la educación, la ciencia y a la contención y a la riqueza compartida, y que la pobreza no sea sinónimo de hambre y desamparo.

Declaración de Principios, es transitar por la senda de la Compasión, mientras las Verdades Eternas son declaradas para la salvación Espiritual del Hombre.

 

UNA VALIENTE DEFENSA DE AQUELLOS QUE SON INJUSTAMENTE ATACADOS

La Valentía nace al comprender la magnitud de cualquier injusticia, y nace por dos razones fundamentales, primero, porque nos invade el temor de ser tratados con esa misma injusticia, y segundo, porque el impacto en el Alma, nos impulsa a hacer algo que detenga ese daño innecesario.

Lejos está el hombre de toda Moral, si permite que se cometa una injusticia y él rehúya evitarla, cuando menos, atenuarla.

La defensa sobre sí mismo, nos ha permitido como raza humana poder sobrevivir y sobrellevar todas las vicisitudes y tragedias de la vida. En nuestro inconsciente colectivo permanece viva cada una de esas dolorosas experiencias, es por ello que en lo individual, sufrimos el miedo de que nos arrastren al cadalso de esos pavorosos estados en que todo nuestro ser, no puede contra la impostura de cualquier injusticia y más, cuando una multitud o una opinión generalizada, se obstina en enviar a la hoguera a alguien, porque considera que su complicidad con la injusticia le hará ganar un lugar en la sociedad, con algún poderoso o con su Dios.

Personajes como Giordano Bruno, y santos como Juana de Arco y tantos otros, fueron consumidos por el fuego de la brutal injusticia de una más brutal ignorancia, pero lo más conmovedor, es ver hoy, que son reverenciados como santos, por los herederos de aquellos que cometieron esos inconcebibles crímenes.

Hoy, el poder de la injusticia recorre hogares, colegios, templos, hospitales, gobiernos, países y el mundo entero, pero, lo peor, es que se ha enquistado en el corazón del hombre que sólo busca con ello mantenerse en este mundo rodeado de riquezas, poderes y la capacidad de decidir quien vive en su hogar, en su país o en el mundo. La opresión contra el pobre, contra el débil sin oportunidades en una sociedad, no debería pasar desapercibido bajo una actitud indiferente de ningún ser humano y menos de un Teósofo. Quien lo hace, es cómplice silencioso de una injusticia. Los deberes Morales de una sociedad, deben ser siempre recordados en cada oportunidad que se presente, esa cizaña de la injusticia, debe mantenerse a raya para evitar la proliferación de actos despiadados e injustos. Y ante la acción deliberada de una injusticia, el Teósofo debe levantar la bandera de la Veracidad y hacerla ondear lo más alto posible, para que su luz, muestre la cueva que oculta las malas intenciones que perjudican a quien no merece el juicio y condena injusta de nadie. La Valentía y el Altruismo, serán siempre el refugio del justo, pero también serán su fuerza, su escudo y su lanza en el campo de batalla de la vida, como también su corona y su cetro al concluir su última vida en este mundo.

 

UNA MIRADA CONSTANTE EN EL IDEAL DE PROGRESO Y PERFECCIÓN QUE LA CIENCIA SECRETA (GUPTĀ VIDYĀ) COLOCA ANTE NOSOTROS

La Mirada Constante en el Ideal, nos relaciona con el Sendero del Medio, ni muy a la derecha ni muy a la izquierda, lo cual nos coloca en el justo centro, esto es, en pleno con el discernimiento. Ese Centro, llamado Discernimiento, nos pone en línea recta con ese Ideal con el cual nos queremos unir a perpetuidad. Y la mirada constante en ese ideal, es mantenerse dentro de la Ley, dentro de Dharma, pero a su vez, nuestra mayor responsabilidad es, la de impulsar a nuestros Hermanos a que comiencen a escalar el Sendero que es el Ideal de Progreso y Perfección Humana. El Progreso y Perfección, sólo se lograrán, a través de la Ciencia Secreta, la Guptā Vidyā, la cual ha sido formulada a través de miles e incontables años, por pueblos de Hombres Sabios que constituyeron las Leyes o Normas a perpetuidad, para el Progreso y perfección del Hombre, y he aquí, que el estudiante debe observar, que no se habla de Evolución, y esto demuestra que el PROGRESO y PERFECCIÓN, están referidos sólo al Sendero Interno, a la Ascensión Espiritual en el Hombre y que todo lo que es tratado cómo Evolución, está referido a la materia que es la que evoluciona en la forma y en adaptaciones, como vehículo de las necesidades del agente Espiritual que lo habite. Por ello, la necesidad crea la forma y su adaptación al medio para progreso del Alma. 

La mirada, es la Plena Atención en nuestro Universal Ātman, esa atención vincular permanente, va formando la Unión Sagrada entre ambos, es la manera en que se da actividad a ese Antahkarana, para que lo inferior, logre por integración a la Ley, la Nota Tónica, que le permita atravesar ese Antahkarana, o sea, el paso desde la Mente inferior hacia la Superior, en un viaje que puede durar tanto, como el esfuerzo, la Voluntad y su tenacidad de una o más vidas, le lleve alcanzar ese Divino ideal en el cual, sin dudar un sólo instante, ha permanecido con los ojos del Alma, puesta su mirada en ese único primer Principio, ĀTMAN.

 

ESTOS SON LOS PELDAÑOS DORADOS POR LOS CUALES LOS ESTUDIANTES HAN DE ASCENDER AL TEMPLO DE LA SABIDURÍA DIVINA

Esto ha sido un intento, que basado en lo que comprendemos de la Teosofía, hemos podido desglosar e interpretar como estudiantes de esta Guptā Vidyā. Estos Peldaños Dorados, son como una brújula que apunta hacia el Norte de nuestro Gran Anhelo, de cada peldaño sería posible escribir tanto como la captación y la percepción de sus contenidos nos permita. Pero, todos ellos tienen entre sí una íntima relación, que obliga al estudiante a poner una atención constante, sobre los Principios Fundamentales de la Sagrada Doctrina, que enseña los altos valores de conducirse Moral y Éticamente, por el Sendero Correcto, y es aquí, donde la aplicación de la conducta que enseña Gautama el Buddha, en el Óctuple Sendero, cobra una dimensión importantísima; sin estas reglas sobre la conducta, las cuales deben salir elaboradas de nuestra mente, una vez aprendidas y comprendidas, para ser derramadas a través de cada acción que lleve siempre implícito, el beneficiar a todo lo que pueda influenciar a su alrededor, sin discriminar a ningún Hermano, sería imposible atravesar las puertas de una SABIDURÍA MAYOR.

Los Mahātmas, y H. P. Blavatsky, dejaron muchas de estas Normas Morales de la Conducta que practicadas y asumidas como Sabiduría, serán las únicas que tienen el Poder y la Fuerza de Resolver y cortar con la Cadena de Causación que produce la esclavitud de nuestra individualidad, en el territorio de la Materia. Esta Materia, esta Madre, eso quiere decir Materia, nos acoge para que aprendamos los recónditos secretos del Padre y a él retornemos libres de toda ignorancia y a la vez Príncipes coronados por la Sabiduría para reinar soberanos en ese perpetuo reino del Padre. Pero, es menester superar los lazos con la tierra madre, y buscar su verdadera corona Espiritual junto al Padre.

Ahora, corresponde a los Hombres de buena Voluntad, Contemplar la Verdad Ante Sí, y comenzar a aprender de ella, haciendo todo el esfuerzo posible, para que llegado el día en que se ha incorporado hasta la última esencia de esa Única y total Verdad, ella les abra su Corazón Espiritual, y puedan sumergirse en su Océano infinito, libres del Saṃsāra, libres de Dukkha, pero sin soltar la mano de esa parte de la Humanidad que aún pueda permanecer en los oscuros valles de los bajos mundos de la Mente y la materia que corrompe todo intento de superación, hasta que la Fuerza de la Verdad que liberó esos Hombres, puedan sus Sagradas manos, elevar a esos rezagados y Gautama el Buddha de Compasión Infinita, pueda cerrar tras de sí, el Portal del Gran Ciclo Humano donde hasta el último Hermano, alcance la Gloria del Nirvāṇa.

“SÓLO ES LIBRE, AQUEL QUE CONSIDERE LIBRES A TODAS AQUELLAS CRIATURAS QUE ÉL CON SU DIVINA COMPASIÓN, LAS PUEDA RESCATAR, DEL SENDERO DEL ERROR”.

 

Aquel que no limpia la suciedad con la que el cuerpo del padre

puede haber sido profanado por un enemigo,

ni ama a su padre ni se respeta a sí mismo.

Aquel que no defiende a los perseguidos e indefensos,

que no da de su comida al famélico,

ni saca agua de su pozo para el sediento,

ha nacido demasiado pronto en la forma humana.

Contempla la verdad ante ti:

una vida limpia,

una mente abierta,

un corazón puro,

un intelecto ávido,

una percepción espiritual sin velos,

afecto fraternal hacia el condiscípulo,

presteza para dar y recibir consejo e instrucción,

un leal sentido del deber hacia el Instructor,

una obediencia voluntaria a los mandatos de la Verdad,

una vez que hemos puesto nuestra confianza en ese Instructor ,

y creemos que Él está en posesión de ella,

un valeroso ánimo para resistir la injusticia personal,

una enérgica declaración de principios,

una valiente defensa de aquellos que son injustamente atacados,

y una mirada constante en el ideal de progreso y perfección

que la ciencia secreta (Guptā Vidyā) coloca ante nosotros,

esta es la escala de oro por cuyos peldaños los estudiantes

han de ascender al Templo de la Sabiduría Divina.

Dile esto a aquellos que se han ofrecido

voluntariamente a ser enseñados por ti.

 


Nota:

Estos Peldaños han sido ampliamente difundidos y comentados, pero, por lo general son separados de su contexto sin que el estudiante conozca el lugar de donde fueron extraídos y las razones por las cuales H.P.B. se los tuvo que transmitir a sus alumnos.

En 1888 H.P.B. se sentía morir, agotada por los continuos ataques de personas que no entendían su misión, no estaba segura de poder concluir su gran obra, La Doctrina Secreta, ella había sido “echada” de Adyar y se encontraba extremadamente enferma. Sin embargo su Maestro le dio la opción de realizar un nuevo esfuerzo y ella acepto una vez más, por el bien del Movimiento y de todos aquellos que esperaban ansiosos aún sin saber ese último impulso que ella pudiera dar. Pero así como en aquel encuentro con su Maestro en Inglaterra donde ella acepto por primera vez llevar adelante esta tarea, sabía bien de las consecuencias que implicaba dar al mundo un conocimiento que según muchos de los Maestros, este no estaba aún preparado para recibir.

Así fue como viajo nuevamente a Inglaterra y en pocos años hizo una labor que pocos han hecho en sus vidas. Uno de sus principales propósitos fue el de dejar un grupo de personas preparadas y comprometidas para poder seguir con los Principios Originales sobre los cuales el Movimiento se había fundado y con esta intención se formo primero un grupo de estudio (la Logia Blavatsky) y después dos grupos con personas aun más comprometidas, destinados a ser instruidos en enseñanzas Esotéricas y Ocultas.

Sin embargo H.P.B. se encontró nuevamente con la misma realidad que tuvieron que enfrentar los Maestros al intentar instruir a sus dos pupilos ingleses, el Sr. Sinnett y el Sr. Hume, es decir, con la cultura y educación occidental-cristiana que abarcaba a la mayoría de sus alumnos. Una idiosincrasia que les dificultaba enormemente adaptarse a las normas y reglas de comportamiento y conducta dictadas por las más antiguas escuelas Orientales de Sabiduría.

En este contexto, mientras la Sociedad Teosófica era atacada por fuera y por dentro, y muchos de los miembros que habían tomado la Promesa de la Sección Esotérica parecían ignorar la importancia y seriedad del caso, fue que H.P.B. recibió las severas advertencias de sus Maestros y en las Explicaciones Preliminares a la Instrucción N° III ella realiza una extensa exposición presentando a sus alumnos las normas de conducta que rigen su forma de actuar y que deben ser las que rijan la de todo aquel que haya tomado la Promesa. Allí es que H.P.B. cita partes de las cartas recibidas de su Maestro y transcribe estas Sagradas Enseñanzas extraídas del Libro de los Preceptos de Oro, de las cuales dice: “Estas reglas son tan antiguas como el mundo. Y estás son, como puedo verlo ahora, las que se esperaba que yo impresione en la mente de todos aquellos que se presenten ante mi por instrucción” (La Escala de Oro y esta última cita se encuentran en las Instrucciones Esotéricas de H.P.B., en las Explicaciones Preliminares a la Instrucción N° III, las cuales fueron publicadas por Boris de Zirkoff en el Volumen XII de los Collected Writings y por Daniel H. Caldwell en el libro The Esoteric Papers of Madame Blavatsky).

La Importancia de la Fraternidad

[El presente trabajo fue escrito como material de apoyo para una charla en el año 2008. Por el valor de su contenido, fue distribuido entre estudiantes y allegados y por la misma razón creemos oportuno publicarlo para que sea accesible a todo estudiante interesado. El mismo contiene correcciones y modificaciones con respecto al original, hechas por el mismo autor.— Noviembre 2014.]

 

Fraternidad, desde remotos tiempos, este término, definió la unión entre hermanos y tuvo un significado —y lo tendrá por siempre— muy importante en el mundo espiritual de los Sabios. La magnitud de esta palabra, nos podría llegar a sorprender, si investigamos un poco más su profundo significado. Para los sinceros buscadores de las Eternas Verdades, está íntimamente relacionada con el Amor, y por ende, al servicio en su más alta expresión, pues las enseñanzas de antiguas Escuelas de Sabiduría, le daban la categoría de Hermandad Espiritual, porque reconocían a toda la Humanidad como una hermandad, la cual procede de un TODO. La vía más importante para poder comprender que toda esta humanidad es parte de ese Todo, por lo cual es Unidad Divina, comienza con el aprendizaje y puesta en práctica de la Fraternidad. La Compasión y al Amor Espiritual solo se pueden desarrollar en el ser humano, usando como base fundamental la Fraternidad. Donde se desarrolla un pleno sentido Fraternal, entre pueblos, comunidades, grupos, etc., no hay lugar para el egoísmo. En todos los reinos de la Naturaleza existe una “memoria” instintiva, de preservación, de aglutinación, desde el mineral, vegetal, animal, a esto se le podría llamar “un virginal sentido instintivo de Fraternidad” pero en la etapa humana, con la adquisición de la Mente mucho más activa, es posible descubrir que ese sentido de Fraternidad, (siendo un estado de consciencia), es posible vivirlo en este plano físico, enseñarlo y universalizarlo. Todo cooperativismo nace de la percepción de que “la unión hace la fuerza”, en realidad “toda unión atrae la fuerza” y toda fuerza es de origen divino, el poder, sólo es una potencia de la Naturaleza física, por lo tanto si no existe Fraternidad, no hay manera de atraer la fuerza, y la ausencia de esta, hace imposible un cooperativismo genuino y perdurable. La Fraterna unión de pensamiento entre los hombres, hace posible el progreso Espiritual y material, es la Fraternidad un poderoso disolvente de la competitividad, del egoísmo, de la desunión, la intrigante sospecha y de la enemistad. La Fraternidad es el agente unitivo más compasivo y más amoroso que el hombre puede desarrollar en este doloroso proceso de evolución. Los Mahatmas, indicaron hábilmente poner en el primer objetivo del Movimiento Teosófico a la Fraternidad, como la “punta de lanza” que abriría y derrocaría las cerradas puertas del odio racial y demás aspectos separatístas de la egoísta acción humana.

