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Un Mundo Obnubilado por lo Impermanente

 

Los estudiantes que profundizamos en la Sabiduría que contiene la Teosofía, vemos con preocupación cómo la vida de muchos seres humano transita sobre una tendencia continua que es la preocupación por las más insólitas superficialidades.

Según pudimos constatar por H.P.B. la humanidad está atrasada en su proceso y se hizo el intento de traer al mundo nuevamente la Arcaica Sabiduría, para incentivar a la raza humana por la búsqueda de su verdadero origen. Pero he aquí que no todo termina con saberlo, sino en cómo elevar nuestra consciencia hacia ese origen. Una vida se puede extender hasta los setenta años y dependiendo del Karma del individuo o sus residuales Kármicos puede vivir muchos años más. Lo preocupante que ese tiempo pasa inexorablemente rápidamente y es necesario preocuparse y ocuparse por todo este proceso que deviene con todo ser que nace en este mundo. Existen dos de estos procesos que deberían haber sido explicados hacen muchos años atrás por lo Teósofos y aún se usan estos términos bastante descuidadamente. Y estos se deben aclarar para los estudiantes de Teosofía: Todo lo que está relacionado con el mundo material está impulsado por un proceso llamado Evolución, pero, todo el proceso de la síntesis de toda la experiencia en la materia y que recoge el Alma o Mente y la eleva al estado divino, se llama Progreso. La materia evoluciona constantemente para que lo que reencarna tenga la posibilidad de hacerlo en vehículos más adecuados a su necesidad, esto lo regula Karma. En tiempos en que se escribió La Doctrina Secreta, las palabras Evolución e involución fueron usadas para que sea posible que las personas de ese tiempo pudiesen entender lo que se explicaba en cartas y demás, más fueron usadas a falta de mejores palabras. Pero aquí, lo que preocupa seriamente es la sorprendente candidez en la que vive el drama de la vida el ser humano, a pesar del sufrimiento cotidiano y las políticas que llevan a muchos hacia un estado de esclavitud, la humanidad no reacciona, sólo le sigue preocupando la marea tecnológica que cada vez más los interna en un mundo irreal. Esta droga cibernética, se ha convertido en una vía de escape para muchos, para otros en un anzuelo donde quedan atrapados por la sugestión psicológica que imágenes y demás surgen de estas tecnologías. Todo dentro de estas, llevan al ser humano a una desproporcionada vida dependiente de placeres, casi todos muy peligrosos. De manera que no queda tiempo para la actividad más importante de la Mente, que es justamente la investigación sobre estos dos grandes e inmensos procesos que corren bajo la responsabilidad de cada individuo, que son la Evolución y el Progreso Espiritual. Se suelen ver miles de personas por las calles de ciudades que corren, teléfonos en mano, como si el tiempo de vida ya se acabara, sin embargo, nada de eso que les apura tiene una relación directa con esos dos importantísimos factores. El comer, el vestirse, el trabajar, y muchas costumbres y hábitos son parte de la vida de cualquier ser humano, pero, sólo se le da “al César y al Espíritu lo matan de hambre”.

Esta preocupación trae consigo una gran tristeza para los que hacen el intento constante de difundir la Teosofía, con la esperanza de que hayan intelectos y corazones dispuestos a aprender sus altas enseñanzas y cubrir el planeta con toda su rica información y Sabiduría. Pero se cierne sobre los que están unidos en este intento una sobrecogedora impotencia, al ver cómo la conducta humana persigue al mundo fantástico que gobierna una vida breve, todos corren hacia el placer momentáneo y buscan una felicidad que es inexistente en un mundo lleno de ilusiones y desgarrante dolor. Mientras alguien lea este escrito, habrán muerto miles en el mundo sin saber cómo y que hacer detrás del velo de esta vida, lo que llamamos muerte. Si bien al estado al cual se llega es al que pertenecemos, el hecho de pasar por la vida física y el ignorar todo sobre los procesos de retorno al mundo interno, puede hacer cometer errores a quienes su única religión ha sido el placer y el descontrol en la vida y esos errores implican más dolor y sufrimientos innecesarios, “sólo paga deudas el pecado” y una vez que se ha cruzado el umbral de la vida física hacia lo interno, no sólo que no hay retorno, sino que desde ese estado nada se puede reparar, sino sólo sufrir las consecuencias de esos desvíos. Con las leyes no hay trueque, no se negocia, sólo se cumplen y lo que no esté dentro de ellas está fuera de ellas.

Los estudiantes de Teosofía, deseamos que todo conocimiento que eleve hacia su Espiritualidad al ser humano sea difundido, y que los apegos a los ilusorios placeres de la vida sean controlados hasta lograr vencer toda atracción, hay que tener en cuenta algo muy importante como son estas palabras dichas por un Maestro muy antiguo, “El hombre debe aprender a vivir religiosamente, no dentro de una religión que lo haga sectario por sus creencias, vivir religiosamente es estar siempre unido con la más alto de su Espiritualidad y, desde esa altura, vivir la Unidad con todo ser vivo”, comprendemos, que esto está profundamente ligado a la Compasión, y sólo con ella es posible edificar un mundo de Amor.

 

El Centro

22-03-18