El Mahatma K.H. en una de sus cartas dice lo siguiente: “El término “Fraternidad Universal” no es una frase vana…”, y agrega: “...Es el único fundamento segura para la moralidad universal. Si fuera nada más que un sueño, sería este, por lo menos, un sueño noble para la humanidad: y es esta la aspiración del verdadero Adepto”. (Las Cartas de los Mahatmas a A. P. Sinnett, N° 4)

Cuando toma cuerpo el Movimiento Teosófico a través de una Sociedad Teosófica en el mundo, sus reales inspiradores hablaron sobre la importancia, de formar una Fraternidad de estudiosos, e investigadores, interesando e inspirando a las mejores mentes de las diferentes razas, sin distinción de castas y color, como así también, no importaba de que religión provenían, lo esencial era “formar el núcleo de una Fraternidad Universal de la Humanidad”, y con este fundamental ideal impulsar un plan espiritualizador en una humanidad confundida entre la superstición, el materialismo, la ignorancia, las castas, las religiones dogmáticas y los colores de piel. Ese núcleo debería ser el eje propulsor entre los hombres que permitiría elevar Fraternalmente a las clases más bajas y oprimidas de una sociedad empobrecida espiritualmente. La Teosofía aparece entonces en el horizonte de este caos iluminando con sus doctrinas y demostrando que Fraternizar y EDUCAR es elevar al prójimo.

En las cartas de los Mahatmas podemos observar el propósito que persiguen con el término Fraternidad, siendo el término la nota clave para que la humanidad se reconozca como una verdadera hermandad espiritual a la cual ellos sirven en su totalidad, no a unos pocos ni de manera individual, sino a la humanidad en masa, aquí queda expuesta la verdadera importancia que le dan los sabios del Himalaya, el Mahatma K.H. lo explica con suma seriedad en la carta N° 2, veámoslo: “...el objetivo principal de la Sociedad Teosófica no es tanto satisfacer aspiraciones individuales, como servir a nuestros semejantes…”, y en la carta N° 38 agrega “Sólo quien alberga en su corazón amor a la humanidad, que es capaz de sentir íntimamente la idea de una práctica y regeneradora Fraternidad, es el que tiene derecho a la posesión de nuestros secretos. Sólo un hombre así, sólo ese hombre, nunca hará mal uso de sus poderes y no habrá temor de que los utilice para fines egoístas. El hombre que no coloca el bien de la humanidad sobre su propio bien, no es digno de ser nuestro chela”. H.P.B. enfatiza lo mismo en la mayoría de sus escritos, “Sólo cuando todos los hombres y mujeres lleguen a ser hermanos, practicando plenamente esa Fraternidad en su vida diaria, logrará realizarse esa verdadera solidaridad que constituye la raíz misma del progreso y elevación de la raza humana. Esta acción y reacción, en que cada uno vivirá para todos y todos para cada uno, es fundamental principio teosófico que todo teósofo debería sentirse obligado, no solo a enseñar, sino a llevar a la vida práctica en su vida individual”. (H.P.B.)

Por lo que queda demostrado que, uno de sus mayores significados es practicar y servir, o sea la actitud filantrópica, desinteresada y dedicada al bien por el bien mismo, sin especulaciones egoístas, en suma, el Amor en movimiento, actuando en beneficio del conjunto.

El Mahatma K.H., en la carta N° 5 dice en una de sus partes “...es necesario para el éxito de las Ciencias Ocultas, una Fraternidad Universal, es decir, una asociación de “afinidades” de poderosas fuerzas y polaridades magnéticas —aunque disimilares— centradas alrededor de una idea dominante…”

Si leemos atentamente sobre “una idea dominante” veremos claramente, que la fuerza del pensamiento potencia la idea y si esta idea está dirigida al bien común, produce beneficios extraordinarios donde funcione, se dirija o se derrame como una bendición, y son estas filantrópicas ideas, las que solo pueden beneficiar si salen del corazón fraternal y de la concentración y unión de seres humanos comprometidos con este ideal.

En casi toda la literatura teosófica encontramos como una urgencia, el llamado a una Fraternidad Universal, los Teósofos que a lo largo del tiempo escribieron literatura teosófica hicieron hincapié, siempre en esta necesaria pero ausente fraternidad; siempre la falta de ella, ha sido para toda la humanidad, como la falta de la madre para un niño, quizás por ello, uno de los Maestros de Sabiduría, calificó a la humanidad como la gran huérfana, tal vez huérfana de fraternos afectos, huérfana de capacidades para amar y proteger al prójimo, así ésta huérfana humanidad deambula separada totalmente de su Naturaleza Espiritual, entre las vagas luces y sombras de la ilusión, descastada de su divinidad, lo irreal la va desorientando, alejándola cada vez más de su divino hogar. ¿Dejaremos acaso que esto siga sucediendo pudiendo contribuir con menos mal haciendo un pequeño intento para mejorar la conducta humana? Todas las magnas obras han comenzado en un pequeño intento, pues todos los días podemos ponernos a prueba, intentando aplicar Fraternidad a todos nuestros actos, hermanándonos con toda la Naturaleza, respetando toda vida que palpite a nuestro alrededor, contribuyendo con la no violencia en todos sus aspectos, evitando refugiamos en una ciega indiferencia porque seremos seguramente sus víctimas en un futuro no muy lejano.

Por eso desde su fundación, el Movimiento Teosófico, propuso como el principal objetivo de los tres expuestos al primero, como el más importante, el cual propone a la Fraternidad como lazo de unión, armonía y servicio entre toda la Hermandad humana, los otros dos objetivos, no pueden ser llevados a cabo sin la participación del primero.

En el enorme legado de sabiduría dejado por H.P.B. y sus instructores, para toda la humanidad, se observa cómo es constante la preocupación para que se comprenda que sin la práctica del Fraterno servicio, sería imposible toda idea de unión solidaria, de una sincera cooperación con los elevados propósitos de un plan regenerador para la conducta humana, la cual estaba siendo devorada por un egoísmo tal, que ni la ciencia ni religión alguna, ni mucho menos una intelectualidad desprovista de amor, podrían llevar al hombre, a una conscientización, tanto de las leyes naturales, como de la existencia de un plan divino para la evolución de todo lo que se desarrolla en el Cosmos.

Si la Teosofía se conociera más en el mundo, y que su doctrina deja al descubierto, dónde principian los males que nos aquejan y cómo remediarlos, entonces, he aquí la presencia aglutinadora de la Fraternidad, para reponer y crear conductas que lleven a un estado de mayor armonía entre los hombres y su medio; por eso el mayor logro de la fraternidad y el servicio que esta provoca, producen armonía; la falta de armonía, conduce a la violencia y como consiguiente a la separatividad, y esto a su vez, al dolor y soledad, la soledad, resentimiento, con lo cual nos vamos del plano físico, y retornamos a él, a vengarnos de “aquello” que nos causó la incomprensión de una humanidad desprovista de fraternidad y es así como se acumulan los odios, y el campo del pensamiento, se satura con intenciones de un egoísmo cruel sin escrúpulos y es fácil ver que cualquier vida humana, carece de valor y peor aún para el que ha caído víctima de semejantes aberraciones; la falta de Fraternidad, va creando una humanidad insensible, indiferente, ciega ante el dolor y el sufrimiento de cualquier criatura viviente.

La Fraternidad no es un asunto trillado ni mucho menos una moda o una ilusión de afiebrados místicos, su ausencia en la conducta humana ha traído los males de los cuales somos todos víctimas y traerán más males inimaginables si no practicamos esta norma moral. Los estudiantes de Teosofía tenemos el deber de proclamar donde quiera que vivamos, que a la Fraternidad no podemos renunciar si queremos de alguna manera contribuir con la salvación del mundo. La misma Naturaleza está respondiendo a la falta de armonías y equilibrios porque la falta de Fraternidad nos hace irrespetuosos con la vida de bosques y el desarrollo de miríadas de vidas que en ellos evolucionan, debemos tener en cuenta que en la naturaleza, la especie que trae caos es eliminada por una fuerza mayor ¿podemos ser tan ingenuos y pensar que nosotros no estamos bajo el imperio de esta Ley universal? Los mares y sus especies, muchas de ellas aún desconocidas para la ciencia actual, claman desde su dolor para que el hombre detenga su ambiciosa carrera destructiva hacia ningún lado. La misma atmósfera reclama lo suyo y el sistema en su totalidad nos advierte; sin embargo los culpables con sus mezquinos intereses, fruto de ese egoísmo cruel, hacen oídos sordos como si no fueran los herederos futuros de un dolor y sufrimiento que ellos mismos provocaron; ningún poder humano, podrá detener la fuerza de leyes que gobiernan el universo, y de cuyas Leyes nada escapa, o es armónico y en esa armonía evoluciona a condiciones mejores o terminan aniquilados y tan secos y vacíos de vida como los desiertos marcianos y sin posibilidades de alcanzar sus propósitos más elevados, porque, claro está, no los tienen, porque han venido destruyendo el sistema que los contenían.

Fraternidad es aunar esfuerzos para cambios de conducta, hacia una vida acorde con el respeto y la asociación armónica con la Naturaleza; cuando un ser humano se convierte en ejemplo de Fraternidad, podemos ver en él, un aspecto del Amor Universal, se destaca su reflejo en la actitud amorosa y comprensiva de quién se convierte en un vehículo bendito para tan bella expresión, en un mundo desbastado por la práctica de la antítesis del Amor.

Los estudiantes de Teosofía tenemos poblada nuestra literatura de la importancia de la práctica de la Fraternidad, pero si ésta literatura queda tan solo en la intelectualidad de un libro cerrado y no se muestra al mundo, probablemente, contribuiremos con otro egoísmo más doloroso aún.

Una vida ejemplar puede enseñar, pero si las doctrinas Teosóficas se difunden como debieran pueden enseñar aún más. Un llamado a vuestros corazones; Enseñemos al mundo antes que suene nuestra última hora y perdamos la oportunidad de mostrar a todos, los tesoros teosóficos con una de sus gemas más preciadas la Fraternidad, en ella se reflejan solo los actos de Amor y brilla con magnífica gracia cuando es montada en el corazón servicial del ser humano; enseñemos con el ejemplo, porque el mundo y su dolor también son nuestro mundo y el dolor puede también abarcamos en cualquier momento. Propongo: seamos ambiciosos, seamos buenas personas, es la menos mala de las ambiciones, ya que la bondad que desarrollemos nos hará perder la ambición mezquina, transformándola en un anhelo superior o divino, intentémoslo, si todos logramos un pequeño paso, es probable que la humanidad entera tenga futuro, porque donde un solo ser humano produce un cambio puro y verdadero su entorno cambia y por ley de correspondencia y armonía, llega al mundo entero, intentémoslo.

Alguien dijo: “Es fácil practicar la anti-fraternidad, de rienda suelta a su egoísmo y verá como todo se ensombrece a su alrededor, se separa y muere todo hálito de vida que puede prometer el crecimiento claro y diáfano de la Sabiduría”, para evitar caer en semejante pobreza espiritual es necesario un sincero y auténtico compromiso de Amor con toda la humanidad, el cual debe estar avalado por una voluntad inquebrantable, no ceder jamás a los caprichos de nuestra personalidad, pequeña y débil, cuya naturaleza es permanecer en cada limitada existencia prodigándose los placeres que no son nada más y nada menos que ataduras kármicas, las cuales terminan por llevarnos a una cadena interminable de reencarnaciones y sufrimientos innecesarios gestando un Karma más innecesario aún, donde un abismo insondable nos puede separar de nuestra verdadera Naturaleza Espiritual, última meta en el desarrollo de una evolución como hombres. Por ello, es el Compromiso el tutor de la conducta de recta moral y ética, que crea una disciplina, armonizadora llevando al individuo a una verdadera auto transformación y como resultado final a una más elevada autorrealización. Solo un Compromiso de características elevadas contiene la fórmula sagrada para su cumplimiento, servicio, responsabilidad y cumplimiento del deber, todo esto está íntimamente ligado a la Fraternidad, por lo que se deduce que, solo hay un genuino cambio si se emplea esta fórmula moral.

Como podemos apreciar todo lo que intente un ser humano para ser mejor o colaborar fraternalmente para que otros lo logren, comienza a tornarse en “una empresa desesperada”, pero aún así “Ningún esfuerzo se pierde jamás, cada causa debe producir un efecto” según dice el Maestro K.H. ¿Por qué no intentar que los sueños e ideales se plasmen en nuestra vida con acciones verdaderas y valederas? Despertar, es lo que necesitamos, conscientizarnos, abriéndonos a una vida de Servicio, armonizando con la idea de una Fraternidad unificadora, dejar de ver a las personalidades como un obstáculo, derribemos esta barrera separatista y abracemos al mundo, con toda la vida que contiene en un fraternal pensamiento de Amor y obremos con Amor en todos los actos cotidianos, que nuestra vida sea un inclaudicable y constante servicio, una solidaridad balsámica, donde nuestros ojos puedan ver y reconocer el dolor, donde los oídos puedan escuchar los lamentos desgarradores de las miserias de los olvidados y despreciados, en cuyo campo de sufrimiento, todos frutos de la ignorancia, se arrastra la mayor parte de nuestra humanidad, donde nuestra mente y corazón puedan comprenderlos y donde las Fraternales manos llenas de Compasión, en nombre del Amor puedan calmarlos.

 

Manuel Fernández

Junio 2008

 

Explicaciones Sobre Karma, Dadas por W. Q. Judge

Compilado por E.S.C.

[Este trabajo se ira completando con nuevos extractos de libros y artículos]

 

En las enseñanzas Teosóficas hay una cantidad considerable de temas para ser investigados, así como es necesario saber la composición septenaria del hombre, es necesario saber sobre las Leyes que mantienen el orden Universal, como así mismo conocer cómo se sucede el equilibrio y su armonía en un proceso constante de causas y efectos.

Nada atrae más en estos conocimientos que la Ley de Karma, bajo su imperio, nuestro planeta, el Cosmos y todo el Universo, es mantenido, ciclos tras ciclos en ese orden y equilibrio antes mencionado; nada escapa a esta Ley, desde el átomo al hombre, como cada plano de existencia, está influenciado por esta Fuerza única que permite a su vez el desarrollo de toda Vida que entra en los diferentes planos de evolución; por lo tanto, es muy interesante poder estudiar lo que un hombre tan entregado a la Gran Causa, como lo ha sido W. Q. Judge, que enseña lo que pocos Teósofos han podido explicar simplificadamente, las enseñanzas Teosóficas, entre ellas, sobre esta intrigante Ley Universal llamada Karma.

La voz de estos grandes trabajadores, no ha podido ser acallada por ningún ser humano, la Verdad que ellos aprendieron y enseñaron, hoy es la herencia de millones de hombres y mujeres que buscan el Conocimiento que les permita ser una parte de esa gran Legión de seres que hoy custodian los secretos de ese Gran Plan, que involucra a toda la Tierra, sus criaturas que la anidan, como los Misterios Sagrados que envuelven a todo nuestro sistema solar.

Si sus enseñanzas son estudiadas, respetando el Orden Original de las mismas, no son tergiversadas por ambición u orgullo, estaremos dando esas enseñanzas Teosóficas Originales tal como se han venido dando desde un remoto pasado. El ser humano, puede tener en su haber muchas Verdades, pero en un punto de su evolución todas se aúnan, porque la Verdad es una sola e incorruptible por más que haga un ser humano para deformarla, ella surgirá victoriosa y luminosa, desterrando de la mente del hombre, toda oscuridad ocasionada por la ignorancia que mantiene a nuestra Humanidad tan disociada de la Ley Kármica y de su Orden Ético y Moral.

En estos momentos en que nuestra Humanidad gime bajo el doloroso y oscuro poder del más fuerte y en que las religiones parecen haber perdido la capacidad de guiar al hombre por un sendero de Fraterna unión, dando cumplimiento a su mandamiento del No Matarás y tantos otros de alta Moralidad, son ignorados hasta dentro de su propio seno religioso. Las naciones involucradas en el abuso de poder con los más débiles, a puesto al mundo fuera de todo control religioso, y los hombres, en nombre de sus creencias se degüellan mutuamente o hacen volar en pedazos a quienes no comparten su fe o sus políticas.

El resultado comienza a estar a la vista, el deterioro ambiental causado por la desaprensiva acción humana, las pestes como las hambrunas ocasionadas por las guerras que no solucionan nada, han puesto en marcha las Leyes defensivas y equilibrantes de la Naturaleza, y todo el sistema terrestre está colapsando para comenzar en un nuevo orden en el que puede estar previsto que la raza Humana pierda el derecho a seguir dentro del Plan evolutivo en el que llevó millones de años para llegar hasta aquí, o tal vez, será obligada por el poder de esa Ley Kármica, a recomenzar desde un punto cero, lo cual, nos indica que serán muy pocos los que sobrevivirán, si es que sobrevive alguien después que ese nuevo orden equilibre las causas y los efectos que provoca la raza Humana haciendo reaccionar violentamente a las fuerzas que gobiernan a la Madre Tierra. Las consecuencias actuales en las que el hombre ha provocado tamaña reacción de la Naturaleza con su enano poder, ha convocado la lógica actividad del Karma y una vez que este se pone en marcha, no hay poder humano que lo detenga y cumplirá con su divino mandato, hasta las últimas consecuencias, hasta restablecer el orden alterado.

W. Q. Judge, ignorado por una gran parte de los estudiantes de Teosofía, ya sea porque nunca se lo reconocía como el tercer fundador del Movimiento Teosófico junto a H.P.B. y H. S. Olcott. ¿Porqué hay tan poco conocimiento, entre los estudiantes de Teosofía, sobre la vida y obra de este gran trabajador Teosófico? Quizá se deba a que muchos tomaron partido de un triste suceso en el que fue enjuiciado por ignorancia y él tuvo que viajar a la India, para hacerles frente, donde finalmente se retiraron los cargos en su contra, años más tardes H. S. Olcott, reconocería estar arrepentido, de haber enjuiciado a semejante trabajador. Quienes cometieron ese error fueron quienes deberían haber confiado en él, tanto como confió H.P.B., al que encargó, la inmensa tarea que tuvo que realizar, en este lado del continente. Para saber en que concepto tenía H.P.B. a W. Q. Judge, nada más que leer las cinco cartas a las convenciones entre los años 1888 a 1891, donde en la última, ella habla sobre el indisoluble lazo de Amistad y hermandad que los une en esta ardua tarea de difundir el Conocimiento, a un mundo descreído y competitivo como a la vez tan desagradecido. Murió muy joven, pero dejó preservada para estos tiempos, la Teosofía como se había enseñado originalmente, y a pesar de la evolución del idioma, la Teosofía que él preservó para estos tiempos, guarda su prístina esencia, pocos han logrado escribir y enseñar con tanta simpleza sobre las Leyes y el orden Universal como él lo ha hecho. Donde su pluma interviene, hay sabiduría que conserva la pureza de lo que los Mahatmas y H.P.B. dejaron para el mundo. W. Q. Judge, es para el estudiante de estos tiempos, una invalorable ayuda, ya sea para quienes dan sus primeros pasos en Teosofía, como para aquel que, ya más avanzado, puede internarse en el mar de una Teosofía más profunda.

El presente trabajo, servirá como punto de referencias para poder armar una conferencia, para buscar el contexto en el libro donde se trató la cita aquí impresa, para incluir el texto en algún escrito, etc. Y además, podremos constatar el enorme caudal de conocimientos que este gran trabajador, por y para la Humanidad, tenía. Es probable, que a muchos ayudará este trabajo en el que se trata de esclarecer lo más posible el accionar de la Ley Kármica; no es una tarea fácil acercarse a una profunda comprensión de su inimaginable raíz. Pues, Karma, acciona en el mundo, sobre los países, los seres humanos y toda criatura que está transitando sus distintos grados de evolución, pero, Karma también es Cósmico y Universal, si es dificultoso ya, conocer su accionar en nuestro planeta y sobre todo lo que en él existe, es aún más dificultoso saber su actividad en el Cosmo y en el Universo. Hoy, hacemos resurgir una vez más la figura de W. Q. Judge, su trabajo, su talento extraordinario y su Amor al Servicio, quienes deseen trabajar Teosóficamente para la Humanidad, reconocerán en él uno de los más destacados trabajadores, que pudo, en solitario llevar adelante el Movimiento Teosófico a pesar de las duras pruebas que tuvo que pasar. Por todo lo hecho por él, por todo lo que nos heredó, un Agradecimiento infinito a su obra y a su memoria.

 

Aforismos Sobre Karma

 

[Publicado en The Path Vol. II, marzo de 1893, págs. 366–369.Título original Aphorisms on Karma. Traducido por integrantes del Centro de Estudios de la Teosofía Original en Argentina en abril del 2015]

 

Los siguientes aforismos, entre otros aún no dados a conocer, me fueron entregados por mis maestros, entre los cuales se encuentra H. P. Blavatsky. Algunos por escrito, otros comunicados de alguna otra manera. Fueron presentados ante mí como provenientes de manuscritos aún inaccesibles para el público en general. Cada uno fue sometido a mi razonamiento y juicio; y así como, después de una seria consideración, ellos obtuvieron la aprobación por sí mismos ante mi razón, sin que mediara ninguna autoridad, del mismo modo espero que obtengan la aprobación de aquellos de mis compañeros de trabajo para quienes ahora los publico.

William Q. Judge

 

AFORISMOS

 

(1)  No hay Karma a menos que exista un ser que lo cree o sienta sus efectos.

(2)  Karma es el ajuste de los efectos que fluyen de las causas, durante el cual, el ser sobre y a través de quien éste se efectúa, experimenta dolor o placer.

(3)  Karma es una tendencia constante e infalible en el Universo a restaurar el equilibrio, operando incesantemente.

(4)  El aparente cese de esta restauración del equilibrio, es debido al necesario ajuste de un disturbio en algún otro punto, lugar o foco, solo visible para el Yogui, el Sabio o el Vidente perfecto: por lo tanto no existe un cese, sino más bien un velo en la visión.

(5)  El Karma opera en todas las cosas y en todos los seres, desde el más diminuto átomo concebible, hasta Brahma. Procediendo en los tres mundos de hombres, dioses y de seres elementales; no existe ningún punto en el universo manifestado que esté fuera de su alcance.

(6)  Karma no está sujeto al tiempo, de modo que, aquel que conoce cuál es la última división del tiempo en este Universo, conoce el Karma.

(7)  Para todos los demás hombres el Karma es, en su naturaleza esencial, desconocido e incognoscible.

(8)  Sin embargo, su acción puede ser conocida por el cálculo de la causa al efecto; dicho cálculo es posible debido a que el efecto está envuelto en la causa y no es posterior a esta última

(9)  El Karma de esta tierra es la combinación de los actos y pensamientos de todos los seres de todos los grados, los cuales estuvieron envueltos en el Manvántara precedente o corriente evolucionaria, desde la que fluye la nuestra.

(10)  Y como esos seres incluyen a Señores de Poder y Hombres Santos, así como a débiles y malvados, el período de duración de la tierra es mayor que la de cualquier entidad o raza sobre ella.

(11)  Dado que el Karma de esta tierra y de sus razas comenzó en un pasado muy lejano como para ser alcanzado por la mente humana, una indagación en cuanto a sus orígenes es infructuosa e inútil.

(12)  Las causas Kármicas ya puestas en movimiento deben ser dejadas a su propio impulso hasta ser agotadas, pero esto no le da lugar al hombre a negarse a ayudar a sus semejantes o a todo ser sensible.

(13)  Los efectos pueden ser contrarrestados o mitigados por los pensamientos y actos de uno mismo o de otros, y entonces los efectos resultantes representan la combinación e interacción del número total de las causas implicadas en producir estos efectos.

(14)  Karma no puede actuar en la vida de mundos, razas, naciones e individuos, a menos que haya un instrumento apropiado provisto para su acción.

(15)  Y hasta que dicho instrumento apropiado sea encontrado, ese Karma relativo a él permanece en suspenso.

(16)  Mientras que un hombre está experimentando Karma en el instrumento provisto, su otro Karma en suspenso no es agotado por otro ser u otro medio, sino que es mantenido en reserva para una futura operación; el lapso de tiempo durante el cual no se siente ninguna intervención de ese Karma, no causa desgaste en su fuerza ni cambio en su naturaleza.

(17)  Lo apropiado de un instrumento para la operación del Karma, consiste en la exacta conexión y relación del Karma con el cuerpo, la mente y la naturaleza intelectual y psíquica adquiridos para su uso por el Ego en alguna vida.

(18)  Todo instrumento utilizado por algún Ego en alguna vida es apropiado para el Karma que opera a través de él.

(19)  Pueden ocurrir cambios en el instrumento durante una vida y así hacer a éste apropiado para una nueva clase de Karma, y esto puede darse de dos maneras: (a) por medio de la intensidad del pensamiento y el poder de un juramento, y (b) por medio de alteraciones naturales debidas al completo agotamiento de viejas causas.

(20)  Como el cuerpo, la mente y el alma tienen un poder de acción independiente cada uno de los otros dos, cualquiera de ellos puede agotar, independientemente, alguna causa Kármica de forma más cercana o más remota al momento inicial, que aquellas operando a través de los otros canales.

(21)  Karma es tanto misericordioso como justo. Misericordia y Justicia solo son polos opuestos de la única totalidad; no es posible la Misericordia sin Justicia en las operaciones de Karma. Aquello que el hombre llama Misericordia y Justicia es defectuoso, erróneo e impuro.

(22)  El Karma puede ser de tres clases: (a) el actual, operando en esta vida a través de los instrumentos apropiados; (b) aquel que está siendo originado y guardado para ser agotado en el futuro; (c) el Karma retenido de las pasadas vidas no operando aún debido al carácter inapropiado del instrumento que está en uso por el Ego, o por la fuerza operante del actual Karma.

(23)  Tres son los campos de operación utilizados en cada ser por el Karma: (a) el cuerpo y las condiciones; (b) la mente e intelecto; (c) los planos psíquico y astral.

(24)  El Karma retenido y el Karma presente, pueden cada uno o ambos, operar en los tres campos de operación del Karma a la vez o puede operar al mismo tiempo en cualquiera de esos campos una clase diferente de Karma a aquel usado por los otros.

(25)  El nacimiento en una determinada clase de cuerpo y la obtención de los frutos de alguna clase de Karma, se deben a la preponderancia de la línea de tendencia Kármica.

(26)  La influencia de la tendencia Kármica repercutirá en la encarnación de un Ego, o familia de Egos, al menos por tres vidas, mientras no se adopten medidas de represión, eliminación o de neutralización.

(27)  Las medidas adoptadas por un Ego para reprimir una tendencia, eliminar defectos y contrarrestar por medio de la creación de causas diferentes, alterarán la influencia de la tendencia Kármica y reducirán su influencia de acuerdo con la fortaleza o debilidad de los esfuerzos empleados al implementar las medidas adoptadas.

(28)  Ningún ser humano a excepción de un sabio o verdadero vidente, puede juzgar el Karma de otro. Por lo tanto, mientras que cada uno recibe lo que le corresponde, las apariencias pueden ser engañosas, y nacer en la pobreza o con alguna dura prueba, puede no ser necesariamente el castigo por mal Karma, dado que los Egos encarnan continuamente en ambientes pobres en los que experimentan dificultades y pruebas las cuales son para disciplinar al Ego dándole como resultado fortaleza, templanza y compasión.

(29)  El Karma racial influencia a cada uno por medio de la ley de Distribución. El Karma nacional opera sobre los individuos de esa nación por acción de la misma ley, pero más concentrada. El Karma familiar gobierna solo en naciones donde las familias se han mantenido puras y diferenciadas; porque en una nación donde hay una mezcla de familia, como sucede en cada período de Kaliyuga, el Karma familiar es generalmente distribuido sobre una nación. Pero incluso en tales periodos, algunos grupos familiares permanecen coherentes por largo tiempo, y entonces sus miembros sienten la influencia del Karma familiar. La palabra “familia” puede contener a varias familias más pequeñas.

(30)  El Karma opera, por la concatenación a través del plano mental y el astral del ser, para producir cataclismos en la naturaleza. Un cataclismo puede ser atribuido a una causa física inmediata tal como los fuegos internos o un disturbio atmosférico. Pero a su vez éstos han sido provocados por otros disturbios creados por el poder dinámico del pensamiento humano.

(31)  Los Egos que no tienen ninguna conexión Kármica con la porción del globo donde un cataclismo está por comenzar, son separados de esta operación de dos maneras: (a) por un rechazo que actúa en su naturaleza interna, y (b) siendo llamado y advertido por aquellos que vigilan el progreso del mundo.

 

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“La lección que el Karma de tu existencia presente te proporciona, es la paciencia más elevada.No puedo decirte nada con respecto de esto, es una cuestión personal y de práctica. Expele cada deseo de alcanzar el poder y busca solo la comprensión de ti mismo. Insiste en la indiferencia. Impónte que lo que eras ayer no tiene la más mínima importancia, pero en cada momento esfuérzate por aquel instante, los resultados se darán por si solos.” (Cartas que me han Ayudado, pág. 26)

 

“¡Cuán difícil es el Sendero de la acción! Percibo el futuro vagamente y en tal caso, una persona se esfuerza inconscientemente en favor o en contra de esto. Entonces, llegan los resultados Kármicos. Podría casi desear no oír estos susurros. Sin embargo, el que se conquista a sí mismo, es mucho más grande que el conquistador del mundo.

Quizá, ahora ves más claramente como obra el Karma. Si alguien se dirige a eliminar todo el Karma antiguo, muy a menudo la lucha se hace tremenda ya que el conjunto total del pecado anterior se precipita sobre un ser y los sucesos se siguen rápidamente. La tensión es terrible y todo el tejido de la vida gime y se sacude. Según se dice en el Oriente, se puede recorrer la senda trazada en 700 nacimientos, en siete años o en siete minutos.” (Cartas que me han Ayudado, pág. 29)

 

“Ahora bien, no somos nuestros cuerpos ni simplemente nuestras mentes, sino que la verdadera parte de nosotros en la cual el Karma está inherente. El Karma determina todo. Se apega a nuestro ser real interno por medio del vínculo y de la repulsión. Es decir, si amamos el vicio o alguna otra cosa, se aferra a nosotros por medio del apego, si odiamos algo, esto atrapa nuestro ser interno por el fuerte horror que suscita en nosotros.” (Cartas que me han Ayudado, págs. 29-30)

 

“No somos el Karma, no somos la Ley y el condenar a algún ser humano, se vuelve una especie de hipocresía que el Karma desaprueba profundamente. El hecho que la Ley permita a un individuo vivir, demuestra que el poder superior aún no lo juzgó. Sin embargo, debemos mantener; y mantendremos nuestro poder discernitivo a cada instante.”( Cartas que me han Ayudado, pág. 30)

 

“En una vida futura, el Karma recompensará al inocente ser humano injustamente asesinado. En verdad, a cada individuo asesinado se le reembolsa, por así decirlo, mientras que aquella desdicha fue fruto de su Karma, la ley oculta no admite que se mate. Algunas personas son las armas del Karma en su conducta negativa, pero son ellas mismas las que en su pasado se asignaron este lugar.” (Cartas que me han Ayudado, pág. 33)

 

“Si tuviésemos éxito en cada uno de nuestros planes, no experimentaríamos ningún contraste. Mas, estos planes que ideamos, podemos formularlos de manera ignorante y por lo tanto errónea y la gentil naturaleza nos impedirá llevarlos a cabo. No tenemos ninguna culpa por el plan, sin embargo, al no aceptar la imposibilidad de realización, podemos adquirir un demérito Kármico. Los seres humanos no pueden invocar al hecho de que ignoran la ley, pero pueden invocar la ignorancia del hecho. En ocultismo, aún cuando se ignoren algunos hechos importantes, no podemos sustraernos a La Ley ya que no es parcial y sigue sus ajustes prescindiendo de lo que sabemos o desconocemos.” (Cartas que me han Ayudado, pág. 42)

 

“Ramaswamier se precipitó a Sikkhim intentando encontrar al Maestro, pero halló a alguien que le dijo que regresara y cumpliera con su deber. Eso es todo y cada uno de nosotros puede hacerlo, a menudo desconocemos nuestro deber, pero aún esto es nuestra culpa, es una incapacidad Kármica.” (Cartas que me han Ayudado, pág. 44)

 

“Debemos tener una fe constante y firme que nada pueda estremecerla, ya que hemos dirigido nuestra apelación al poderoso Karma y, como el Gurú es Karma, en el sentido que nunca actúa oponiendose al Karma, no debemos perder la fe ni siquiera por un instante, visto que es aquella que clarifica la atmósfera y nos permite recibir la ayuda por todos lados.” (Cartas que me han Ayudado, pág. 49)

 

“A la mayoría de los postulantes hacia el estado de chela, les impulsa un deseo por recibir instrucciones directamente de los Maestros. No se preguntan que es lo que hicieron para merecer tan raro privilegio. Ni consideran el hecho de que, siendo todos los Adeptos los servidores de la Ley del Karma, el candidato, si se lo mereciera, tendría Su ayuda visible y no estaría buscándola. Las indicaciones de la realización de la Ley, son en realidad el parcial desarrollo de las facultades anteriormente mencionadas.” [Se refiere a ciertos principios espirituales que debe tener desarrollado el candidato a Chela] (Cartas que me han Ayudado, pág. 57)

 

“…Ellos [los Maestros] intentan impedirle, a individuos no idóneos, el precipitarse en aventuras temerarias cuyos resultados repercutirán en sus desequilibradas vidas, conduciéndolos a la desesperación. Los poderes del mal, que el ignorante reta inadecuadamente, se vengan de él y también de sus amigos, pero no afectan a los que trascienden su alcance. Aunque estos poderes no sean terribles formas objetivas que se manifiestan de manera tangible, no son , sin embargo, menos reales y peligrosos. En estos casos, su descenso no puede prevenirse: es Karma.” (Cartas que me han Ayudado, págs. 58-59.)   

 

No cabe duda que los Maestros ansían (usando un término corriente) ver que el número más grande posible puedan alcanzar el estado de poder y amor en el cual ellos se encuentran. ¿Porque entonces suponéis que no darán su auxilio? Como ellos son Atman y por lo tanto la misma Ley de Karma, se hallan en cada cosa en la vida y en cada face de nuestros días y años en constante cambio. Si eleváis vuestra fe conforme a esta línea, os acercareis a su ayuda más de lo que podáis daros cuenta.” (Cartas que me han Ayudado, pág.70.)

 

“Me gustaría mucho tener tal oportunidad que el Karma me ha negado y me percato de la pérdida en la cual incurro cada día, debido al hecho de que no la tengo ni allá ni aquí. Vosotros la tenéis y de allí debería extenderse, tarde o temprano a toda la Tierra: a los hombres y mujeres abiertos; activos y fuertes para efectuar el trabajo de ayudar al mundo.” (Cartas que me han Ayudado, pág. 72.)

 

“Entretanto, tu trabajo y deber consiste en continuar con paciencia y perseverancia. Los problemas de tus amigos y parientes no son tu Karma, sin embargo, estás estrechamente asociado con esto por tu amistad y consanguinidad. En las vidas de aquellos que aspiran a cosas superiores, acontece una precipitación más o menos rápida del antiguo Karma, el cual es el que te está afectando. Se disipará en breve y tu te beneficiarás mucho por la eliminación de una cuestión desagradable.” (Cartas que me han Ayudado, pág. 117).

 

“Retírate en tu silencio y deja a todos los demás en las manos del Karma, en las cuales se encuentra cada uno de nosotros. “Karma cuida a lo que le corresponde”. Es mejor no tomar ningún partido, ya que todo es para el Maestro el cual velará sobre todos si cada uno actúa correctamente, aún en caso de que, según ellos, otra persona no parece comportarse justamente.” ( Cartas que me han Ayudado, pág. 119).

 

“Es mejor adquirir mucho de lo que el mundo llama indiferencia, mientras que en realidad es una tranquila confianza en la ley y un cumplimiento del propio deber, satisfechos de que los resultados, cualquiera que sean, deben ser correctos. Pondera sobre esto y trata de integrar en tu mente interior el hecho de que no tiene caso preocuparse, que las cosas irán bien prescindiendo de lo que acontezca, que estás determinado a realizar lo que se te presenta y confía en el Karma para todo el resto.” (Cartas que me han Ayudado, pág. 121).

 

“Debemos contentarnos con lo que el tiempo y el Karma nos brindan después que hemos cumplido con nuestro deber y efectuado lo mejor posible.” (Cartas que me han Ayudado, pág. 163)

 

“Además, no debemos esperar demasiado de los Mahatmas. No pueden interferir con el Karma; por lo tanto, si una persona empieza a buscarlos ellos le dicen: “Trata”. Si fracasa, deberá atribuirlo a su juicio. No implica que ellos están constantemente asistiéndolo porque se ha constituido como un chela. Por supuesto, existen aquellos que su Karma es tal que reciben ayuda. Sin embargo, no es correcto suponer, como algunos hacen, que el hecho de que sean chelas, les permite entrar a una jaula de leones quedándose incólumes. Naturalmente, si es el Maestro el que envía a un chela ahí, recibirá protección.” (Cartas que me han Ayudado, pág. 182)

 

“Debo compartir contigo una pequeña indicación que me suministró acerca del Karma y del Devachan, la cual no se encuentra en la obra de Sinnett, aunque debería estar allí. Según la obra de Sinnett, se lleva solo nuestro buen Karma al Devachan, mientras el otro nos espera. Esto me molesta y también a muchos otros individuos, de mínima forma. Mohini dice que llevamos ambos con nosotros, pero el Karma malo ahí no tiene ninguna oportunidad de ejercerse y permanece latente hasta que volvamos, momento en el cual empieza a funcionar. Por supuesto, debes recordar que los términos empleados aquí son indefinidos y que la expresión “mal Karma”, incluye el “buen” Karma material. Pues, al decir “mal Karma”, implico el Karma que se expresa en la vida física ya sea bueno o malo. Con la frase “buen Karma en Devachan”, quiero indicar aquel Karma bueno o espiritual que puede agotarse sólo en ese estado.” (Cartas que me han Ayudado, pág. 183)

 

¿Cómo se puede interpretar el desastre en Johnstown desde el punto de vista del Karma?

W.Q.J.  Muchos Teósofos tienen una visión imperfecta del Karma. Se enseña que el Karma afecta sólo a los seres humanos y cuando se considera como “la ley de acusación ética”, lo aplicamos, únicamente, a la humanidad. Esto no sólo nos deja sin ley alguna que explique las numerosas operaciones y efectos en el mundo natural; sino que levanta dificultades graves en la presencia de una calamidad como la inundación que tuvo lugar en Johnstown.

Otra concepción frecuentemente errónea acerca del Karma, es la de considerarlo sólo como castigo; mientras que trabaja en la recompensa y en el castigo. Tanto una vida placentera como dolorosa , son el fruto del Karma.

La palabra Karma significa “acción” y, en su sentido más amplio, la acción del gran inmanifestado, ya sea que lo llamemos Dios o Absoluto. En el momento en que lo inmanifestado empieza a manifestarse en la creación o evolución, su acción y Karma comienzan. Entonces, toda circunstancia, grande o pequeña, toda manifestación de vida, toda cosa creada y todos los hechos y circunstancias de la vida humana, están bajo la ley de Karma.

Los tres tipos de Karma son:

1. Eso que estamos experimentando.

2. Eso que estamos preparando para la próxima vida.

3. Eso que hicimos; pero que se ha quedado sin sentir hasta alguna otra vida o vidas.

Esta división está vigente en toda la naturaleza.

¿Cuales medios usa el Karma para obrar? Los medios del aparato idóneo para que se saque a relucir y se agote. Cuando se nos proporciona tal aparato, sentimos y vemos el Karma apropiado.

Al tener presente todo esto vemos que el Karma del (llamado) mundo material actual, es el Karma que procede de un manvantara o período de manifestación previo, que fluye en el aparato adecuado que llamamos el mundo. Es posible que haya un “Karma del Mundo” que aun no se ha agotado y que experimentaremos o veremos en el próximo ciclo o manvantara.

Bajo estas leyes es posible que una gran cantidad de individuos se congregue, como aconteció en Johnstown, ya que poseen el aparato físico, mental y psíquico que tiende a hacer aflorar, en algún momento, muchos pesos Kármicos acomunados, por lo tanto: sentirán los efectos que hemos presenciado en la inundación que los arrastró.

Sin embargo, decir que tal catástrofe debe llamarse Karma negativo en todo caso, no puede ser justo. Algunos perecieron y para ellos no podemos decir que no fue un beneficio; otros, no cabe duda, que sufrirán en sus vidas; pero mucho más pueden beneficiarse de las circunstancias que causaron un cambio de vida completo.

Además: hay que tener presente que durante una hora cualquiera del día, al menos diez mil personas mueren en varios lugares de la tierra; por ende: en cada hora hemos acumulado y sentido el Karma que provoca la muerte para estas personas.” (Explicaciones de un Gran Esoterista, págs. 9-10)

 

“En la era del Kali Yuga, el Karma que facilita el brotar de los Adeptos Negros empieza a actuar y las semillas sembradas desde hace mucho tiempo, eclocionan más y más al transcurrir de los años del Kali Yuga.” (Explicaciones de un Gran Esoterista, pág. 11)

 

“Si nosotros nos sentamos abúlicos; y no creamos el material apropiado, el justo vehículo de la civilización para estas almas, como ellas pueden haber hecho para nosotros en el pasado, el ciclo podrá llegar al término sin la realización de la tarea de estas almas, por nuestra culpa. El Karma de esto será el nuestro y la justicia inexorable nos traerá a escena, en otros ciclos, los cuales proceden eternamente de la matriz del tiempo, para acabar, con reluctancia, la tarea que evitamos.” (Explicaciones de un Gran Esoterista, pág. 14 )

 

“Se invoca el Karma cuya operatividad se activaría solo después de años o vidas y, por ende, se precipita, en masa, sobre la cabeza de quien rogó a la ley inmutable, como expresó clara mente H.P.B. ‘Los insensatos se precipitan donde los ángeles temen aventurarse’.” (Explicaciones de un Gran Esoterista, pág. 18)

 

¿Hay una gran diferencia entre Karma y destino?

W.Q.J.  Destino es la palabra en castellano que se refiere a un Karma tan fuerte y abrumador, que su acción no puede ser contrabalanceada por otro Karma. Pero en el sentido de que todos los eventos están bajo el Karma, implica que todas las cosas están destinadas como acontecen. Los seres humanos siempre se dieron cuenta de que algunos sucesos eran tan inevitables que, desconociendo la ley de Karma, solían decir: “estas cosas estaban destinadas”. Una vez que aferramos el sentido de Karma, nos percatamos de que el destino es sólo el fluir, en la acción, de causas tan poderosas que ningún acto nuestro y ningún otro tipo de Karma pudo, de ninguna forma, evitar o modificar el resultado. Esta opinión no es antitética con eso que algunos definen como: “los decretos inmutables de Karma”, siendo estos decretos la resultante de numerosos factores Kármicos, la ausencia, el aniquilamiento o la dilación de cualquiera de ellos, cambiaría el supuesto resultado. Sin embargo, si imaginamos que nuestra vida actual es sólo el fruto del Karma pasado de una encarnación previa, cometemos el error que lleva a una creencia en el destino o hado. Puesto que estamos experimentando los efectos del Karma de esta vida y también de muchas anteriores, es obvio que los eventos en la vida de un ser humano se deben al equilibrio de causas Kármicas.” (Explicaciones de un Gran Esoterista, págs. 24-25).

 

¿Si todos nuestros sufrimientos en esta vida son causados por las transgresiones de una existencia anterior, cómo puede, alguna combinación de influencias siderales al nacimiento, influenciar nuestro destino?

W.Q.J.  Una familiaridad escrupulosa con las doctrinas de Karma y con lo que las personas calificadas a hablar sobre la Astrología afirman que esta enseña, contestará a esta pregunta. La Astrología no es vaticinio ni la lectura de barajas. Leer los signos es predecir; leer las barajas es una forma de adivinación; la Astrología no es ninguna de las dos. Lo que se afirma ser su enseñanza, es que todo el conjunto de estrellas, siendo una amplia maquinaria o un mecanismo de relojería, indica exactamente cuál es el estado o la condición de cualquier punto dado en la masa total. ¿Es esto, quizá, más absurdo que decir que un relojero puede supone, por los movimientos de un reloj, dónde se encuentran las manecillas en cada momento particular y, además de las manecilla, deducir donde se encuentran los engranajes y otras partes internas? Si las mentes comunes y los practicantes tanto ignorantes como venales de la Astrología, creen en las imitaciones que producen las concepciones erróneas y el uso ínfimo de la Astrología, esta no es una razón por la cual el “Foro” debería denunciarla rotundamente. Al mismo tiempo, ¿acasos se debería denunciar el verdadero cristianismo, debido a la falsa copia que lleva este nombre? Tomemos, ahora, la aserción repetida a menudo según la cual: “Karma gobierna a todos los mundos hasta el de Brahma”, contestamos a la respuesta diciendo que nuestro Karma y las estrellas se encuentran indisolublemente coadunadas; ya que si no tuviéramos ningún Karma, no habría para nosotros ninguna estrella. Es porque el Karma de cualquier ser al nacimiento esta fijado de su venida anterior que el gran mecanismo celeste muestra, indefectiblemente, al sabio, y no al aficionado ni al abusador moderno de la Astrología, el Karma o el destino presente del ser. Sin embargo, si separamos, como a menudo hasta los mejores teósofos hacen, cualquier parte de nuestro universo de cualquier otra porción, colocando una bajo la influencia de Karma y la otra no, es obvio que no se pueda contestar a este tipo de preguntas. Las doctrinas de la Religión-Sabiduría no son nada si no son omniabarcantes; son inútiles y extraviantes si no se pueden aplicar tanto a la más grande como a la más pequeña circunstancia o mundo. Entonces, contestamos que: no sólo las posiciones siderales indican nuestro Karma, sino también las meras nubes, el viento y las horas diurnas o nocturnas en que nacimos.” (Explicaciones de un Gran Esoterista, págs. 26-27).

 

“El suicida no está verdaderamente muerto, sólo su cuerpo lo está. Él queda como un hombre vivo en las esferas astrales cerca de nosotros, sin cuerpo. Si se lo deja en paz, llega a su fin en el momento propicio, aunque corresponda, generalmente, a la longitud de años que hubiera vivido si no se hubiera matado. Pero, si es atraído dentro de un médium, se le proporciona una nueva atracción, la cual lo vincula a la tierra, volviéndolo ebrio con los efluvios de la vida. Esto lo retrasa, haciéndolo vivir largos años en Kama-loka y maldice, también, a quien contribuye a degradarle ulteriormente. ¿Cómo se opone a esto “la operación ordenada de Karma”? Es su Karma que lo convirtió en suicida, colocándolo bajo el poder de los médiums para que lo molestaran. Es exactamente el caso de un ser humano que bebe excesivamente y, por ende, se hace permeable al daño por medio de otras influencias malas. En el caso de muerte accidental, el Karma producido por la persona, decreta que él se castigará así, permaneciendo susceptible a todas las consecuencias que pueden resultar. Esta no es una razón por la cual deberíamos ignorar la ley y pagar un dólar por gratificar nuestros caprichos, dañando, al mismo tiempo, a un ser humano.” (Explicaciones de un Gran Esoterista, pág.34)

 

¿Es justo frenar el impulso de beneficiar a otro ser, ya sea enseñando o proporcionando lo necesario para el uso físico, por miedo de interferir con el Karma?

W.Q.J.  Deberíamos explayarnos un poco más sobre esta cuestión. Ha surgido en varios lugares y es el fruto de una leve idea errónea de lo que es el Karma; y también de nuestra posición, como seres humanos, en todo el esquema natural, ya sea como jueces o como verdugos. Si el Karma fuera algo de cada persona que se pudiera ver claramente, por ejemplo: si cada uno de nosotros llevara escrito cual fuera su Karma y cuales castigos y recompensas nos corresponden o no, entonces sería simple, para cualquiera, decir en cada caso particular, lo que uno debería hacer en tal situación. Sin embargo, la realidad no es esta. Nadie de nosotros sabe el Karma que le espera a otro o a él mismo, lo sabemos sólo cuando los eventos ya se produjeron. Cada acontecimiento, pequeño y grande, es Karma; además: es el resultado de Karma y el hacedor de nuevo Karma; ya que esta gran ley es acción y los resultados de estas últimas. Por lo tanto, aunque conociéramos el Karma inminente o lo que nos espera y decidiéramos: “ayudaré a esta persona aunque se que interferirá con el Karma”, actuando de esta forma no interferiremos en lo más mínimo, porque sería, aun, Karma. Esto es un absurdo, pero es un absurdo de los que hablan de interferir con el Karma. No podemos interferir con el Karma, porque trasciende nuestro poder y nosotros somos, en efecto, los meros instrumentos que usa para llevar a cabo los decretos que nosotros mismos pasamos. La idea de la posible interferencia ha nacido de la declaración expresada, de vez en cuando, según la cual los Adeptos no han hecho esto aquello porque hubiera interferido con el Karma; pero esto no se ha comprendido. El verdadero significado de estas palabras era que: los Adeptos mismos son Karma, así como lo somos nosotros, la diferencia es que ellos ven lo que para nosotros es invisibles y, como algunos de nosotros pedimos una razón, ellos dijeron que no interferirían o, en otras palabras, la ley es fuerte y ningún ser, dios, diablo o humano, puede interferir con ella. Cualquier tentativa de “interferir” es simplemente Karma nuevo que hace brotar la semilla Kármica ya sembrada, a pesar de cuantas edades o años atrás. Además a mi juicio, si decidimos que hacer, inducidos por el miedo que nuestro hermano no recibirá un castigo suficiente, no solo acumulamos furia antagónica, pero, al mismo tiempo, sembramos las semillas en nuestro carácter que brotarán en el egoísmo y en el dolor. No debemos temer que el Karma no hará justicia. A menudo lo hace ofreciéndonos una oportunidad para ayudar a otro y, si nos hacemos a un lado, en algún otro día nos castigará por nuestro egoísmo y arrogancia.” (Explicaciones de un Gran Esoterista, págs. 38-39)

hasta el 19-07-2016


Continuación

El resto de la pregunta se refiere al tema de la ley castigadora en general y, sobre esto, mi punto de vista es el siguiente: esta pregunta no esta clara; ya que estas leyes practicadas para castigar a los malhechores, son el producto de Karma. El estado de la raza, que hace patente el crimen, se debe a su Karma; entonces, el sistema actual: los criminales que atiborran las cárceles, los departamentos judiciarios y ejecutivos que administran las leyes, son todos productos del Karma. Por lo tanto: donde, debido a las leyes humanas, los ofensores son multados y encarcelados, tales castigos son del Karma. (Explicaciones de un Gran Esoterista, pág. 40)

 

El Karma rige en esto [en la obsesión y la locura] como en cualquier otra cosa; y uno se confunde sólo cuando limita su visión del Karma a esta vida. Los actos en una vida anterior establecen ciertas tendencias en el océano de la vida y cuando el ego vuelve, estáseguro de que un día enloquecerá, lo cual significa, sólo, que se produjo un desarreglo de fuerzas astrales y físicas, dando lugar a una total inhabilidad de correlacionar el alma y el cuerpo, que llamamos: locura. El libre albedrío sembrólas causas pero no tiene ningún poder para alterar los efectos. Sin embargo, como en el caso mencionado, pueden haber mejoramientos producidos por el Karma en la misma forma. Desde luego, en el ejemplo mencionado constatamos, aunque a menudo no es el caso de los demás, que el pobre loco es protegido por el efecto de otro tipo de Karma; y en esta larga vida obsesionada, tiene quien lo cuida y lo hace feliz lo más posible. (Explicaciones de un Gran Esoterista, pág. 43)

 

[Sobre las enfermedades] Desde luego, el Karma actúa sobre nosotros, no sólo en los problemas heredados, sino también conforme a las tendencias que hemos establecido en nosotros en una vida previa. Dichas tendencias nos inducen a ir a lugares o a mezclarnos con ciertas personas, produciendo como resultado inevitable, ciertos efectos mentales o corporales que, de otra manera, no experimentaríamos. (Explicaciones de un Gran Esoterista, págs. 47-48)

 

Lo siento, pero no concuerdo con el Editor a raíz de la afirmación distinta que: el Karma no es la causa de la encarnación. La palabra Karma significa acción. Cada encarnación de un ser es acción; cada manifestación de un sistema de mundos es acción por parte de las entidades que se manifiestan. Es nuestro Karma el que nos lleva en cualquier tipo de cuerpo, medio ambiente y carácter, ya sea bueno o malo, alto o bajo, ancho o estrecho. Karma, con respecto a nuestro alrededores, produce la circunstancias del medio ambiente y del cambio, para la recompensa, el placer o el dolor. En lo referente a nosotros, considerados como seres morales, produce, de vida en vida, una tendencia para las acciones y los pensamientos buenos, virtuosos y sabios o lo contrario. Por eso vemos un ser humano con un carácter muy virtuoso, circundado por circunstancias muy dolorosas; mientras otro, con un temperamento bestial o vicioso, se halla donde todos los eventos parecen placenteros. ¿En este caso, cual es el Karma bueno o malo? ¿Cual es la fórmula para determinar si el Karma es bueno o malo? En el ejemplo de ser bueno, rodeado por sus adversidades, podría ser Karma bueno, si esto lo fortifica y amplía su capacidad compasiva; mientras que, en el caso del otro individuo, puede ser un Karma por completo negativo, ya que se sumerge sólo en el fango de la sensualidad, profundizando más sus tendencias malas. El buen Karma o acción, es eso que deleita al Ser Superior; mientras que, el mal Karma, es eso que degrada al Ser Superior.

Entonces, también la ilustración del balance es buena, puesto que, por medio del equilibrio de nuestro Karma, llegamos aquía tal lugar, con tal carácter para experimentar las diferencias del medio ambiente. Este Karma que afecta a las circunstancias puede ser, ordinariamente, desagradable, motivo por el cual algunos lo llaman malo; sin embargo, nuestro carácter, adquirido por medio de otro Karma, puede ser tal que nos permite triunfar sobre la adversidad, concediéndonos, ahora, libar ayuda y fuerza del campo mal arado en otras vidas por el error y el percance. Desde mi punto de vista, la discusión se deslizóa lo largo de rieles erróneos; cada contrincante tenía razón a su manera, aunque la aplicóde forma equivocada. Karma es una doctrina demasiado vasta y complicada para que pueda explicarse mediante reglas fijas, aplicadas a un balance de una empresa comercial. Una cosa es cierta: Karma es acción, vista desde todo punto de vista y en cada ocasión.(Explicaciones de un Gran Esoterista, págs. 52-53)

 

El Karma de vidas anteriores determina dónde, cómo y cuándo nacemos. En el asunto bajo examen, la tendencia es una de las ramificaciones de la Ley de Karma que tiene más nexo con esto. En otras palabras, la tendencia establecida en una vida previa determinarála tendencia hacia una familia particular en el próximo nacimiento. (Explicaciones de un Gran Esoterista, pág. 56)

 

En una organización social adecuada, el Rey o Regente debería ser la protección final contra todos los problemas producidos por los criminales internos o los asaltos externos. Pero tal organización no existe entre nosotros. Por lo tanto, el ciudadano debería actuar según su deber sin pensar en su Karma; ya que no puede tener un Karma que sus conciudadanos no compartan con él. Por lo tanto, si sabe que un crimen estápor ser cometido, debería avisar.(Explicaciones de un Gran Esoterista, pág. 68)

 

El tiempo no tiene ningún efecto por si; Karma no actuaráhasta que llegue el momento en el cual, los Egos conectados con tal Karma, se encuentren en la vida; hasta entonces, queda inactivo. Motivo por el cual el ser humano que abusaste hace 10 mil años, reaccionarásobre ti cuando lo encuentres y tal reunión acontecerá; ya que la acción y la reacción os atraerán en la encarnación juntos. (Explicaciones de un Gran Esoterista, pág. 75)

 

Pero si condenamos, castigamos, nos resentimos, en breve, si nos consideramos agentes Kármicos sin saber el significado de tal término, sembramos dientes de dragón, plantamos sólo la causa para un sufrimiento futuro. (Explicaciones de un Gran Esoterista, pág. 76)

 

“A pesar de que artículos como: “Tópicos sobre el Karma”, están muy bien escritos, no satisfacen, para nada, la pregunta aquí formulada. De entrada: el corresponsal supone, en las primeras diez palabras de la pregunta, que un ser humano, a veces, no es un agente del Karma. Según mis estudios y, a mi juicio, según inevitablemente la ley de Karma, no hay ningún momento en que un ser humano no es un agente del Karma, pues, en todo acto y pensamiento ejecutamos Karma, producimos nuevo Karma, sufrimos el Karma viejo o catalizamos efectos sobre otras personas; o todo esto junto. Por lo tanto, deduzco que el corresponsal quiere preguntar si una persona es justificada en tratar de asumir, por su voluntad, el papel de juez, jurado y verdugo para suministrar a otros los efectos del Karma. Esto queda involucrado en la cuestión, junto al asunto de si alguna consecuencia puede precipitarse sobre una persona que se comporta de tal forma. Ahora bien, como el primer párrafo del Editor contesta con una declaración nítida de la ley, es obvio que la persona que, en este caso, se ha vuelto agente Kármico directo, experimentará ciertas consecuencias. El binomio actor y persona a la cual se proporciona el castigo o la recompensa, debe sentir las consecuencias; ya que el “agente Kármico” es el centro del cual la acción fluye y sobre quien debe repercutir y el otro individuo es la persona que recibe las consecuencias presentes. El simple decirte a ti mismo que estás imponiendo lo justo o suministrando lo que, a tu juicio, es castigo o recompensa, no te absuelve de las consecuencias, cualquiera que estas sean. Y dichas consecuencias llegarán de dos modos. Primero: a través de nuestra actitud y, segundo: por medio de lo que uno despertó en la otra persona El primer caso contiene, aparentemente, una tercera posibilidad que es la posible infracción de la ley de la naturaleza debido a nuestra ignorancia. Por ejemplo: si suponemos otorgar un castigo, considerándonos agentes Kármicos, es más que posible que estamos simplemente gratificando alguna vieja rencilla o resentimiento, disfrazado por una imposición cuerda de lo justo o un castigo para lo indebido. Constatamos esta posibilidad cada día en estos casos donde una persona que se declara ser imparcial y cuerda, suministra, a los individuos que no quiere particularmente, un castigo que considera lo que se merecen, absteniéndose de hacer lo mismo con otra persona que respeta y, por lo tanto, no la castiga; al contrario, practica el perdón y la caridad. Como esta es una experiencia humana común, ¿acaso no indica que, hasta cuando una persona, a través de simpatías y afinidades Kármicas, es inducida a ser bondadosa y caritativa ejerciendo lo que llamamos parcialidad, puede, en cambio, a través de antipatías antiguas, suministrar un castigo inducido por la repulsión que siente hacia el otro, cuando hubiera podido perdonarlo? Pienso que cada ser humano debe dejarse libre de decidir cual es su deber en solventar lo indebido hecho a otro y tal reajuste quizá involucre el castigo de un tercero. A mi juicio, no es una actitud sabia considerarse un agente Kármico por algún propósito. Además: tanto el editor y, aparentemente, el corresponsal, han pasado por alto el hecho de que: “agente Kármico” tiene un sentido técnico, que incluye sólo ciertas personas; es decir: la mayoría de los seres humanos no son agentes Kármicos, salvo en el simple sentido de que están involucrados en la vida, produciendo y experimentando Karma en la masa. Unas pocas personas son lo que se conoce como “agentes Kármicos”, es decir: seres humanos quienes, debido a cierto entrenamiento y manera de vivir en existencias previas, se han convertido en agentes concentrados para llevar a cabo ciertos efectos definidos que el vidente entrenado e iniciado puede prever. Esta es una de las declaraciones de los Iniciados que se supone que conocen dichos temas y, por lo tanto, toda persona que se cree ser un agente Kármico puede, posiblemente, extralimitarse, llevándose bajo la influencia de leyes que operarán sobre ella con una fuerza decuplicada en las vidas futuras. Por ende: es más caritativo, cuerdo, bondadoso y teosófico, seguir las palabras de Jesús, Buddha y una pléyade de otros Maestros que nos exhortan a perdonar a nuestro hermano setenta veces siete. Esto nos dice que la caridad cubre una multitud de pecados, advirtiéndonos contra la hipocresía que podría inducimos a suponer que nos elevamos de los cimientos del mundo para rectificar los abusos en las acciones ajenas, en lugar de cumplir con nuestro deber.” (Explicaciones de un Gran Esoterista, págs. 88-90)

 

A mi juicio es imposible que cualquier persona sufra o goce algo, sino a través de Karma. A pesar de que estemos en las familias, las naciones o las razas, sufriendo o gozando por causas generales, esto se debe, aún, a nuestro Karma, el cual nos lleva a ese lugar. En las encarnaciones sucesivas recibiremos la recompensa o el castigo según el mérito o el demérito de las vidas previas. (Explicaciones de un Gran Esoterista, pág. 95)

 

No logro entender como una persona podría imaginar que la Ley de Karma, si comprendida correctamente, pueda llevar a la venganza. Ciertamente, una Ley del género no puede establecer un ejemplo, ya que esto implicaría la acción de un ser como un Dios u otro ser. A la Ley de Karma no se le debería considerar como una ley de venganza; ya que la acción de desquitarse supone, de nuevo, el acto de un ser y no la operación de una Ley. El Karma es el equilibrar el efecto de una causa y también la creación de una causa de la cual naceráun efecto. Entonces, el Karma es completamente misericordioso; ya que la justicia y la misericordia son uno en su aspecto superior. El resultado exacto debe seguir a la causa y de toda acción fluirán numerosos efectos buenos y malos. Los que quieran tener una excusa para vengarse, por supuesto que pueden tergiversar cualquier Ley para sus fines y la manera de pervertir la Ley de Karma para que apoye la venganza, es hablar de ella como si estableciera un ejemplo o cualquier otra cosa realizable sólo por un individuo con consciencia, inteligencia y responsabilidad. (Explicaciones de un Gran Esoterista, pág. 107)

 

Es innegable que durante las épocas importantes en la historia del mundo, bajo la Ley de los ciclos y del Karma, aparecen grandes seres para confundir a los malos y restablecer la virtud.(Explicaciones de un Gran Esoterista, pág. 110)

 

Los gastos altruistas de un millonario en grandes cantidades, deben acumularle más “crédito Karmico” de que si hubiera sido más pobre. […] Por ende este millonario crea amigos para si, los cuales, algún día y en alguna vida, lo beneficiarán a él. Si esto no es así, entonces: todas las doctrinas de Karma, de causa y efecto no tienen ningún valor.” (Explicaciones de un Gran Esoterista, pág. 116)

 

Al Karma no se le puede adquirir como el dinero en un banco, no puede depositarse; sin embargo; se puede agregar una buena cantidad de mérito en la cuenta de cada cual que actúe en la manera propicia para acumularlo. (Explicaciones de un Gran Esoterista, pág. 116)

 

El buen Karma es ese acto y pensamiento que agrada al Ser Superior. Por ende: el sufrimiento, el dolor y la disciplina, puede ser Karma bueno. El Karma negativo es ese acto y pensamiento que degradan al Ser Superior. Entonces: todos los actos de beneficio personal, a pesar de que parezcan altamente virtuoso, son Karma negativo; ya que el Ser Superior no desea estos tipos de acciones para su bien. (Explicaciones de un gran Esoterista, pág. 117)

 

Karma como Ley cósmica, emite el exacto resultado para la acción, pero esto es causa y efecto y no venganza; mientras el hombre que golpea porque lo golpearon, se venga del que lo maltrato. (Explicaciones de un gran Esoterista, pág. 120)

 

Mientras que decimos que el alma no toma plena posesión del cuerpo hasta los siete años, como regla general, sólo el Karma es lo que conduce al alma a este cuerpo, por ende: todo el sufrimiento y la felicidad es exactamente la propiedad de esta alma a través de las moléculas del cuerpo, al mismo tiempo deberíamos recorra que el ser humano entero, cuerpo y alma, estáunido como uno y la masa de moléculas en sí, es tanto el Karma del alma que se encarna como cualquiera otra circunstancia, medio ambiente o cualidad. La cuestión no puede determinarse sólo en la base del beneficio del Ego, sino que desde el punto de vista de causa y efecto, de relación y de Karma. (Explicaciones de un gran Esoterista, pág. 128.)

hasta el 21-03-2017

 

 


Bibliografía:

- Cartas que me han Ayudado, edición de The Theosophy Company del año 1998.

- Explicaciones de un Gran Esoterista, edición en conjunto de Berbera Editores y The Theosophy Company del año 2005.

¿Es Posible Errar en Nuestras Pretensiones Teosóficas?

 

La mayoría de los que intentamos llevar a la práctica lo que la Teosofía enseña, solemos caer de bruces ante la impotencia que sentimos al pretender tener un control amplio sobre nuestra Conducta. Decepcionados, damos marcha atrás, o nos detenemos sin ánimos de retomar el Sendero que habíamos iniciado; pero a la vez buscamos a un culpable donde descargar la frustración que nos ha provocado nuestra debilidad. En realidad no existe culpa alguna, lo que si existe es, Falta de Conocimiento. Muchos pretendieron en tiempos de H.P.B., ser Chelas de los Maestros, muchos creyeron estar  preparados para ello, para lo cual, ante sus insistentes peticiones a H.P.B., se tubo que crear un nivel nuevo dentro del Chelado, para no decepcionar a todos esos postulantes que solicitaban ser admitidos para ingresar a las filas de iluminados trabajadores para la Humanidad. Esto era, una antesala para el Chelado que se dio en llamar, “Chelas Laicos”, porque ninguno tenía preparación para enfrentar el Chelado Inicial. La gran mayoría fracasó rotundamente en esos intentos, entonces buscaron culpables por sus fracasos, y apuntaron a H.P.B., o cuando no, a los mismos Maestros. Estos Sabios, sabían plenamente que eso podría pasar, por ello, no se les permitió ingresar como Chelas Iniciales porque eso constituiría un peligro aún mayor para esos intrépidos postulantes. Eso, demostraba el profundo Conocimiento que estos Maestros del Saber tienen sobre la condición y Conducta Humana. Esas flaquezas, que derriban la aún débil Voluntad del pretendiente, son las primeras que debieron haber modificado y fortalecido por el mismo interesado, comprobando por la observación de sus actos, si en realidad en su ser existía, esa férrea Voluntad que no cede jamás ante los engaños de esas flaquezas que suelen estar firmemente aferradas a los deseos y pasiones. Otros, que ya ostentaban un Chelado, creyeron que por gozar de cercanía con un Maestro, les estaba permitido pasar por alto sus errores. La caída desde ese lugar es mucho más fuerte, más dolorosa, y más triste. La sensación de un vacío angustioso embarga al caído, y todo lo que ha mantenido detrás de la Valla de la prudencia, luego, lo atormentara día y noche porque la valla a caído, y como los males sobrevienen corregidos y aumentados en esos casos, ya sin rumbo delira por la vida sin encontrar la paz que antes le prodigaba la seguridad de que un Maestro velaba por él, aunque el mismo Maestro no interviniese demasiado en sus asuntos. Pero, pocos hacen el redoble de esfuerzo al equivocarse, de tratar de resolver tras reflexivo análisis, esas nocivas acciones, para volver a equilibrar la balanza de su Chelado, es muy meritorio el corregirse inmediatamente, evitando todo engreimiento de su apasionada Personalidad, que nunca desde ese lugar vendrán sanas sugerencias ni sabios consejos.

Algunos de los que habían intentado su proximidad al Chelado, y no lo lograron terminaron negando a los Maestros y demandaron a H.P.B., diciendo de ella que era una farsante, mucho de lo que había hecho H.P.B. por ellos, pareció carecer totalmente de importancia. Las acusaciones se fueron haciendo una moneda corriente entre estas personas que creían tener derechos e ignoraron el esfuerzo de H.P.B. que era quien abogaba por ellos delante de tamaños Hombres Sabios. La peor actitud de muchos, fueron los despreciables insultos para la Santidad que esos Grandes Hombres han adquirido, pues las quejas descabelladas decían que estos Hombres, eran egoístas, que ocultaban y se ocultaban para no dar todo lo que sabían y luego desde sus misteriosas posiciones, hablaban de Filantropía y de salvación por el Conocimiento de la Sabiduría Divina, pero después la daban parcialmente y creaban motivos para hacer inaccesible esos Conocimientos. La falta de respeto, y el desagradecimiento por el engreimiento humano, se destacaba ampliamente en sus procederes pero adosado a ellos, salía a la superficie la profunda ignorancia que sus vidas gobernaba, sobre las Normas de Conducta que han regido por edades el proceder de esos Guardianes de la Humanidad. H.P.B., nos comenta en su escrito “Los Mahatmas Teosóficos”1 sobre dos personas que se quejaban de la indiferencia de los Mahatmas diciendo lo siguiente: “…después de un gran anhelo por ser puesta en comunicación con los Mahatmas Teosóficos, me percaté de lo inútil que era esforzar la vista psíquica hacia los Himalayas…” y continua H.P.B. “Aún se debe dirimir la cuestión de si estas quejas son justificadas y si la culpa reside en los “Mahatmas” o en los teósofos. Ha sido un caso en vilo por muchos años y ahora hay que solucionarlo, pues los dos quejosos declaran bajo sus firmas respectivas que: “no necesitan perseguir a Místicos orientales que niegan su habilidad de ayudarnos”. La última frase en letras bastardillas necesita un serio escrutinio. Pido el privilegio de presentar algunas observaciones pertinentes al caso”.

“Comenzaré por decir que el tono de todo el artículo es el de un verdadero manifiesto. Si lo condensamos y lo depuramos de sus expresiones Bíblicas enfáticas, se reduce a esta paráfrasis: “Hemos tocado a su puerta y no nos han contestado; hemos rezado por nuestro pan y nos han negado hasta una piedra”. La acusación es muy seria; sin embargo, quiero demostrar que es injusta.”

“Creo que es mi deber contradecir la veracidad de esta declaración, explicando la situación en su totalidad, ya que me siento culpable habiendo sido la primera, en los Estados Unidos, en hacer pública la existencia de nuestros Maestros. Así, expuse los nombres sagrados de dos miembros de una Hermandad hasta entonces desconocida en Europa y en América (excepto a unos pocos místicos e Iniciados en todas las eras), sin embargo sagrada y reverenciada en oriente y, especialmente, en la India. Todo esto causó una especulación y una curiosidad vulgares que medraron alrededor de esos nombres benditos y culminaron con un rechazo público. Quizá esta explicación beneficie a algunos e interese a otros.”

No se crea, sin embargo, que salgo como un paladín o defensora de quienes, con absoluta seguridad no necesitan defensa alguna. Lo que persigo es sencillamente la presentación de hechos, de este modo la situación podrá juzgarse de acuerdo a sus propios valores. A la simple declaración de nuestros hermanos y hermanas de que han estado viviendo de desperdiciosprosiguiendo dioses extraños sin ser admitidos, podría yo preguntar a mi vez con igual simpleza ¿Están Uds. seguros de haber llamado a la puerta que correspondía? ¿Tienen Uds. la certeza de no haber errado el camino al detenerse con frecuencia durante el viaje en portales extraños, tras los cuales están en acecho los enemigosmás encarnizados de aquellos a quienes buscaban?

Además, no quiero que nadie piense que pongo bajo mi égida de defensora y paladina a aquellos que no necesitan ningún resguardo. Me propongo, simplemente, presentar algunos hechos, dejando que la situación se juzgue conforme a sus méritos. A nuestros hermanos y hermanas, según los cuales: “han vivido alimentándose de cáscaras, persiguiendo dioses extraños”, sin recibir admisión, les preguntaría si: “¿están seguros de haber tocado a la puerta justa?” “¿Están seguros de no haber perdido el camino, deteniéndose a menudo en su viaje, en puertas extrañas tras las cuales acechan los enemigos más fieros de los que ustedes buscan?” Nuestros Maestros no son “un dios celoso”; son simplemente mortales santos, sin embargo más elevados que cualquiera en este mundo, desde el punto de vista moral, intelectual y espiritual. A pesar de lo sagrado y adelantado que estén en la ciencia de los Misterios, aún son hombres, miembros de una Hermandad y en ella, son los primeros en mostrarse leales a sus leyes y reglas venerables. Una de las primeras reglas de la Hermandad exige que las personas que emprenden su camino hacia Oriente, como candidatos a los favores y consideración de los custodios de esos Misterios, deben seguir el recto camino sin detenerse en ninguna vía secundaria, buscando unirse a otros “Maestros” y preceptores, a menudo de la Ciencia del Lado Izquierdo. Además, deberían tener confianza y mostrar paciencia conjuntamente con varias otras condiciones a llenar. Si alguien fracasa en todas, desde la primera hasta la última, ¿qué derecho tiene a quejarse sobre la responsabilidad de los Maestros para ayudarle?” Y en otra parte del mismo escrito dice: “Así, la condición principal y la única indispensable en el caso del candidato o chela en período de prueba, es simplemente: una lealtad diamantina al Maestro escogido y a sus propósitos. Esta es una condición imprescindible pues, como ya mencioné, no se basa en algún sentimiento de celo, sino en la relación magnética entre los dos, la cual, cada vez que se interrumpe, es doblemente difícil restablecerla. Además, no es justo que los Maestros fuercen sus poderes por personas acerca de las cuales pueden, nítidamente, prever su curso y deserción final”.

Bien creo que es suficiente como para que se pueda comprobar que al existir la ausencia de una Conducta correcta y una fidelidad al Compromiso otrora formalizado con su Maestro, no es posible proseguir con las instrucciones que lo puedan llevar a un elevado destino.

Estos hechos deben dejar en los estudiantes de Teosofía una visión más clara de la que tuvieron esos hermanos del pasado, puesto que, a veces colaboran muchos contenidos internos que posee cada individuo, como sucede con el engreimiento personal o aquel adquirido por los hábitos e insanas costumbres que trae el orgullo de una raza, por todo eso, la ausencia de Conocimiento evita en el ser humano un amplio sentido común, que los debe ayudar a ser prudentes, discretos, calmos y tolerantes. Todo ser humano tiene el derecho de aprender, de tener acceso a todo conocimiento que le sea posible incorporar en su Mente, pero esos derechos, también son el resultado de las Nobles acciones producidas en anteriores existencias, pero muchos nada saben de ello; esos resultados Kármicos, suelen ser las retribuciones de esta Ley que aparecen en alguna existencia física como hechos afortunados o oportunidades de acceder a Conocimientos que solo un buen sentido común puede aprovechar. Ahora bien, si el individuo tiene sed de saber, debe buscar, nada le impedirá llegar hasta donde sus derechos Kármico le permitan, porque es un bien ganado por mérito propio, pero si sentados a la vera del camino de la Vida, esperan ociosos que les sea insertado el Conocimiento, ya depurado por el Discernimiento que da la Reflexión y la Meditación, si no hacen un mínimo esfuerzo, seguramente quedarán petrificados en esa postura veleidosa de sus personalidades. Todos creemos saber estas cosas, pero cuando llegan las pruebas, aunque sean pequeñas, todo el ser se conmueve y termina derrotado por las evidencias que no se pueden ocultar ante la inexorable Verdad de los hechos que surgen para delatar lo que no se ha vencido aún y muchas veces, cual un toro furioso, se termina atacando sin sentido todo lo que se mueve y convierten su existencia en un infierno. Lo esencial, es no arrastrar como una cruz la derrota momentánea, nunca se debe permitir, el hombre, el detenerse y buscar como un refugio, otros errores que en el futuro le harán frente tratando de llevarlo aún más bajo en la cadena de su propia evolución. El más honroso deber es seguir intentando, la persistencia siempre trae triunfos y suele ser el taladro que termina horadando la gruesa y oscura capa del miedo que provoca la ignorancia y con ello se debilita la Fuerza de Voluntad que tanto ha costado adquirir y que tan pronto se puede debilitar y perder por insensatez.

¿Podemos errar y equivocarnos aún sabiendo Teosofía? he aquí una seria situación, en la que el estudiante de Teosofía no debe caer tan ingenuamente, ¿que es lo que sabe de Teosofía? podemos discutir esto, porque el hecho de que se haya leído todo lo escrito sobre esta Sabiduría, todo puede quedar en un mero entendimiento, pero al no haber un profundo estudio, reflexión y meditación sobre lo estudiado, faltará siempre la Incorporación a nuestra Individualidad de todo ese Conocimiento que la Teosofía contiene y que surge inevitablemente en los actos cotidianos a través de una Conducta Correcta, siempre avalada por una comprensiva Compasión y un Servicio desinteresado hacia todo ser vivo. Es probable, que en muchos casos en realidad lo que la mayoría de los muchos estudiantes de Teosofía saben, es siempre a nivel intelectual, pero, ¿qué tipo de intelectualidad poseen muchos? porque tal parece que existe un intelecto que es totalmente cerebral, y es el intelecto burdo e instintivo, que la mayoría tenemos; luego parece ser que existe otro que es intermedio, que si bien arrastra algo del primero, es un tanto más refinado y tiende a cultivarse porque considera el estatus social como algo muy importante y busca las altas esferas donde puede sentirse reconocido destacando en ciencia o en tecnologías literatura y hasta en matemáticas. Este tipo de intelecto es el que comienza a interesarse por los Misterios de la Vida, porque ya comienza a elevarse por encima del primer intelecto nombrado primero, y comienza a integrarse a un espacio de la Mente donde ésta comienza a irradiar levemente sobre la Personalidad. Esa brecha que puede comenzar a expandirse da lugar a que el hombre devenga en una futura existencia, con mayores capacidades cerebrales obteniendo así, una mejor conexión con la Mente e intuición, que ese intelecto Mental Superior sabrá aprovechar mejor para favorecer el ascenso de la Individualidad (o Alma) que lo posea. Siempre se ha reconocido un intelecto, a lo sumo dos, pero no es descabellado que puedan existir tres de ellos, cada uno cumpliendo su compleja función en la medida que el hombre los desarrolle a través de una superación constante, de hecho, si es como la ciencia y la Teosofía explican, que la evolución tiene que ver con una superación ascendente de las especies, es entonces probable que sus capacidades cerebrales y mentales sufran ciertas modificaciones en ese proceso, sumamente complejos, pero, de gran importancia porque esas modificaciones redundarán en un beneficio extraordinario que le permitirá a cualquier individuo entrenarse en una escala más elevada dentro del Sendero Humano para luego salir de él y ascender al del Hombre, donde, desde ese estado, podrá ayudar convenientemente a los que aún tratan de alcanzar la cima de ese Intelecto Superior. El Intelecto Superior, aunado a los Afectos Superiores, como La fraternidad, La Filantropía y la Compasión, son las Virtudes que pueden cerrar un Ciclo de Evolución, en el que el hombre inferior alcanza el estado de Hombre Espiritual, y queda libre de las ataduras Kármicas que lo han sometido durante edades, donde los sentidos, todos ellos, formaron una verdadera cárcel para ese Hombre Espiritual que a tenido que vivir sus más dolorosas experiencias en estado de hombre-animal instintivo, pero, tras ardua tarea e impulsado por su Voluntad y Fuerza moral, vencieron finalmente.

Todos podemos errar, pero si lo hacemos, es fundamental no caer bajo el siguiente peldaño del error que es el de abandonarse así mismo y dejarse llevar por la corriente siempre perversa de las equivocaciones. La valentía consiste en detenerse y reflexionar cómo se fue filtrando en nuestra Conducta el error, tan sutilmente, que, ante el impacto que nos puede producir su efecto, nos damos cuenta que hemos estado desprevenidos y su presencia se hace dueño de la situación y amenaza con perseguirnos toda la Vida, ello, nos deja sin control de acción cuando caemos víctimas de nuestra falta de atención.

La Teosofía, esta Ciencia Mayor de la Conducta en el hombre, nos pone frente a frente de nuestras debilidades, pero, si erramos y nos equivocamos, nos dice que junto al error y a la equivocación, existe siempre una nueva oportunidad de enmendarse y volver a intentar, pero que de todos modos es mejor no errar y dejarse luego llevar por la equivocaciones, H.P.B. decía: “Si una y mil veces te cayeras hijo mío, una y mil veces levántate y anda”, su experiencia sabía de ello, que el intento continuado destruye a la cobardía de quedarse parado en la oscuridad de las equivocaciones.

Y por último: “Cuando el desaliento, por el camino a recorrer, quiera embargar tu Alma, observa hacia atrás, y verás el infinito Sendero que ya has recorrido, por lo tanto, mantén puesta tu mente, siempre a llegar, nunca a detenerse por desesperación”.

Por E.S.C.

Abril del 2016 

 


1- Este artículo fue publicado en The Path Vol. I, diciembre de 1886, pág. 257-263, bajo el título original The Theosophical Mahatmas. Una traducción completa del mismo puede encontrarse en http://teosofiaoriginal.com.ar/index.php/literatura/libros/16-articulos/74-los-mahatmas-teosoficosos .

Sobre la Ley de Karma

¿Que sabemos sobre esta Ley?

 

Al parecer, muchos estudiantes de Teosofía se encuentran en un callejón sin salida al querer explicar algo sobre la Ley de Karma, probablemente este inconveniente surja de la falta de estudio como por la falta de una comprensión más cabal de este entuertoso tema.

H. P. Blabatsky, declaró que “…porque si bien ignoramos lo que Karma es per se y lo que es su esencia, sabemos cómo opera y podemos definir y describir su modo de acción con exactitud. Solo ignoramos su causa última, precisamente como la filosofía moderna, que admite que la causa última de las cosas es incognoscible.” (La Clave de Teosofía)1

Quizá esto explique la imposibilidad de dar una explicación certera y definitiva de lo que es Karma. Esta Ley, según dice el Mahatma M. es Atma, y de Atma también sabemos muy poco, no son cosas tangibles desde el punto de vista Humano, pero sin embargo, vemos como la manifestación de esta ley tiene un poder tremendo en el universo como en la vida Humana o de cualquier pequeña vida que vibre en el plano físico.

Karma es asociado al dolor y las mil y una miserias humanas, el concepto general es que imparte castigo, como que no reconoce piedad alguna al ejecutar la sentencia sobre cualquier acto en que haya sido violentada la armonía, y raras veces se suele mencionar “el buen Karma”, que de hecho solo puede haberlo, si han habido buenas acciones (esto último está referido sólo al nivel humano).

Es importante destacar la enseñanza que nos da la Teosofía, Karma no es ni bueno ni malo, solo reproduce fielmente la reacción que ha producido una determinada acción, y si es posible ver o sufrir esas consecuencias pareciendo que se nos ha agregado más sufrimiento adicional, es porque no tenemos en cuenta que la “carga adicional” es debida al poder del pensamiento que hemos impreso en la acción.

La ignorancia Humana pretende creer que es posible evitar su justicia, pero aunque el infractor huya a la velocidad fantástica de la luz, o implore protección a Ángeles o Dioses, Karma siempre estará en frente de él. Un hombre comete un crimen y cree que suicidándose, pagará la culpa o podrá evitar que la Ley humana lo alcance. Quizá de esta última ley pueda escapar, pero de Karma jamás, y lo que es peor, pagará por los dos crímenes cometidos, el de su víctima y sobre su propio crimen. ¿En qué momento o en qué tiempo le hará cumplir su sentencia el Karma? Tal vez en otra vida o por secuencias en varias de ellas, pero no evadirá la Ley hasta que la última gota de ese error haya sido agotada.

Pero, Karma ¿es en verdad el gran verdugo Universal, creado (¿creado en cada manifestación universal o nunca ha tenido principio ni fin y es activo aun en el reposo universal?) solo para castigar sin piedad a todo aquello que desarmonice en el mundo material y humano y en el mismo Universo? Tal vez sea necesario tratar de entender mejor esto, para luego comprender y así incorporar el conocimiento en nuestro íntimo ser.

Si decimos que hay una Armonía Universal, debemos suponer que todo acto que provoque desarmonía, deberá ser corregido para mantener esa Armonía viviente en perfecto equilibrio, ¿qué es lo que provoca desarmonía en el reino Humano? Hoy sabemos por la Teosofía que ha divulgado este conocimiento, de manera más universal que, la mayor causa que provoca la reacción de un Karma negativo, según nuestra apreciación, son los actos basados en la ignorancia, esta madre de todos los males, es la más prolífica gestadora de errores en la conducta humana. El conocimiento de las funciones de la Ley de Karma, puede modificar nuestra conducta errónea originada por la ignorancia, y comenzar a armonizar con la reacción niveladora de Karma. Cuando sabemos cómo opera la Ley de perfección ¿a qué violentar con acciones incorrectas a esta Ley? La ley moral de todos los tiempos, aplicada en antiguas escuelas de Sabiduría nos dice de ella misma, que su conformación es esencialmente el fruto de las acciones correctas. Una manera de asociarnos con ella debería ser un cambio real y profundo en la conducta observando con el mayor sentido común, de no caer en extremos que puedan formar conductas estructuradas y que inevitablemente quedemos presos dentro de ellas y generen ¡¡otro tipo de Karma!!

Muchos de los efectos Kármicos, que afligen a la mayor parte de la raza humana, son el resultado de acciones colectivas de familias, barrios, pueblos, ciudades, naciones o globales, este Karma colectivo es el que más afecta en masa a toda la Humanidad, y es por eso que somos afectados también en lo individual porque somos parte de esa masa Humana. Pero si cada ser Humano genera un campo de pensamiento y de acciones correctas donde quiera que esté, poblará el campo mental colectivo, de esa fuerza espiritual, ahuyentando las tenebrosas masas de pensamientos cargadas de egoísmos y de las más infestas intenciones salidas de las mentes corrompidas de seres Humanos que ven en la materia su única realidad, la cual debe ser vivida como el último día de vida para “gozar y ser felices”.

Nos podemos preguntar, ¿en qué dirección va nuestra Humanidad? podemos deducir que tiene a cuenta un futuro casi totalmente hipotecado por un Karma que al restablecer el Orden, producirá tanto dolor en esta Humanidad, proporcionalmente al daño causado en el sistema. Entonces, al parecer, nuestra Humanidad, no ha ido en la dirección correcta, a pesar de los líderes espirituales que aparecieron en el mundo, dejando tras de sí, las normas de conducta que consiguen con su práctica la liberación de tanto sufrimiento inútil. Todas las enseñanzas liberadoras en muchos casos, cayeron en las manos de sacerdocios organizados, y la otrora Religión Universal de Sabiduría, se fue corrompiendo a medida que se subdividía por la ambición y el poder. Entonces, el dogma apareció para crucificar las enseñanzas y condicionarlas dentro de un infinito mar de supersticiones que esclavizan con sus creencias, a las sociedades más pobres y humildes. Pero en todos los tiempos hubo Hombres Sabios que supieron salvaguardar el cúmulo de Sabiduría heredada de otras grandes evoluciones de otros sistemas. Protegidos por el silencio y el misterio, estos Hombres Sagrados son los guardianes y servidores de todo el desarrollo humano dentro de este planeta, produciendo en cada ciclo Kármico una benefactora influencia en la mente de toda esta Humanidad para impulsar su evolución espiritual. En cada Ciclo Kármico, elegido por ellos, hace su aparición en el mundo uno de sus integrantes, para ajustar y reformar los desvíos del conocimiento Espiritual, que son ocasionados por el hombre que ha tomado al mundo físico como su única realidad, sin darse cuenta que esta asociación con esta irrealidad Mayávica lo puede perder en una incesante rueda de reencarnaciones, cuando no, desintegrado por el enorme peso kármico de sus propias malas acciones. Ellos han revelado que en toda religión se encuentra parte de esta Sabiduría Divina, por cierto, oculta tras el velo de las supersticiones que han terminado siendo tomadas como verdades y como Ley. Pero un día llegará en que todas las religiones deberán retornar a su origen y fuente Universal, conformándose en una única vía Espiritual para conducir al Hombre al sagrado templo interno de su propio Ser, pues no tendrán las religiones más que aceptar los hechos de sus desvíos y redimirse por la fuerza de las evidencias, ante la fuente de Sabiduría que una vez, por la ambición y el poder abandonaron, y ese hecho ha tenido un costo Kármico demasiado elevado en dolor y sufrimientos indecibles, causado por el fanatismo religioso, el mayor crimen gestado por la superstición y la ignorancia humana.

Quien entienda y luego comprenda la ley de Karma, jamás creerá en milagros, y mucho menos en la santidad de ningún sacerdote de ninguna religión y muy difícilmente caerá en la trampa de estas imposiciones religiosas, y esa es su primera gran libertad; ya no estará más condicionado por el miedo a un dios flagelador y reaccionario ante la negativa de rendirle tributo con su adoración. Ser libres y poner esa libertad en manos del esclarecimiento mental e intelectual más elevado, poder reconocernos como entidades libres para educir nuestro futuro espiritual, en armonía con esa Ley que lejos de someternos, una vez que vamos comprendiendo su funcionamiento y a la vez cómo debemos funcionar dentro del esquema de evolución, colabora para que cada mérito logrado por nuestro esfuerzo sea un impulso más hacia la Libertad Mayor, Nirvana.

Es necesario comprender que Karma rara vez responde de manera lineal, Karma aparece en todos los sucesos de nuestra vida cuando ha reunido una cantidad de causas, produciendo una síntesis con todas ellas y un resultado determinado, por ello es que es tan difícil saber porque los sucesos de nuestra vida nos afectan de tal o cual manera y podemos suponer que somos “castigados” por alguna voluntad divina por alguna razón que desconocemos. Pues no, si algo perturba nuestra vida con dolor de cualquier tipo de sufrimiento, es solo el resumen Kármico de nuestras acciones que nos son retribuidas por la reacción de esta Ley, ya sea el resultado por errores cometidos en esta vida o en otras existencias anteriores, cuyas acumulaciones han encontrado en esta existencia la oportunidad de manifestarse. “Cuando el Cáliz Kármico se ha llenado hasta su límite, éste se derrama inevitablemente sobre quien lo llenó”.

H. P. Blavatsky dice en La Doctrina Secreta, “El Kosmos entero es guiado, controlado y animado por una serie casi infinita de Jerarquías de Seres conscientes, cada uno tienen una misión que ejecutar y que, les demos un nombre u otro, llamándoles Dhyan-Chohans o Ángeles, son “mensajeros” solo en el sentido de que son los agentes de las Leyes Kármica y Cósmica”2. Es en estas declaraciones de esta maestra de la Teosofía en que debemos detenernos un momento para asimilar la idea de lo que nos está diciendo, “…una serie casi infinita de Jerarquías de Seres conscientes…son los agentes de las Leyes Kármicas y Cósmica…” Vale decir, que Karma es una Ley que es constantemente impulsada por estas súper-inteligencias, manteniendo una constante vigilancia en el orden y el equilibrio en la manifestación de este poder Armonioso en todos los principios o planos y por lo consiguiente afectando a todos los seres o vidas existentes en esos planos o principios. Estas Jerarquías, llamadas también Jerarquías Angélicas, son convocadas por personas que pretenden tener “contacto” con ellas. Cabría preguntarse, si estas personas conocen de la enorme dificultad que implica contactarse con estas Jerarquías, las mismas están compuestas por hombres que han alcanzado ese estado, en manifestaciones quién sabe en qué antiquísimos períodos de tiempos pasados, o en universos anteriores al presente; y muchos otros son futuros hombres que aún no han pasado por la evolución física o sea, no han encarnado; una vez llegados a ser Seres Humanos podrán reconquistar esos reinos desde donde son originarios pero, en un nuevo estado de conciencia ganado por esfuerzos realizados en el plano material, reino de Maya (productora de ilusión). Lo tocante a este tema está relacionado a la falsa idea de que es posible usar de mediador a un “Ángel” o “Deva” o algún “Santo humano” y poder a través de ellos evitar los efectos Kármicos originados por acciones incorrectas. No es solo el arrepentimiento, el que puede pretender abogar ante esta ley de justicia, en todo caso el arrepentimiento debe ser el compromiso incorruptible para no volver a hacer aquello que no se debe hacer. Si debemos aprender de nuestros errores, no debemos desaprovechar la vida para resolver la mayor cantidad de ideas equivocadas que pululan en nuestra mente y provocan solo sufrimiento a nuestro alrededor, creando así más Karma y no necesariamente el más conveniente. Pretender entregar a seres divinos nuestros errores para ser “salvados” de las consecuencias es ignorar los poderes de esta ley que tarde o temprano se hará presente en nuestra vida y pedirá la restitución del equilibrio alterado; todo Karma que es generado por nuestras acciones, solo puede ser resuelto por nosotros mismos, tanto el que es generado desde nuestra mente, como aquel que llevamos a la realización en el plano físico.

Entonces, vemos la imposibilidad de cualquier interacción con esos planos a los cuales solo podríamos acceder con una vida de pureza Espiritual inmaculada que solo se puede lograr con una profunda dedicación que llevara años o aún más, vidas. Es necesario alcanzar la nota tónica de cada principio espiritual, para que el Dyan-Cohan de ese principio, nos dé vía libre porque lo hemos conquistado por esa suprema pureza lograda por la renuncia a toda tentación del plano fenomenal. Agregamos que, siendo que ellos son los administradores de Karma, sería en todo caso imposible la complicidad con ellos, en ocultar un error cometido por la inconducta humana. Estos Reinos están muy lejos de ser alcanzados por personas con mentes llenas de supersticiones. Esto último, debe ser la primera asepsia mental que deberá hacer quien pretenda incursionar por tan elevadas esferas espirituales, pues median entre este plano y los planos donde ellos residen, un sin fin de años de evolución. Debemos poder ser conscientes en esos planos, lo cual implica lograr tal pureza de vida espiritual necesaria para acceder y actuar dentro de esos supremos estados de conciencia de cada uno de esos planos y ningún Deva, o Dhyan Chohans querrá implicarse con los errores del plano más bajo de la materia y sus habitantes, ellos, solo expresan la ley de armonía infinita, o sea a Karma. ¿Cómo puede creer alguien que puede conectarse con seres tan elevados y hacerlos cómplices de sus fechorías y errores o para que curen sus enfermedades como también sus frustraciones, todo eso tal vez como resultados Kármicos? Esto es necedad e ignorancia, solo el ser humano crea leyes que pueden ser corrompidas, y es por eso que cree, en su ingenuidad, que es posible hacer, a través de su religión, que un ser de esa naturaleza cumpla con sus deseos o lo libere del peso Kármico contraído por sus desvíos.

Tal vez sea necesario advertir que en las invocaciones hechas a los Devas o Ángeles, los únicos que es posible que respondan, son los elementales, los cuales suelen tomar la apariencia de aquello que está en la imaginación del convocante.

El Karma no es una cuestión de creencia ciega o una fe aún más ciega, no comulga esta ley con ninguna superstición, si alguien empleara la superstición para producir temor y lograr algún egoísta beneficio con ello, lejos estará en todo caso de su comprensión y su justicia. El estudio y la investigación sobre Karma es para el investigador, que busca el crecimiento espiritual de la Humanidad, en una constante observación de su manifestación, su reflexión deberá crear nuevos “surcos mentales” más apropiados para lograr una asociación plena con esta ley. Esto provocará que la Naturaleza le abra las puertas de sus Sagrados recintos para comprender cómo, desde la inmensidad del Kosmos, pasando por el reino Humano, hasta llegar a los micro mundos de infinitas vidas, todo se encuentra cobijado por el poder impulsor de esta ley única. Son esos Hombres, los que se asocian a ella y se hacen así mismos esa misma ley, que una vez que han logrado su perfección, deja de ser Karma para ellos, o sea que se ha logrado esa divina transmutación en la que esta ley perfecta es Dharma. El Hombre Espiritualmente realizado vive en Dharma, el hombre que no ha alcanzado ese estado Espiritual vive y sufre bajo el imperio correctivo de Karma.

Para poder entender y luego comprender nuestra existencia en este Universo, es necesario saber que todos los que formamos parte de él, estamos aquí porque esa incognoscible ley de Karma llama al sueño a esa Divina Unidad, y comienza un Súper Ciclo de existencia que abarca todo el todo o sea lo que llamamos Kosmos, es en este escenario infinito donde toda la actividad comienza con un nombre, Evolución. Un mar de vida se expande por todos los principios espirituales hasta que esa oleada de vida, se materializa en el Mayávico Universo, donde la ley de Karma opera a través de leyes que aún desconocemos y otras ya son conocidas por nuestra actual civilización y su ciencia. La actividad de Karma en el universo opera de manera distinta que en el ser humano, es en este último en que es el agente corrector ético y moral de la conducta humana, y en el Universo es el balance de las energías más poderosas e inimaginables que mantiene en perfecta armonía los sistemas galácticos con sus miríadas de soles y planetas donde la vida se desarrolla impulsada por esa ley de necesidad, hacia su éxito o hacia su fracaso. Los unos que van superando los obstáculos de la evolución giran en una espiral ascendente ciclo tras ciclo, pero los que van perdiendo impulso y se convierten en un fracaso, su espiral va en agónico descenso y finalmente se desintegran arrebatados por los ígneos poderes de la ley, Karma.

Bajo el poder de la llamada “Ley de Necesidad” descendemos a los campos de la evolución, Imperio de Karma con sus eternos Ciclos e inter-ciclos, que de manera ascendente, van marcando los grados de evolución y de progreso de miríadas de vidas. Toda individualidad trae consigo el primer Skandha que lo anclará a la materia, la Ignorancia. Este es el punto de partida en el campo de la evolución de toda vida física, la Ley de Necesidad encuentra en ella el motivo principal para hacernos ingresar al río de la evolución, llamado Samsara, donde somos arrastrados por las corrientes de las reencarnaciones tantas veces como sea necesario, hasta que “nos demos cuenta” que podemos erguirnos y caminar por nuestra cuenta, manteniendo el equilibrado discernimiento que nos permitirá llegar a “la otra Orilla” tras penosos esfuerzos. Haciendo uso de la imaginación planteo así parte del proceso de evolución. Salir de este Río de Samsara será todo un supremo esfuerzo que deberemos hacer en cada existencia, para lo cual será necesario estudiar a profundidad los vehículos de Karma, llamados Skandhas, que generamos sin control debido a nuestra ignorancia. Es el descontrol que existe en nuestra Mente-Kámica, el que nos lleva de continuo a crear apegos a esos mismos Skandhas en un círculo vicioso y enfermizo. El egoísmo instintivo que provocan esos Skandhas dan como resultado una feroz “lucha por la existencia” que nos va corrompiendo de tal manera que toda nuestra vida está basada en una competencia encarnizada, por llegar a ninguna parte. Es en esa “lucha por la existencia” de la cual habla El Mahachohan en su carta del año 1891, donde perdemos toda moralidad, y hacemos pedazos la ética de la conducta. Los “crímenes mentales" terminan materializándose, trayendo más dolor y miseria a la vida humana y por consiguiente más Karma desfavorable.

Esto nos pone a la cabeza en este sistema, de ser los seres que más generamos Karma de todo tipo, y sus resultados, son la cárcel de otra reencarnación: nacimiento, niñez, adolescencia, madurez, vejez, enfermedad y nuevamente la muerte. Luego de un relativo descanso en Devachán, surgimos a la vida terrestre otra vez, atraídos por el poder mismo de Karma y todo ese ejército de Skandhas. La creación inconsciente de esos ejércitos de Skandhas, son un polo de atracción a la materia, si hay Skandhas, hay Karma.

El Karma es atraído por toda cosa que vibre y se mueva, produciendo con ello causas, pero los resultados o efectos, son administrados por esta Ley, que inevitablemente impulsará esos resultados en forma espiral, hacia arriba o hacia abajo según sea la acción primaria, positiva o negativa, alcanzando al productor de esas causas ya sea en esta vida o en otras ya que como antes explicamos Karma no es lineal. Pero es en el Hombre, que esa espiral puede descender peligrosamente si no despierta el interés Moral de corregirse. Karma y su Ley de Ciclos son los que provocan nuevos impulsos, creando las modificaciones necesarias en que todo ser viviente y los sistemas en los que vive, en cada culminación de cada uno de ellos, va potenciando la evolución siempre hacia delante por el poder renovador y vivificante como también selectivo de los Ciclos. Según el progreso obtenido por cada individualidad, le da los derechos Kármicos para incluirse en el siguiente Ciclo, pero es en este difícil “paso”, en que muchas Almas quedan rezagadas e imposibilitadas de “pasar” a causa de sus desvíos y pierden esta nueva oportunidad, el peso de ese Karma nocivo las arrastra al fondo de ese viejo y oscuro ciclo, donde su destino generalmente es previsible pero, no es bueno ni oportuno mencionarlo aquí.

Tenemos entonces, algunas facetas de esta incognoscible Ley, que ya podemos ir observando. La importancia de conocer sobre la Ley de Karma, debe producir en el estudiante una modificación genuina de su conducta. Es entonces donde comienza a librarse la más cruenta batalla en nuestros sentidos, entre lo que quiere y lo que no quiere y en lo que debe hacer; todos nuestros contenidos abogan por defender cada una de nuestras acciones, calificándolas como buenas, ¿son buenas en realidad? entonces, ¿por qué estamos aquí? y es quizás, la respuesta que surge, si somos veraces, que no es casualidad nuestra existencia aún aquí, entonces, es causalidad. Así queda demostrado que la Ley no se equivoca, es en su lienzo Cósmico donde ha quedado grabado por los Lipikas, cada gesto y cada pensamiento y cada acción, que ha llevado a determinados resultados que son los que propician nuestro retorno al mundo con todo lo que existir en él, implica.

Por eso, es tan importante que nuestra actividad en la vida diaria esté siempre sustentada en las buenas acciones y en los correctos pensamientos, estos últimos una vez formados por la intensidad del odio o del amor, acometerán en contra o a favor de aquello que odiemos o amemos, pero sea cual fuere la causa que lo genere, siempre y sin excepción producirá Karma, que siempre retorna con el mismo impulso con el que fue generado, de manera que la acumulación positiva o negativa de esas formas de pensamiento pesará lo suficiente como para que, el que pese más, decida el futuro Karma a ser vivido en la siguiente encarnación, por ello si nos observamos con más detenimiento podemos conocer gran parte de nuestra existencia futura, “Si quieres saber cómo será tu vida futura observa tu comportamiento en la presente”.

El Karma Mental que producimos con la cantidad de intenciones buenas y no tan buenas, como las acciones que terminamos llevando a cabo por la inspiración de esos mismos pensamientos, nos suelen intensificar el resentimiento, odio y venganza como a la vez un intenso egoísmo, porque generalmente somos más proclives a los pensamientos poco correctos, y de allí esos resultados que nunca imaginamos que son entidades vivas y que suelen dibujar el futuro Kármico en el secreto silencio del mundo Mental que, por no saberse mucho sobre él, no deja de guardar cada acción y gesto como intención, que Karma recopila para ponerlos a la hora de la muerte en la balanza de las decisiones futuras.

Detrás de cada una de las Leyes manifestadas en todos los Principios o Planos, existe una inteligencia Suprema que la gobierna. Esas Inteligencias hacen posible que cada una de estas Leyes se mantenga con el mayor grado de pureza y perfección en constante actividad impulsando en su septenaria fuerza, el lado de la naturaleza que le toque, en el Plan Divino o de Evolución.

Todo el equilibrio de esas potentes leyes dinámicas dependen de Karma, e inter-vienen en todo el desarrollo de la manifestación Kósmica, siendo impulsadas en cada Ciclo Kármico, por esas inteligencias Chohánicas, que en cuyo Plan llevan hacia la perfección a todos los componentes de cada manifestación, sean de matriz atómica subatómica o superatómica, etc.

La actual Ciencia puede ver y comprobar, los efectos últimos de estas fuerzas que se revisten de poder en el plano físico, y verán los sistemas Solares con sus respectivos planetas y estos con sus lunas, como también infinita cantidad de galaxias que junto con la nuestra, mantienen un orden cíclico en sus respectivas órbitas, el cual comienza a ser descubierto por la inteligencia Humana, desconcertándola por la precisión de sus exactas revoluciones. Hoy, nuestros científicos conocen bastante de estos hechos, aunque, como antes se dijo, no han alcanzado aún, ver las fuerzas verdaderas que producen los llamados últimos efectos, o resultados, y durante siglos han visto la periodicidad cíclica de muchos efectos Cósmicos, como el efecto que se da de continuo en todo el universo, en que todo gira de manera espiral, sobre un centro determinado. Cada Galaxia genera por sí misma ese poder dinámico para que cada uno de sus sistemas solares alimenten determinada cantidad de planetas con sus respectivas vidas, ya sean estas visibles o invisibles a la visión Humana, pero detrás de ese imponderable poder, se esconde a nuestras aún pobres percepciones, las dos potencias que logran este balance Kósmico, llamada por la ciencia humana, ley de gravedad. En realidad, son todo un conjunto de energías que producen un potente campo electromagnético, en oposición a la fuerza inducida desde la inteligencia que gobierna cada planeta, como a cada Sol. Son los Soles, los centro de actividad principal y sostenedor de las vidas internas y externas de cada uno de esos planetas que lo rodean, en giros y elípticas producidas por la dinámica de todo ese conjunto llamado sistema planetario o solar. Todos en un eterno movimiento rotatorio, donde la Fuerza interna se proyecta como el poder en la materia, imbuida por esa Ley de gravedad, modelando las esféricas formas de cada globo. Siempre que hay movimiento, en cualquier rincón del Universo, hay algún tipo de vida, visible o no. Si estas vidas ya tienen acceso al principio mental generarán seguramente causas, con sus correspondientes efectos, y esto hace posible que Karma intervenga dependiendo del grado de evolución que en esa esfera se desarrolle; lógicamente que existen variantes inimaginables para nosotros, pero sí que operará en el orden moral y ético en esas individualidades, porque obtenido el principio Mental se hacen moralmente responsables de cada acción generando el Karma correspondiente, como lo hace en la actual raza Humana de este sistema, como también en el equilibrio planetario y de orden que dará lugar al tipo de vida sensiente que posiblemente se desarrolle allí.

Las Galaxias y sus giros, contienen en sí mismas una cantidad inmensa de planetas y soles y cada una es una flor de la creación, que junto con la infinita cantidad de ellas, forman el jardín más bello y fantástico de la evolución. Toda esta espléndida visión, es el escenario donde el llamado drama de la vida se desarrolla, y a la vez, todo el Universo, junto a sus miríadas de galaxias, viaja en una dantesca espiral, expandiéndose en ese mar de vida al cual llamamos Kosmos, bajo la vigilante y protectora Ley de Armonía llamada Karma. Es esta Ley la que abre la puerta de un nuevo proyecto Kósmico, ayuda en todo su desarrollo, evalúa el mérito y el demérito de las acciones de los entes inteligentes en todo el Universo, es Karma, que hace el último balance evolutivo de cada Kalpa Universal, llevando los resultados a esa misteriosa Unidad de Vida y finalmente, cierra la puerta hasta el próximo desarrollo Kósmico, mientras vigila el reposo silencioso de toda actividad de esa Unidad insondable que ha despertado a su Realidad, hasta que hace sonar la hora para entrar al nuevo sueño Kósmico, entonces, la Unidad, nuevamente entra en la diversidad, para comenzar una vez más la actividad con sus eternos procesos en una espiral siempre ascendente, donde cada individualidad va transmutando su ignorancia, en Sabiduría, y comienza a reconocerse como una Divinidad integral de ESA Unidad infinita, única y permanente, así como desconocida…

Por Manuel Fernández

Agosto del 2014

 

 


1- Pág. 185 en la edición de Kier del 2007, pág. 201 1ra edición en inglés.

2- Tomo I pag. 274 de la 1ra edición en inglés.